Genialidad y fallo

The Liverpool team training ahead of the Europa League Final at St. Jakob-Park, Basel
Picture by EXPA Pictures/Focus Images Ltd 07814482222
17/05/2016
***UK & IRELAND ONLY***
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En el fútbol, los goles llegan prácticamente siempre por dos motivos muy distintos: una buena acción ofensiva o un fallo defensivo. Y el FC BaselLudogorets fue un claro ejemplo de ello. En un encuentro que finalizó con el resultado de 1-1, el delantero Jonathan Cafu y el portero Vladislav Stoyanov fueron los encargados de dejar la jugada positiva y la negativa respectivamente.

Primero, el atacante brasileño adelantó a los de Dermendzhiev justo antes del descanso recibiendo con espacios tras un buen desmarque diagonal y rompiendo a Suchy para definir ante Vaclík con un disparo cruzado. Ya en la recta final, una mala salida del portero búlgaro terminó con la pelota en las botas de Renato Steffen y el extremo suizo no perdonó el empate.

Cristiano Ronaldo of Real Madrid and Stoyanov of Ludogorets Razgrad during the UEFA Champions League match at the Estadio Santiago Bernabeu, Madrid Picture by Marcos Calvo Mesa/Focus Images Ltd +34 654142934 09/12/2014
Stoyanov, en imagen de archivo. Foto: Focus Images Ltd.

Y aunque esas dos fueron acciones puntuales, se podría decir que hicieron justicia a lo que se vio sobre el césped durante los 90 minutos. Para empezar, porque el fútbol es un deporte de aciertos y errores y si primero eres capaz de anotar un gran gol pero después regalas otro, lo normal es que empates, y para seguir porque ninguno de los conjuntos logró plasmar a la perfección su plan de juego.

Como local, el FC Basel trató de dominar la posesión y de proponer desde atrás, sacando la pelota casi siempre por mediación de Álvarez Balanta e intentando someter al rival con un juego asociativo que buscaba llevar la pelota al costado para desbordar y centrar. Bjarnason y Steffen, los hombres de banda, no estuvieron mal pero sus delanteros nunca lograron imponerse en el área: Janko, que arrancó de inicio, no aprovechó sus 196 cm y tuvo que ser sustituido por lesión en el primer tiempo; mientras que Doumbia demostró que lo suyo es jugar con espacios y no esperando para rematar en el área.

Por su parte, el Ludogorets trató de replegar organizado para contraatacar, pero no consiguió hacerlo con asiduidad y de hecho la brillante acción de Jonathan Cafu en el 0-1 fue la única vez que pusieron en aprietos a Vaclík durante toda la noche.

En un grupo con claro favoritismo para Arsenal y PSG, suizos y búlgaros desaprovecharon una buena oportunidad para arrancar por delante de los gigantes -también empataron- y firmaron unas tablas que tampoco empiezan a decantar su supuesta lucha particular por la tercera plaza.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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