Ensayo para las eliminatorias

Corea del Sur perdió la final contra Japón. Foto:  Republic of Korea.

Tres victorias por la mínima. Tres goles a favor, ninguno en contra. La selección surcoreana de Uli Stielike no maravilla, pero ha crecido en los últimos tiempos para competir en la Copa de Asia. Ante Australia jugó, de largo, su mejor partido en lo que llevamos de torneo. Quizás porque no le tocó abrir una defensa encerrada que concede pocos espacios. Quizás porque se pudo replegar atrás, bien ordenada, esperando que Australia se expusiera para dañar al contraataque, cuando más luce la velocidad de sus futbolistas más ofensivos. Corea del Sur mantuvo a raya a los Socceroos durante gran parte del choque, ganó y será primera de grupo. La derrota australiana envía a los canguros a la mitad del cuadro en la que estará Japón, si no se produce una hecatombe histórica en el grupo de los nipones, por lo que podrían verse las caras en semifinales. Cuando la euforia parecía haberse apoderado de Australia, llegó un revés que puede complicar su progresión en el torneo.

No importó que las dinámicas entre Australia y Corea del Sur fuesen totalmente opuestas. Tampoco pareció importar, al menos de inicio, que estuviese en juego la primera plaza del grupo, pues entre enfrentarse a China y hacerlo contra Uzbekistán o Arabia Saudí no hay tantísima diferencia. Ambos contendientes rotaron y las alineaciones de australianos y surcoreanos fueron muy distintas respecto a las anteriores. Stielike dejó a Son Heung-Min en el banquillo. Descansaron Leckie, Tim Cahill, Jedinak y Kruse en los anfitriones. Así, Corea no sufrió ante un arma que en ningún caso pudiese haber defendido con éxito: los centros laterales al tanque de los Socceroos, Cahill. Con Troisi cerca de la banda izquierda, Australia controló la posesión, pero no quebró el sistema defensivo de su oponente como en los dos choques precedentes. Algún detalle de Luongo, alguna acción individual de Burns, algún desmarque peligroso de Juric. Partido espeso, con interrupciones y muchos minutos de descuento tanto en el primer como en el segundo tiempo. Ante este escenario, Australia se atascó.

Australia vs Corea del Sur - Football tactics and formations

El atasco australiano se convirtió en un verdadero problema en el momento en el que Corea del Sur se puso por delante en el marcador. La ausencia de Cahill, a quien le conviene descansar de vez en cuando, se puede explicar si Postecoglou esperaba a un adversario mucho más ofensivo, que se expusiera en ataque ante la necesidad de sumar los tres puntos para ser primero de grupo y sin el riesgo de caer eliminado en caso de derrota. Corea del Sur optó por otra vía y su discurso se vio reforzado con el gol de Lee Jung-Hyup pasada la media hora de juego. Ki Sung-Yong habilitó a Lee Keun-Ho, cuyo disparo fue desviado a la red por el delantero surcoreano. Entonces Australia pasaba a ser segunda de grupo y Corea del Sur no padecía necesidad alguna de ir a buscar el segundo gol. Si antes apenas concedieron espacios, con el 0-1 todavía menos.

Australia Cahill Leckie Focus

Tim Cahill y Mathew Leckie entraron en la segunda parte. Foto: Focus Images Ltd.

Leckie, Kruse y Tim Cahill fueron la solución de Ange Postecoglou. Agitaron el choque en la segunda mitad, pero no llegaron a tiempo para marcar la diferencia en el electrónico. Leckie fue el primero en entrar y ya provocó una tarjeta amarilla nada más intervenir en el partido. Y Tim Cahill se convirtió en una amenaza real en el área, jugando cerca de Juric, lo que dividió la atención de la zaga surcoreana entre ambos delanteros. Australia generó ocasiones y tanto Burns como Juric y Kruse gozaron de oportunidades clarísimas para empatar, pero entonces emergió la figura del guardameta Kim Jin-Hyeon.

El ensayo general de cara a las eliminatorias dejó dos lecturas. Por un lado, Corea del Sur está preparada para competir en escenarios de exigentes y mostrará su mejor versión cuando no ataque rivales encerrados, aunque Koo Ja-Cheol se suma a la lista de lesionados. En cambio, los suplentes australianos no alcanzan el mismo nivel que el tridente ofensivo titular y, aunque Juric puede ser un arma muy útil, en Asia les costará abrir un cerrojo sin la presencia de Tim Cahill sobre el verde. Pocos equipos disponen de un sistema de antiaéreos capaz de neutralizarlo.

“No necesitábamos un buen resultado para clasificarnos, pero sí una actuación así para el resto del torneo. Ante Omán y Kuwait solo podíamos perder. Pero ganar al equipo más fuerte del torneo hasta ahora nos tiene que dar muchísima confianza“, Uli Stielike.

Omán 1-0 Kuwait

Omán cerró la Copa de Asia con una intrascendente victoria contra Kuwait. Un cabezazo de Al Muqbali dio el triunfo a la selección de Paul Le Guen, que disparó entre los tres palos por primera vez precisamente en esa acción, ya en el minuto 69. Kuwait disparó más, pero no superó al guardameta del Wigan Ali Al-Habsi.

Foto de portada:  Republic of Korea

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