El resultado inesperado

IMG_1214

A veces sucede que no hay manera. Pasa en todos los ámbitos de la vida, a ti te ha pasado. Por mucho que quieras no te sale lo que buscas. En el fúbol, y también os habrá pasado a muchos, se suele decir que no es tu día o que tienes la sensación de que ni jugando un año marcarías. Pues algo así le sucedió al PSG en el Miniestadi. Aunque a veces las cosas no son tan simples, a veces suceden por alguna otra razón más allá de la suerte que se tenga, si es que la suerte existe.

 

Para contextualiar de forma simple: el PSG es mucho mejor equipo que el FC Barcelona, a día de hoy. Lo saben las jugadoras, los entrenadores y cualquiera que conozca un poco las competiciones de élite en la categoría. Para el equipo azulgrana ya es un éxito haber llegado a los cuartos de final, aunque no se quieren poner un techo ante el conjunto francés, que es el actual subcampeón de Europa. La plantilla del cuadro galo la forman jugadoras internacionales de varios países: brasileñas, polacas, suecas, alemanas o nigerianas, mientras que el Barça se nutre de gran parte de las mejores jugadoras de España y también de jóvenes promesas nacionales. Partiendo de ahí, nos podemos centrar en lo que fue el partido. Para empezar, es destacable el gran ambiente vivido en el segundo estadio azulgrana: más de 8.000 personas disfrutaron de un encuentro de fútbol femenino, récord absoluto y señal de que algo funciona bien.

 

Las jugadoras de Xavi Llorens salieron con la intención de tener el balón como método para evitar los ataques rivales, pero en ingún caso para crear peligro ante la meta de Kiedrzynek. Algo, lo de crear ocasiones al rival, que debido a la diferencia física pareció una quimera para el Barça durante todo el partido. Es difícilmente aplicable al fútbol masculino que el equipo claramente inferior quiera el balón, y que pese a tenerlo durante bastantes posesiones sea incapaz siquiera de acercarse al área rival con peligro. Por su parte, las parisinas jugaban a un ritmo tranquilo, sabiendo que su nivel técnico y físico les acabaría dando la victoria tarde o temprano… pero no contaron con la necesidad de acertar en el tiro a puerta. Y entre la predisposición por arañar segundos con el balón controlado de la media azulgrana, liderada por una siempre estupenda Marta Unzue, el incordio de Melanie y Torrejón como centrales, y las ayudas de las habituales atacantes Alexia y Jennifer, las locales minimizaron lo máximo posible esa neta superioridad, dejando en unas 6 o 7 ocasiones claras una distancia que debía haber sido de más ocasiones y básicamente más goles. Lamentaron las chicas de Benstiti los fallos de la brasileña Cristiane o Hamraoui (tremendo desgaste el suyo) de cara a gol, se les apareció ese espíritu invisible de deseperación ante los fallos de cara a puerta que parecen irremediables.

Al acabar el partido la sensación culé era de haber conseguido lo máximo posible. Las estádisticas de tiros a puerta marcaban una diferencia importante, de hecho el Barcelona más allá de no tirar entre palos tampoco tuvo ninguna ocasión de peligro real, sencillamente porque perdían el balón en la zona de tres cuartos casi con resignación. Sin embargo, el resultado les da esperanzas para la vuelta. Aunque siendo realistas sería casi un milagro que en la vuelta no ganara el PSG. La distancia aún es grande, pero no lo es todo.

Foto de portada: marcadorint.com.

Related posts

Deja un comentario

*