Dos realidades opuestas, una goleada lógica

Javier Aguirre (jrsnchzhrs)

Japón debutó en la Copa de Asia con una goleada muy cómoda contra una Palestina muy débil en defensa. Una goleada lógica. Todo lo que no hubiera sido una goleada del campeón contra el debutante hubiera sido una sorpresa. Japón y Palestina viven en el mismo continente, aunque parecen mundos diferentes. Al este del continente, Japón con su estabilidad; y en el oeste del mapa, Palestina buscando precisamente eso, un lugar en el mapa. Y estabilidad. En este artículo contamos la realidad del fútbol palestino.

Palestina, debutante en la fase final gracias a su victoria en la FC Challenge Cup, vive un sueño debutando en la copa. Aunque sabía que le tocaría sufrir contra selecciones muy superiores, especialmente los nipones, campeones en cuatro ocasiones y vigentes defensores del título conquistado en 2011 contra los australianos. Jugar la fase final es el final del camino palestino. La selección palestina llega con la intención de aprender perdiendo, siendo dominada y sufriendo. Y eso fue precisamente lo que le sucedió. Japón, sin ir al 100%, ya dominaba por 3-0 antes del descanso. Después del descanso, Japón se relajó y Palestina luchó cada pelota decidida para no conceder más goles. Le metieron uno y el debut de los dos acabó con un 4-0 que explica a la perfección lo visto en Newcastle. Al final, cuando Palestina se quedó con 10 hombres, Japón no pisó el acelerador y evitó el desgaste físico de cara al duelo contra jordanos e iraquíes. Lo agradecieron los palestinos, destinados siempre a defender y sufrir.

Japón-PalestinaFormaciones del Japón-Palestina (Foto: sharemytactics)

Javier Aguirre no sorprendió demasiado con su equipo. En Japón estos días ha provocado mucha polémica la presencia del entrenador mexicano en el caso del amaño del Levante-Zaragoza (más que en España, diría) pues el honor, en Japón, es una cosa diferente. Incluso algún periodista nipón afirma que si gana la Copa pero se demuestra su implicación en un amaño, podría perder el cargo. Sea como sea, Japón arrancó el torneo con calma. Muy serio, manejó la pelota, encontró espacios en la defensa palestina y goleó. Aguirre le dio libertad a sus carrileros, especialmente a Sakai, del Stuttgart, por la derecha. Nagatomo, por la izquierda, fue clave en el segundo gol. Arriba, puso a sus jugadores de calidad buscando espacios interiores, con muchos cambios de posición que desorientaron a un rival tácticamente verde. Por momentos, Okazaki dejaba de ser delantero y cedía espacios a Honda y Kagawa. Endo se internaba, Inui centraba su posición dejando espacios al lateral y todos tocaban con comodidad. Endo, en su partido 149 con la selección (18 de ellos en la fase final del torneo, un nuevo récord) marcó el primero con facilidad a los 8 minutos, cuando la defensa palestina se encerró tanto, que le dejaron al centrocampista muchos metros. Pudo levantar la cabeza, apuntar y disparar al palo izquierdo de Ramzi Saleh con calma. El segundo tardó poco, cuando Nagatomo subió la banda, centró y el remate de Kagawa lo desvió con reflejos Okazaki, listo. Antes del descanso, un penalti sobre Kagawa (empujón claro) lo transformó Honda. Palestina ni se había acercado a la portería nipona pese a intentar tocar el balón por minutos, con Nu’man pidiendo protagonismo. Sólo a los 40 minutos, Ismail Al Amour luchó con toda su alma y pudo disparar contra la puerta japonesa, aunque sin puntería.

El dinamismo japonés se calmó en la segunda parte, cuando rápidamente llegó el 4-0, obra de Yoshida después de un centro de un Kagawa muy constante. Palestina defendía la jugada con los 11 jugadores en su área. y no pudo evitar el cabezazo. Con 40 minutos por delante, Aguirre buscó dar minutos a otros jugadores y Palestina intentó como fuera evitar una humillación, aunque la dureza de Ahmed Mahajna significó su expulsión. El partido se perdió en jugadas sin peso, con los dos equipos firmando llegar al final con 4-0. Abdallatif Al Bahdari pudo cabecear un córner que casi acaba en gol y en las últimas jugadas, los suplentes japoneses como Yoshimori Muto buscaron su minuto de gloria, generando ocasiones que Saleh pudo salvar.

Japón debutó a lo campeón, aunque no fue el mejor partido para sacar conclusiones. Con sus estrellas en el tapete, fue muy superior. Y pudo celebrar el gol de Endo, auténtica leyenda de los ‘samurai blue’.

Japón (Clark Tanaka)Aficionados japoneses (Clark Tanaka)
Foto de portada: jrsnchzhrs

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1 comments

Por fin, Okazaki en punta, Honda partiendo desde la izquierda y Kagawa libre en la mediapunta. Okazaki es el mejor goleador japonés desde hace tiempo, Honda destaca por su buen disparo, y Kagawa es más técnico y creativo que éste para crear juego. Como siempre, muy buen nivel de los carrileros de Japón, capaces de fundir sus bandas los 90 minutos. Me gusta más Japón con este esquema que el que se venía utilizando tradicionalmente por influencia brasileña, con los 3 centrales y 2 carrileros largos. Creo que el tener por fin a un buen central, como por ejemplo, Yoshida, y un amplio elenco de trescuartistas habilidosos son factores que influyen positivamente al elegir el 4-2-3-1 (porque Inui, Kagawa y Honda son mediapuntas más que delanteros en sí). Aun así, creo que Aguirre todavía puede exprimir más a sus hombres. Pensaba que sí lo haría, pero no, no echo en falta a Kakitani… puede que al final el salto a Europa se le esté quedando algo grande, porque ni siquiera consigue asentarse en el Basel (le ha costado la convocatoria para el torneo).
Hay ganas de ver ya el Australia-Corea del Sur para medir realmente el nivel de los 3 favoritos, aunque hay que esperar a un cruce serio para juzgar en condiciones a Japón (Jordania e Irak no son rivales de muy alto nivel que digamos).

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