Explorando tras la sonrisa de Infantino

UEFA General Secretary Gianni Infantino during the UEFA EURO 2016 Final Draw at Palais des Congres, Paris
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12/12/2015

Blatter ya forma parte del pasado. Su mandato de 17 años, lleno de éxitos, de globalización del deporte rey y de mejoras en el nivel del fútbol en estados con pocos recursos, estuvo marcado por los excesos, la corrupción, las reuniones con largas prórrogas nocturnas en que se cerraban acuerdos sobre derechos televisivos, sobre cargos, sobre votos. La FIFA gestiona el fútbol y el fútbol mueve dinero. Así pues, en ella se encuentran personas que llegan enamoradas del fútbol. Y otras enamoradas del dinero. Y los enamorados de las dos cosas claro.

Blatter perdió su corona por un caso en que también cayó un viejo aliado convertido en rival, Platini. Y pese al golpe, el fútbol europeo seguirá con un presidente en la FIFA. Cosas de la vida, el presidente con el encargo de renovar la FIFA, limpiar su nombre y sacar la caspa de las espaldas de las americanas de los altos cargos nació a 7 quilómetros del pueblo natal de Blatter. Sí, otro suizo. Sí, otro europeo. Sí, Gianni Infantino.

El suizo se ha convertido en el 10º presidente de la FIFA, perpetuando el dominio europeo de este cargo, ya que 8 de los 10 presidentes han sido del viejo continente. Sólo el brasileño Joao Havelange ha ganado elecciones sin ser europeo (mandato de 1974 a 1998), ya que el último año ha mandado el camerunés Issa Hayatou, pero lo ha hecho por la sanción a Blatter. No por haber sido elegido. La FIFA nació en Europa, tiene sede en Europa y sigue presidida por un europeo. Aunque le ha tocado prometer mejoras en África para poder ganar las elecciones.

A medida que el planeta dejó de ser una colección de imperios europeos y pasó a ser un globo lleno de estados, Europa perdió parte de su control. De repente, todos los votos europeos no eran ni la mitad de los votos africanos. Hoy votaron 207 federaciones (Kuwait e Indonesia han sido sancionadas por intromisiones políticas), así que Infantino ha ganado gracias a los votos de fuera de Europa. Aunque los europeos, eso sí, los tenía atados.

Una remontada espectacular de un tipo que no se podía imaginar que sería presidente hace seis meses, cuando pensaba que el candidato sería Platini. Infantino, considerada la cara amable de la UEFA por su papel en los sorteos de la Champions y la Europa League, donde demostraba su simpatía, don de gentes y capacidad de recordar cada final europea jugada, mandaba más de los que parecía en la Federación europea, aunque pocos lo imaginaban como presidente…ni de la UEFA.

Entre sus logros destaca su papel en la implantación del Fair Play financiero, que introdujo el control económico en los clubes europeos o por la expansión de la Eurocopa a 24 selecciones. Después, la debacle de Platini lo puso en primera fila. Y con poco tiempo, le comió el terreno a quien hasta ayer era el favorito, el jeque de Baréin Salman bin Ibrahim Al-Khalifa. Si ayer se hablaba de votación ajustada, hoy Infantino ha ganado por KO en el segundo asalto, con 115 votos de 206.

Infantino, con los votos europeos en el saco, percutió duro en terreno africano. Empezó su campaña en Egipto, la acabó en Ellis Island (allí cumplió condena Mandela), prometió a los africanos mejoras y le quitó votos a Al-Khalifa. Ha cuidado los detalles en los estados claves. Estados que necesitan dinero para crecer. Estados con objetivos opuestos a Europa.

¿Pero quién es Infantino?

Con nacionalidad suiza e italiana, Gianni Infantino estudió derecho en la Universidad de Friburgo. Abogado de profesión, Infantino trabajó como secretario general del Centro Internacional de Estudios para Deportes (CIES) en la Universidad de Neuchâtel (Suiza) y previamente fue consejero de diversos organismos futbolísticos.

Hijo de inmigrantes italianos que hicieron fortuna en el sur de Suiza, Infantino tiene casa en Reggio di Calabria, la tierra de los padres, donde suele pasar parte del verano con su mujer y los hijos. Habla italiano, pues. Además de alemán y francés. El español lo aprendió cuando trabajó con la LFP después de una beca. Trabajó con más ligas y así pudo entrar en la UEFA. Se incorporó en agosto de 2000 para hacer trabajos relacionados con asuntos jurídicos, comerciales y profesionales.

En 2004 director de asuntos legales y licencias de clubes. Desde octubre de 2009 ocupaba el cargo de secretario general, tras incorporarse como adjunto en 2007. Actualmente también ejercía como miembro de la Comisión de Reformas de la FIFA, creada tras el escándalo de corrupción revelado este mayo y era, cómo no, el portavoz a los sorteos de la UEFA. Aquí se ganó la confianza de muchos de los exjugadores que lo han acompañado en su campaña, como Figo, Hierro o Eto’o.

Con el apoyo de los votos europeos, el suizo se ha asegurado el voto de la mayoría de federaciones americanas, visitando casi todos los estados caribeños, y ha conseguido llevarse suficientes votos africanos para derrotar el Jeque de Baréin Al-Khalifa. Infantino sólo necesitó dos votaciones para ser elegido, con 115 votos, una cantidad sorprendente cuando Al Khalifa era favorito. Infantino ha conseguido ganar al ser la segunda opción de las federaciones que han votado primero por el Príncipe jordano Hussein.

Un Mundial de 40

Entre sus propuestas destaca que el secretario general de la FIFA sea africano, que cada federación reciba cinco millones de dólares en cuatro años para invertir en proyectos de desarrollo, más un millón por desplazamientos en las asociaciones que lo necesiten, la transparencia absoluta en el proceso de candidaturas del Mundial, en la licitación de contratos comerciales y divulgación de los pagos a los directivos de la FIFA y sobre todo, ampliar la fase final del Mundial a 40 selecciones, con un sistema de rotación por continentes que no podrán optar a dos Mundiales consecutivos como organizadores.

Infantino tiene trabajo por delante. La rotundidad de la victoria le permite trabajar con calma, aunque debe instaurar las medidas aprobadas para que la reunión de hoy de la FIFA, larga con su pesado sistema de voto, con una horrible música de hilo musical mientras los delegados votaban, deje de ser percibida como un congreso de ladrones. Y sea vista como la reunión de personas que gestionan un deporte maravilloso. La tarea es brutal: seguir creciendo, ser más limpios y seguir globalizando un Mundial que puede tener más invitados.

Ahora la duda es si Infantino significa que cambie todo… para que no cambie nada. Era parte del equipo de Platini y necesita mantener el equilibro entre las federaciones europeas, los clubes y las federaciones que han dado los votos claves. O sea, como Blatter, quien los tenía a todos contentos. Excepto a los hinchas.

Detrás de las sonrisa de Infantino, pues, se esconden pactos, concesiones, dudas. Aunque se esconden cosas peores detrás del derrotado Al-Khalifa, acusado de identificar 15 deportistas participantes en las manifestaciones en su país de 2011, pidiendo más libertad, que fueron detenidos y torturados. Un santo.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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1 comments

“Democratizacion” interesante palabra.. Es curioso que amenudo se utilice para expresar la inclusion de mas federaciones de futbol en una competicion, ya sea a nivel de clubes o selecciones.

Si lo pensamos de una manera superficial hasta podria parecer justo. Mas participantes en un mundial! Mas representantes de ligas pequeñas en la champions! Pero si lo analizamos con un poquito de perspectiva, cual es el significado, la esencia de la democracia? Una persona = un voto. O lo que es lo mismo, misma representacion.

Y dicho esto, es justo que por el hecho de que la historia se haya desarrollado de x forma y existan muchos paises pequeños, estos deban ser representados aunque sea con calzador? Tiene sentido que un pais de 59 millones de personas sea igualmente representado que uno de 300 o uno de 300.000? Tiene sentido que una competicion que ss iba a desarrollar normalmente y con una grsn practicidad (8 grupos) por 32 equipos tenga que alargarse artificialmente a 40 por representar a ligas menores de paises muy pequeños o complacer a paises muy pequeños o con escasa cultura futbolistica??

Obligamos a la champions a tener que meter al campeon croata pero a la vez dejamos a Polonia con un participante? Hacemos un mundial de 40 para que el numero de partidos siga siendo practicamente el mismo por lo apretado del calendario y sin embargo sea mas dificil cuadrar los grupos y en vez de ver un Francia-Alemania en la fase de grupos nos tengamos que tragar un Togo-Alemania?

En mi opinion la expresion “democratizacion del futbol” no es mas que un termino usado para defender el criterio que uno toma a la hora de organizar el futbol como mejor considera sin ser ni la mas democratica ni la mejor. Las cosas son como son por algo, los paises son solo divisiones fronterizas del espacio terrestre, ni mucho menos certeras y justas, y la aficion y la calidad de segun que pais a este deporte es de lo mas variopinta.

Pero claro, cada federacion da un voto. Eso no es democratico pero es asi como funciona. Y eso explica todas estas tonterias que hacen que al final solo haya 15-20 partidos al año que valen la pena.

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