Gales avanza sin brillo

Gareth Bale of Wales and his teammates celebrate victory at the end of the UEFA Euro 2016 match at Parc des Princes, Paris
Picture by Paul Chesterton/Focus Images Ltd +44 7904 640267
25/06/2016

En uno de los partidos menos exuberantes de la presente Eurocopa, Gales se llevó el pase a los cuartos de final tras haber disparado en una única ocasión entre los tres palos norirlandeses: un libre directo botado por Gareth Bale y a la postre repelido con dificultades por Michael McGovern. Ante semejante falta de creatividad de los hombres de Chris Coleman, no sorprende que el tanto de la victoria naciese en una acción desafortunada de la defensa verdiblanca. Un mal despeje de Gareth McAuley en el área pequeña –como se aprecia en la fotografía inferior– acabó desequilibrando la balanza y echando por tierra el buen trabajo defensivo de un colectivo que será recordado por la mezcla perfecta entre solidaridad sin balón y un guardameta en estado de gracia.

Como se esperaba, al combinado galés le costó llevar la iniciativa frente a un rival encantado de cedérsela. La falta de centrocampistas asociativos convierte en un imposible intentar nutrir de balones a Bale, más si cabe cuando el único capacitado para guardar la pelota, Joe Allen, no tiene su tarde más inspirada. Tratando de saltarse ese primer pase en la zona de creación, Aaron Ramsey poco a poco entró en escena. Sin hacer mucho ruido, el volante del Arsenal cobró fuerza en el último tramo del choque y de sus botas salió la semilla del tanto del triunfo: un pase adelantado recogido por Bale y centrado por el 11 al corazón del área que en principio tenía como destinatario a Hal Robson-Kanu. El punta no logró conectar con la pelota, pero la acción resultó igualmente satisfactoria porque McAuley se anticipó con su larga pierna derecha y sin quererlo mandó el esférico a la red.

Gareth McAuley of Northern Ireland puts the ball into his own net from a cross by Gareth Bale of Wales to make the score one nil to Wales during the UEFA Euro 2016 match at Parc des Princes, Paris Picture by Paul Chesterton/Focus Images Ltd +44 7904 640267 25/06/2016
Gareth McAuley anotó el tanto de la victoria de Gales (en su propia portería).
Foto: Paul Chesterton/Focus Images Ltd.

La realidad es que Gales no fue superior a Irlanda del Norte, de hecho al término de los primeros cuarenta y cinco minutos la sensación general invitaba a concederle cierta ventaja a los puntos al cuadro dirigido por Michael O’Neill. Sus hombres ejecutaron a la perfección el plan trazado desde el banquillo: achicaron espacios en la medular y se mantuvieron firmes sin encajar la línea defensiva en las inmediaciones de su portería.

Sin demasiadas ideas en el segundo tiempo, apareció esa pizca de fortuna a menudo asociada a las acciones promovidas por los buenos futbolistas. Cuando tienes a Ramsey o a Bale en tu equipo, es más fácil propiciar el error en el rival. Y así fue: tan ingrato para Irlanda del Norte como dulce para una selección que sueña con hacer historia mientras camina por la parte más asequible del cuadro.

Gareth Bale of Wales chases his daughter Alba Violet then hold her aloft at the end of the UEFA Euro 2016 match at Parc des Princes, Paris Picture by Paul Chesterton/Focus Images Ltd +44 7904 640267 25/06/2016
Gareth Bale celebra la victoria junto a su hija.
Foto: Paul Chesterton/Focus Images Ltd.
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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