Dinamismo contra rigidez

Marcelo Díaz Uruguay Chile - The Santiago Times

Las posturas futbolísticas de Chile y de Uruguay no son precisamente parecidas. El contraste de estilos es una de las claves de este duelo entre el anfitrión de la competición -y posiblemente el equipo más convincente hasta ahora- y el vigente campeón de la Copa América. En el choque disputado en Santiago de Chile únicamente habrá un billete de acceso a las semifinales: para la dinámica, atrevida y ofensiva Chile o para esa Uruguay marcada por su garra charrúa, su experiencia, su oficio y su dominio del juego áereo.

Uruguay vuela por alto

Los dos tantos uruguayos en el torneo han tenido como protagonista a las acciones de estrategia: así anotó Cristian ‘Cebolla’ Rodríguez frente a Jamaica y así lo hizo José María Giménez ante Paraguay. No es casualidad que Uruguay domine este tipo de acciones, tiene futbolistas para ello y piezas como el propio Giménez, Cavani o Godín volverán a cobrar un papel determinante, quizás más que en otras ocasiones.

Habitualmente Chile presenta un once donde el jugador de campo más alto es Arturo Vidal con 1,80 m, estatura que no alcanza ninguno de los zagueros empleados por Jorge Sampaoli: Isla, Medel, Jara o Mena.

Por tanto, cada vez que los uruguayos se aproximen a la meta de Claudio Bravo, el peligro que puede causar a Chile cada jugada de estrategia y cada centro lateral debe mantener especialmente alerta a un equipo que, en la medida de los posible, ha de evitar conceder un número considerable de saques de esquina al rival. El fútbol, a veces, presenta aspectos tan simples como este: un equipo debe proteger su portería del juego áereo rival, por una simple cuestión de estatura -y de excelencia uruguaya en esta faceta-.

El dinamismo chileno frente a la rigidez uruguaya

Si por arriba Uruguay domina y marca diferencias, cuando la pelota rueda sobre el césped, Chile se asocia, combina y ataca con una fluidez notable. Marcelo Díaz ordena bien al equipo, Charles Aránguiz es lo que muchos denominarían como un ‘volante mixto’ capaz de hacer muchas cosas bien y Arturo Vidal es una amenaza permanente cerca del arco rival. Las gotas de magia y los pases más inesperados parten de las botas de Jorge Valdivia, que está respondiendo a buen nivel en esta Copa América.

Esta capacidad técnica y ofensiva de los centrocampistas chilenos contrasta con los problemas que manifiesta Uruguay cuando trata de organizar cualquier tipo de jugada en su medular. A priori, sus centrocampistas más creativos serán suplentes en cuartos de final: Giorgian De Arrascaeta lo ha sido durante todo el torneo y Nico Lodeiro fue relegado a la suplencia tras sus dos primeras (y discretas) actuaciones. Sin Lodeiro ni De Arrascaeta sobre el césped de inicio, Óscar Washington Tabárez confiará su parcela ancha a la capacidad de trabajo que ofrecen Arévalo Ríos o Álvaro González, al recorrido de Carlos Sánchez en el flanco derecho y al del ‘Cebolla’ Rodríguez en la izquierda.

La variante que podría existir pasaría por reubicar a Sánchez en una posición central -ahí actuó el primer día ante Jamaica- y entregar la banda derecha a Diego Rolán, situación con la cual Uruguay aspiraría a tener más presencia física y numérica en la zona central, donde presumiblemente Chile tratará de hacer mucho daño con Vidal, Valdivia, Aránguiz y con los movimientos de Alexis Sánchez a la espalda de los mediocentros contrarios.

Onces probables:

Chile vs Uruguay - Football tactics and formations

 Foto de portada: The Santiago Times

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