Cuba pierde pero no deserta

Arizona Stadium (Flickr ,Autor: MPR)

El duelo caribeño, que enfrentó a Trinidad y Tobago contra Cuba, dejó claro desde el principio la intención final de cada combinado. Cuba salió a mejorar lo visto ante México, que no era muy difícil, y lo hizo siendo más agresivo, creyendo más en el contraataque y en la capacidad atlética que tienen sus jugadores. El plan le salió bien, pero la calidad y el ritmo competitivo de los hombres de Stephen Hart es demasiado para esta Cuba. El primer gol se anunciaba, estaba en el ambiente y llegó tras una segunda jugada donde apareció el central Bateu para marcar, ojo, su segundo gol de la competición. Sheldon Bateu, defensa del Mechelen, es uno de esos jugadores nacidos con hambre de gol, una especie extraña de zaguero al que no le tiemblan las piernas al pisar el área contraria a su hábitat natural. Al ponerse los trinitenses por delante, uno hubiera imaginado otra goleada.

Pero no fue así esta vez. Desde ese momento vimos a la mejor Cuba, liderados por un enérgico Reyes, al que solo le faltó elegir mejor al final de las jugadas para empatar el encuentro. Cuba sigue dando más atletas que futbolistas, y Maykel Reyes es un nuevo ejemplo. Bien encauzado, en él puede habitar un jugador de bastante nivel, repito: bien encauzado. Y llegaba tanto Reyes que olía a gol cubano, hasta que en una jugada muy aislada, un buen disparo del mediocentro Boucaud, tras un saque de esquina, enterró el ritmo salsero que se venía escuchando los últimos diez minutos. Un gol para llegar al descanso con dos a cero, con los cubanos preguntándose el por qué.

Kenwyne JonesKenwayne Jones no tuvo su mejor día. Foto: Jon Candy.

Pero no se rindieron, ayer no. Raúl González hizo bien su trabajo al descanso. Otra vez Cuba al frente, otra vez Reyes marrando ocasiones claras, por no saber poner bien el pie o por pegarle mordido. Esa calidad que le falta a Reyes sí la tiene Ariel Martínez, que también rozó el gol en sendos disparos ajustados. Hubiera sido muy justo un gol para activar el Caribe Mix en Arizona y que la gente hubiera disfrutado hasta el final, pero no fue así y todo acabó en un: “jugamos como nunca y perdimos como siempre” de la vida.

Es cierto que Kenwyne Jones pudo marcar en un buen testarazo, pero no lo es menos que vio una tarjeta amarilla por desesperación propia del que no le salen las cosas como quiere. En una selección que está rindiendo a gran nivel, es curioso que su estrella no esté fina y todavía no haya marcado. Tiempo habrá, Kenwyne…

Foto: MPR.

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