Correa corona a Argentina en la casa del lobo

Sudamericano (Foto: Pedro Reparaz)

Llegó el día D. La hora H. Como por arte de magia, como por capricho del destino, Uruguay y Argentina se veían las caras en la noche del sábado, en el último partido del Hexagonal Final del Sudamericano sub-20, con todo en juego. Frente a más de 52.000 fervientes aficionados, ávidos de un triunfo de los suyos ante su acérrimo rival. Contra el enemigo íntimo. Con el título a 90 minutos y los Juegos Olímpicos de Rio a año y medio, en el estadio Centenario ganó Argentina y pasó a la historia Ángel Correa.

Antes, Perú había sumado sus tres primeros y únicos puntos de esta fase final ante una decepcionante Paraguay, que sólo pudo arañar un punto en cinco encuentros, y Brasil confirmó las malas sensaciones que venía transmitiendo a lo largo de todo el torneo. Brasil siempre es Brasil. Siempre lo será. Pero su presente y su futuro no son demasiado halagüeños.

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Tras el fiasco de su Mundial se une ahora el fracaso en este Sudamericano: a escasos 18 meses para sus Juegos Olímpicos. Alexandre Gallo lo apostó todo al físico y al contragolpe y la apuesta no le pudo salir peor. Ningún jugador de la Canarinha sale reforzado del campeonato, ninguno vale más hoy que hace unas semanas. No existió un plan de juego definido ni una alineación clara. Unos días Gallo optó por un perfil de futbolistas más técnicos, con Gabriel Barbosa a la cabeza y, otros, por todo lo contrario. Como improvisando.

Brasil está en los Juegos Olímpicos porque se disputan en su casa pero ni siquiera compitió su plaza en el Hexagonal Final. Cayó 3-0 ante Colombia, con dos goles de Joao Rodríguez, y finalizó cuarta su participación. Sí estará en el Mundial de la categoría de Nueva Zelanda, del 30 de mayo al 20 de junio, pero las perspectivas no son demasiado optimistas. Y veremos si, para entonces, Gallo sigue ocupando el banquillo brasileño.

Tras el partidoEl estadio de la final (Foto: Pedro Reparaz)

La otra cara de la moneda fue Colombia, que ratificó el gran momento deportivo que vive con esta gran victoria ante Brasil. En la 2014 firmó la mejor participación de su historia en una Copa del Mundo y, este sábado, refrendó su participación en el play-off contra un equipo de la Concacaf para poder estar en Rio-2016.

Los cafeteros han formado un bloque casi inexpugnable para sus rivales y fueron los únicos que, junto a Argentina, no perdieron en todo el Hexagonal. Empataron contra la Albiceleste (1-1), Paraguay (0-0) y Uruguay (0-0) y ganaron bien a Perú (3-1) y Brasil (3-0). Unidos. Como un todo infranqueable. Apoyados en el talento de Rafael Santos Borré, impreciso de cara a puerta en los últimos encuentros, y Jeison Lucumí, y gracias a los tantos de un renacido Joao Rodríguez. Un premio a la constancia y el trabajo bien hecho desde la base.

Volviendo a la gran ‘final’, Uruguay había conquistado su último título del Torneo Juventud de América en 1981, en Ecuador. 34 años de sequía para un país orgulloso de sus logros futbolísticos y de sus hitos balompédicos a lo largo de la historia. No en vano, es la selección con más trofeos de Copa América (15), ha ganado dos Mundiales (1930 y 1950) y suma 7 trofeos del Sudamericano sub-20. Pero hace ya 34 años que no lo gana.

La Albiceleste, por su parte, se había alzado con su último Sudamericano sub-20 en Uruguay en 2003, por lo que sabía lo que era ganar este campeonato en el campo de su máximo rival continental . Eso sí, los antecedentes históricos no decían lo mismo: hasta este sábado, Uruguay y Argentina se habían enfrentado en 22 ocasiones en los Juventud de América, con ocho triunfos para la Celeste, 11 empates y solo tres victorias para Argentina.

Con el Centenario lleno y la prensa en las escaleras de salida de las gradas, se vivió un apasionante duelo entre el futuro de unos y otros. Rodrigo Amaral contra Ángel Correa en los primeros 45 minutos, que acabaron con 1-1 en el marcador, y Correa contra todo Uruguay en la segunda parte. Ganó Correa.

Rodrigo Amaral (Pedro Reparaz)Rodrigo Amaral, en zona mixta (Foto: Pedro Reparaz)

En un ejercicio de tremenda personalidad, Correa se echó a su equipo a la espalda y llevó el pánico a la zaga celeste en cada acción. Andando cuando el balón estaba lejos y esquivando contrarios cuando lo tenía en sus pies, el delantero del Atlético de Madrid volvió locos a propios y a extraños, dio sentido a cada acción del ataque de su equipo y marcó diferencias una y otra vez. Fue simplemente imparable. De las botas de Amaral nació el 1-0 de Uruguay, que marcó un gran Gastón Pereiro, y de la magia de Correa llegó el empate antes del descanso.

Tras la reanudación no volvió al campo Amaral, el joven punta de Nacional de Montevideo, por una luxación en el hombro y su escuadra le echó de menos. Perdió a su puntal y acabó perdiendo el partido. Se echó hacia atrás paulatinamente y Correa lo aprovechó para, no sin suerte, sellar el 2-1 con la puntera. Como los genios. Victoria, título y Juegos Olímpicos, todo en uno. Del talento puro de un jugador que hace unos meses tuvo que pasar por el quirófano para someterse a una operación cardiaca y llegaba a este Sudamericano sin fútbol en sus piernas. Pero la calidad todo lo puede. El talento siempre se impone y Correa, como los grandes, silenció un Centenario que se fue vaciando en silencio, orgulloso del esfuerzo de los suyos y triste por no estar en Rio. Pero a Uruguay poco se le puede recriminar. Fue valiente, estuvo unida y demostró que tiene varios proyectos de grandísimos futbolistas: desde el meta Guruceaga al central Lemos pasando por la pareja Nahitan Nández y Mauro Arambarri y los atacantes Gastón Pereiro, Franco Acosta y Rodrigo Amaral.

Del júbilo al drama. De ganar el torneo y estar en los Juegos Olímpicos a, en 60 fatídicos minutos, verse fuera de todo. La redención podría llegar en Nueva Zelanda y por historia, tradición y ADN de la Celeste, seguro que estará luchando por todo. Junto a la Argentina de Giovanni Simeone, que se quedó con 9 goles, a dos del récord histórico del colombiano Hugo Rodallega, y de Ángel Correa; al sólido bloque colombiano y la incógnita de Brasil. Y es que, si algo quedó claro estas últimas semanas en Uruguay es que Sudamérica estará bien representada. El futuro es hoy y llama con fuerza a la puerta.

Foto de portada: Pedro Reparaz

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3 comments

Genial Sudamericano sub 20, lo seguí principalmente para poder ver a Correa, ya que en el Atleti estamos muy ilusionados con él, por talento, por tradición (Agüero) y por todo lo que ha pasado. Y la verdad es que no ha defraudado, cierto es que a veces desaparece del partido y su equipo lo nota, y es algo que irá mejorando con la experiencia, seguro, y entonces será un jugador dominante.

Porque decisivo, lo es muchísimo.

Y me quito el sombrero ante la cobertura que hiciste, Pedro. De muchísimo nivel. Un inmenso placer escucharte.

Y por cierto, de cara al XI del torneo, me decanto claramente por una propuesta con 3 centrales, no he visto a ningún lateral de verdadero nivel.

Así, a bote pronto…
Portero: Guruceaga -Muy buena pinta, la verdad, creo que acabará haciéndose hueco en algún equipo importante de Europa, y sino, tiene toda la pinta de mitazo de la Libertadores. Luego a Batalla también le vi muy buenas maneras.
Defensa (3):
-Lemos: Muy buen Sudamericano el suyo, Uruguay es una mina de centrales ultimamente..habrá que ver como evoluciona pero como sea la mitad de bueno que Velázquez y la tercera parte de bueno que Giménez puede ser un central muy importante. ¡Y carismático!
-Mammana: Para mí el mejor central del torneo, de largo. Pinta de central grande eh. Muchísima jerarquía. Que en los momentos más suicidas de Argentina (en los partidos en los que no aparecía Correa y a Gondrona Jr le faltaba salir el mismo a rematar…) tuvo actuaciones inmensas.
-¿?
-Centrocampistas (3):
-El tándem Nández-Arambarri. Muy grandes los dos. Acabarán haciéndose hueco en Europa seguro. Un Arambarri siempre gusta por el Manzanares jaja. Además, es puro clutch.
-Jose Francisco Cevallos: Tiene que estar sí o sí. Mitazo. Un crack. Somos muy cevallistas. Ojalá le vaya bien al chaval, yo confío.
-Mediapunta (1):
-Ángel Correa. Indiscutible. Muy por encima del resto y tras seis meses sin jugar con operación de corazón de por medio.
-Delanteros (2):
-Gio Simeone. Una incógnita, la verdad. Me recuerda mucho a Morata. Lucha 10, motivación 10, movimientos 7, técnica 6, sacrificio 8, definición 7. No se, ¿puede triunfar?, sí, tiene condiciones y motivación pero necesitará suerte y aprovechar sus minutos. Eso sí, si lo hace puede crecer mucho. Con 9 goles en el torneo tiene que estar sí o sí.
-Amaral/Pereiro/Lucumi: No se, me debato entre poner a uno de los atacantes uruguayos, que lo hicieron realmente bien o poner a un representante colombiano. Alguien tiene que haber supongo, aunque han sido un bloque muy bloque. Mención especial para Sucar, que logró que un equipo con más trabajo (en el sentido de equipo trabajado y bien entrenado) que jugadores, hiciese un torneo muy meritorio.

De Brasil, honestamente, no metería a nadie. Muy decepcionante. El más destacado fue Guilherme (que sería el único que podría optar a entrar). Y algún detalle del potencial de Gerson.

Lo primero, muchas gracias. ¡¡¡Y parece que me has copiado el once ideal!!! Lo he estado pensando todo el día y va a haber pocos cambios con respecto a los nombres que das. Veo que coincidimos en gustos… Un abrazo!

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