El despertar del gigante saudí

Cosmin Olaroiu (sport360)

Arabia Saudí ha despertado. Auténtico gigante del fútbol asiático, el combinado saudita sólo conoce dos caminos en la Copa de Asia: o cae eliminada en fase de grupos, como en 2011, o se mete en la final. Nada más. Siempre que ha superado la fase de grupos, ha sido finalista. Así que su despertar intimida. Aunque fue clave en su reacción la floja defensa de una Corea del Norte destinada, por lo que parece, a seguir el camino del Mundial del 2010: debutar defendiendo bien y perdiendo por un gol. Y acabar goleada los últimos partidos, a medida que pierde concentración y moral.

Corea del Norte, después de su debut con derrota contra los uzbekos, salió fuerte. A los 15 segundos, por ejemplo, Jong-Il Gwan ya fue amonestado. Aunque esa agresividad y actitud tuvo su recompensa. A los 11 minutos llegó el primer gol de la selección en una fase final asiática en más de 20 años, cuando un disparo de Kwang-Ryong Park fue rechazado por el portero Waleed Abdullah. Ryang Yong-Gi, uno de los jugadores que milita en el extranjero, en Japón, fue el más rápido y remató al fondo de las redes.

Arabia Saudí-Corea del NorteFormaciones de los dos equipos (Foto: sharemytactics)

Arabia Saudí vive un proceso de reformulación, improvisando un poco. El período de López Caro terminó de forma repentina y el seleccionador rumano Cosmin Olaroiu intenta imponer sus ideas sin abandonar el pragmatismo, consciente de la fuerte presión que siente una selección perseguida por sus sueños de grandeza. Los saudíes se sienten grandes, quieren ganar de nuevo el torneo y siempre cargan de presión a sus chicos. Aunque en esta ocasión, los chicos aguantaron la presión y Olaroiu acertó. Apostó por jugar con dos puntas, con Al Sahlawi entrando por detrás de Hazari, jugando casi como segundo nueve. Eso le restó control del ritmo del partido a los saudíes, con los coreanos llegando con cierta comodidad a la frontal del área. Eso sí, el ritmo frenético de un partido más emocionante que brillante acabó por desgastar a los ‘Cholimá’ coreanos. “Teníamos que asumir riesgos. Ceder espacios y así conseguir encontrar espacios. Sabíamos que si los cansábamos, gozaríamos de ocasiones”, dijo Olaroiu . Y así fue. Al final, pudo ser goleada saudí contra una selección que sumaba tres duelos directos sin perder contra ellos.

Y eso que los saudíes se encontraban contra las cuerdas, con 0 puntos, después del gol coreano. Tocaron la corneta, cargaron contra la defensa rival y encontraron el premio cerca del descanso, cuando Naif Hazari remató y se sacó de encima la mala sensación dejada por el penalti fallado contra los chinos. Corea del Norte, con 1-0, se encerró. Y cuando quiso volver, estaba ya por detrás.

Cosmin Olaroiu: “Sabíamos que si los cansábamos, gozaríamos de ocasiones”

Después del descanso todo fue diferente. Los saudíes salieron más concentrados y encontraron espacios una y otra vez. Los primeros 15 minutos de la defensa coreana fueron terribles, con demasiadas facilidades. En 10 minutos, Mohammed Al Sahlawi entró como quiso y remató en tres ocasiones. La primera, de cabeza, fuera. La segunda, después de un centro lateral de Al Dossary, letal por su banda, fue gol: 2-1. Y cuatro minutos después, Al Sahlawi presionó y el defensa coreano disparó contra su cuerpo. El balón le quedo manso en sus pies y el saudita sólo necesitó empujar la pelota mansamente a la portería rival.

Sin el lesionado Nasser Al-Shamrani, mejor jugador asiático del año, el entrenador rumano Cosmin Olaroiu necesitaba una buena actuación de sus puntas, y Al-Sahlawi jugó uno de sus mejores partidos con la selección. No se trata de un delantero joven, pues tiene 28 años y no ha jugado aún ni 10 partidos con la selección. Aunque supo encontrar los espacios en la desesperante defensa rival. El juego por bandas, con un Al Abid eléctrico, acabó de desquiciar a los coreanos. “No estuvimos concentrados en el segundo tiempo, es un mal resultado”, admitió el seleccionador Jo Tong-Sop.

Arabia Saudí sacrificó la peltoa y ganó en efectividad. Si contra los chinos fue frustrante dominar la pelota sin generar peligro, en este partido los saudíes rompieron el partido, lo convirtieron en una locura y con ellos jugadores como Salem Al Dossari, del Al Hilal, encontraron espacios.

El partido, roto, fue ideal para los delanteros, pues se perdían balones, se defendía mal y los nervios afectaban a los jugadores. Los coreanos buscaron de forma desesperada un gol, demostrando pocos conceptos ofensivos. Además, al dejar espacios, su defensa sufrió y Hazari desaprovechó tres ocasiones. Al final, el cuarto fue un gol ridículo. Un disparo árabe lo intentó sacar con las manos el defensa Yong-Jik Ri. Aunque no tocó la pelota con las manos, esta se estrelló en el travesaño y cuando bajó, tocó en el brazo extendido del defensa: roja y penalti. El portero Myong-Guk Ri lo paró, aunque el balón quedó muerto sobre la línea y Al Abid lo empujó. Con el gol, Corea del Norte quedó en la cuneta. Y Arabia Saudí se jugará su futuro en un duelo directo contra los uzbekos.

Foto de portada: Sport360

Related posts

2 comments

Deja un comentario

*