Hegemonía africana

Nigeria sub-17 -  Timmey O'Toole

A pesar del habitual dominio de África en el Mundial sub-17, la categoría donde las diferencias físicas son más evidentes, las selecciones africanas únicamente habían copado la final del torneo en una única ocasión (1993). En Chile, Nigeria y Mali disputarán un partido histórico para el fútbol de un continente cuyos éxitos en categorías inferiores todavía no han repercutido a nivel absoluto pero que sueña con invertir la tendencia en la próxima década. De momento, Mali ha llegado más lejos que nunca y parece estar trabajando en el fútbol base mejor que en etapas anteriores mientras Nigeria, dominadora absoluta del Mundial sub-17 con cuatro títulos, aspira a ganar su segundo trofeo consecutivo y distanciarse aún más como pentacampeona del mundo.

Uno de los jugadores más destacados de la generación de 2013 que alzó el Mundial con Nigeria fue Chidiebere Nwakali, que después firmó por el Manchester City y ahora está cedido en el Girona. Su hermano Kelechi Nwakali ha recogido el testigo al liderar la nueva generación, de la que es capitán y una pieza clave en el centro del campo con su poso con balón y capacidad para desplazar el esférico tanto en corto como en largo, sobre todo para superar líneas rivales con pases verticales. Nwakali mueve a Nigeria, aunque quien convierte la mayoría de ocasiones en goles ha sido el delantero Victor Osimhen, autor de 9 tantos en la competición. Estos registros le han permitido igualar al francés Sinama Pongolle (2001) y el marfileño Souleymane Coulibaly (2011) como máximo realizador de la historia de la competición y puede romper el récord si marca de nuevo en la final. Nada descartable si tenemos en cuenta que Osimhen ha anotado en todos los partidos de este Mundial. La selección dirigida por el legendario delantero Amunike padeció algunas dificultades en el arranque de sus partidos de cuartos y semifinales, aunque luego los levantó con relativa solvencia gracias a la enorme calidad técnica, potencia y efectividad de sus atacantes. La única duda de su once reside en la línea de tres cuartos, donde en el último duelo jugó de inicio Okonkwo por primera vez en el torneo (y marcó un golazo) y no está claro que Bamgboye (se ha perdido 2 partidos por sanción durante el Mundial) recupere la titularidad.

Por su parte, Mali ha desplegado un fútbol algo más vistoso y dinámico a lo largo del torneo, aunque no ha arrasado como Nigeria ni ha transmitido la misma sensación de arrollar a sus rivales gracias al poderío de sus atacantes. Mali es un equipo menos vertical, de carácter más asociativo, a quien le gusta acelerar el juego a partir de tres cuartos con sus móviles atacantes. Juega con el balón a una velocidad mayor que el resto. El mediapunta Sékou Koita es el jugador más habilidoso y escurridizo, el tipo más capacitado para abrir defensas cerradas a base de regates, pero también hay que destacar el nombre de Aly Malle, un delantero potente con buen disparo que suele partir desde una de las bandas, y el todoterreno Amadou Haidara, un centrocampista dinámico y con una potencia descomunal para tirar a portería desde cualquier posición. Respecto a la semifinal regresará el central Danté al eje de la zaga, con lo que Mali recuperará a su líder en la línea defensiva. Porque cuando no tiene el balón Mali no se defiende nada mal, pues la línea medular es bastante compacta y la concentración sin la posesión hasta ahora ha sido bastante elevada. Lo demuestran sus cifras a lo largo del campeonato: solo han encajado dos goles en seis partidos de competición.

Alineaciones probables Mali-Nigeria (23h)

Nigeria vs Mali - Football tactics and formations

Foto de portada: Timmey O’Toole

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