¿Agosto?

Athletic - Marcadorint

Curiosamente el Athletic Club-FC Barcelona, un partido siempre con aroma a tradición, dejó constatada una nueva realidad del fútbol de hoy en día: ya no hay tiempo para excusas físicas, la forma hay que cogerla antes de que haya acabado el mes de agosto. Y es que lo sucedido en el nuevo San Mamés fue de una exigencia del todo impropia para un 28 de agosto, un derroche encomiable de coraje, pulmones y trabajada disposición táctica.

Una presión tradicional

Como las colas en rebajas o los posados veraniegos, la asfixiante presión de los leones al Barça en San Mamés se ha convertido ya en uno de los fenómenos más esperados de la temporada en La Liga. Y no sólo porque prácticamente siempre se ejecute con maestría por parte del conjunto vasco sino también porque esto también suele propiciar que el Barça exhiba una buena versión; es como si, conscientes de lo sufrido que es visitar Bilbao, los azulgrana supieran que no les iba a bastar con el piloto automático.

Ivan Rakitic protagonizó un partido excepcional, el croata parece estar en un estado de forma poco habitual del tramo de temporada. Foto: Focus Images Ltd.
Ivan Rakitic protagonizó un partido excepcional, el croata parece estar en un estado de forma poco habitual del tramo de temporada. Foto: Focus Images Ltd.

Los de Valverde no fallaron a lo esperado pese a que su entrenador había jugado al despiste en la previa, cosa que conformaba un escenario interesante especialmente estimulante para comprobar el punto de cocción de dos hombres: Marc André Ter Stegen y Samuel Umtiti. El germano estrenaba condición plenipotenciaria en la portería azulgrana tras su lesión y la marcha de Claudio Bravo. El ex del Gladbach, además, lo hacía en un campo donde naufragó la temporada pasada, en la ida de la Supercopa de España y lo cierto es que un par de imprecisiones en la salida del balón sumada a su habitual pose de permanente seguridad en otras sendas llegadas del Athletic dejaron cierto poso de intranquilidad que seguramente servirá para abrir debates y ocupar portadas en la ciudad condal durante este parón de selecciones. La realidad es que el alemán participó más que todos los jugadores de Athletic Club, además con un nivel de presión muy alto, con lo que el tanto por ciento de acierto del portero alemán es elevadísimo en tales circunstancias. Los culers más sufridores dirán que tomó demasiados riesgos pero hay que suponer que si no dio patadón arriba cada vez que se vio en apuros es porque así se lo mandan desde el banquillo, con lo que a fin de cuentas él tampoco es responsable de ello.

Respecto a Umtiti, el francés estuvo bastante más atinado en la construcción que en tareas defensivas. Con balón, el ex del OL se mostró atrevido, rápido y certero para distribuir el juego desde atrás; sin él, el joven central exhibió algunos de sus defectos ya conocidos como la precipitación o algunos desbarajustes tácticos que le costaron una tarjeta amarilla ya en la primera mitad.

Gran batalla, poco punch

La presión del Athletic era especialmente buena, incomodaba mucho al Barça y recuperaba con facilidad. Sin embargo, el éxito coral del dispositivo creado por Ernesto Valverde no tenía continuidad en acciones individuales de calidad. Era como si los vizcaínos estuvieran tan pendientes de hacer los deberes para hacer lo que les tocaba que no pudieran dar rienda suelta a su generación ofensiva. Todo lo contrario que un excelso Barça al que no pareció agobiarle ni el escenario ni la terrible exigencia planteada por el rival. Con paciencia y mucho fútbol, poco a poco los de Luis Enrique iban encontrando líneas de pase ya fuera mediante el juego posicional de Busquets, las incursiones de un Sergi Roberto en estado de gracia o el despliegue de un Rakitic que firmó en San Mamés uno de sus mejores partidos como azulgrana. Contrariamente a lo que se podía esperar por su tipología física, el croata ya está a estas alturas de temporada con una chispa y una punta de velocidad inverosímiles que sumados a su lectura genial del encuentro conformaron una actuación espectacular del interior azulgrana. Precisamente el ex del Sevilla fue el autor del tanto de la victoria para el Barça, aunque en este caso la jugada tuvo dos pilares básicos mucho más determinantes: Luis Suárez y Arda Turan. Sobre el charrúa existe la injusta sensación de ser un jugador torpón porque quizá sus movimientos no son tan refinados como los de sus compañeros, pero la maniobra clave de espaldas a la portería para revolucionar una larga posesión azulgrana sólo está al alcance de súper clases. Después está el caso de Arda Turan, quien como Uma Thurman en Kill Bill II está en camino de salir de su tumba futbolística a la que parecía condenado este verano.

Luis Enrique: “Aunque hubiera preferido tener más control en campo contrario, hay que ver dónde están los espacios, luego se quedan tres contra tres, los espacios están en el juego en largo y ahí pierdes precisión”.

Con el primero del Barça y dada la prontitud de la fecha en el calendario, uno podía pensar que el encuentro se pondría cuesta abajo para los visitantes. El caso es que los azulgrana perdonaron opciones claras para dar el golpe de gracia y el Athletic no cesó en su metódico empeño de achuchar. Todo ello confirió unos últimos minutos de batalla épica bajo la lluvia, de aquellas escenas que hacen honor a la tradición, con los leones rugiendo acuciados por el Nuevo San Mamés. No obstante, el Barça de Luis Enrique demostró una vez más que también sabe competir cuando hay marejada e hizo bueno el tanto de Rakitic para ganar un partidazo que, por intensidad y calidad del juego, parece increíble que se haya podido disputar un 28 de agosto.

Foto de Portada: MarcadorInt/Toni Padilla.

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4 comments

El partido de Samuel Umtiti con balón fue positivo, saliendo con criterio y demostrando que encaja en la filosofía del Barcelona. Sin embargo, se le nota que sufre a la hora de cuerpear con los delanteros rivales -ayer con Aritz Aduriz-. Debe mejorar en ese aspecto aunque lleva dos encuentros realmente solventes.

A mi no me gustó el barça ayer. Pienso que a Denis le está pasando lo mismo que arda cuando jugaba de interior el año pasado.Evidentemente lleva poco y nose si me callara la boca.Pero de momento no presiona igual de bien que Rakitic y la salida de balón por esa banda es infinitamente peor que cuando está Iniesta.Yo creo que mas arriba es su posicion
Un saludo y buen articulo

Hombre, Rakitic jugó más de una temporada completa con el Sevilla como pivote, con tres mediapuntas por delante, y creo que eso le ha hecho coger mucho “oficio”, y se nota en el rendimiento que ofrece como interior, con mucho despliegue físico. Antes de llegar al Sevilla jugaba con el Schalke en banda, así que tampoco es extraño verlo caer al costado y rendir. Denís es joven, viene de jugar en la zona de ataque del Villareal con mucha libertad y mucho protagonismo, y tiene que pulirse poco a poco. Compararlo con Iniesta… no es justo, me parece que cualquier jugador saldría perdiendo. A Denís le hace falta tiempo y partidos. Aun así, para el puesto de interior prefiero a André Gomes.

Exacto es lo que yo creo.Pienso que no es interior.Es más media punta o jugando en la posición del villarreal . (Donde neymar).Pienso que Andre Gomes o rafinha encajan mas

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