Inter y Roma prolongan la mala dinámica

Manolas.

Con la llegada del mes de diciembre, el Inter entró en un proceso de autodestrucción. La eliminatoria de Coppa de Italia que superó en la tanda de penaltis ante el Pordenone, un equipo de la tercera división que empató en el Giuseppe Meazza, fue el preludio de una mala racha de resultados cuyo final aún está por llegar. Lo que hasta entonces había sido una temporada inmaculada en la que el Inter no conocía la derrota tras 16 jornadas e incluso había empatado a cero en Nápoles y Juventus se ha convertido en una pesadilla. El cuadro nerazzurro no gana desde el tres de diciembre, encadena ocho partidos sin ganar, ha caído en la Coppa de Italia y ha sumado cuatro de los últimos dieciocho puntos en disputa en la Serie A. En mes y medio ha pasado de liderar el campeonato italiano a luchar por proteger una cuarta plaza que este año dará acceso a la próxima edición de la Champions. Ante la Roma, un gol de Vecino en el minuto 86 evitó una nueva derrota del Inter ante su propia afición.

Inter 1 (Vecino 86′)
Roma 1 (El Shaarawy 31′)

Inter vs Roma - Football tactics and formations

Tampoco atraviesa un momento de forma boyante el elenco giallorosso, que dejó escapar en el último suspiro un triunfo que podría haberle insuflado un nuevo ánimo de cara a la segunda mitad de temporada. La Roma ya enlaza cinco encuentros sin ganar y su principal estrella se ha apagado, pues Edin Dzeko solo ha sido capaz de anotar dos goles en los últimos tres meses. Unos guarismos insuficientes para el delantero bosnio, uno de los principales artífices del maravilloso arranque liguero de la Roma y también uno de los grandes responsables de la clasificación para los octavos de final de la Champions League. Para revertir la dinámica, Di Francesco propuso un planteamiento atrevido en Milán y mandó a sus jugadores muy arriba para morder al Inter y explotar así las dudas del cuadro nerazzurro. El técnico de la Roma alineó a cuatro centrocampistas, con Nainggolan partiendo ligeramente escorado desde la izquierda pero con absoluta libertad para moverse entre líneas, e incomodó los primeros pases del Inter con una presión asfixiante que provocó innumerables pérdidas en su propia mitad de la cancha. El Inter acusó su falta de confianza y solo pudo salir cuando conectaba con Borja Valero, el futbolista más frío del cuadro norteño, o con el eléctrico Joao Cancelo, que buscó castigar la espalda de Kolarov con sus rápidas conducciones. El luso fue uno de los jugadores con mayor presencia ofensiva.

Sin embargo, el gol de la Roma llegó en una jugada aislada, casi anecdótica, antagónica al guion del encuentro. Davide Santon no despejó un balón largo de Alisson y El Shaarawy no desaprovechó el regalo del lateral interista para abrir la lata antes del descanso. La superioridad en el centro del campo permitió a la Roma controlar el ritmo del partido: Gerson, Nainggolan y Kolarov acribillaron al Inter por el flanco izquierdo y Manolas, imperial en la anticipación, anuló a Icardi, más desasistido que nunca. Los síntomas interistas no insinuaban ningún tipo de mejoría. Tampoco había rastro de la versión rossonera del arranque de campeonato.

Gagliardini se marchó al descanso.
Gagliardini se quedó en el vestuario al descanso.

La necesidad apremió al Inter en la segunda mitad. Los de Spalletti salieron con mayor determinación, adelantaron la línea de presión y mejoraron en la circulación con la entrada de Brozovic, que dejó en el vestuario a un impreciso Gagliardini. Poco a poco empezó a acercarse al área de la Roma, sobre todo a través de las bandas, con un bombardeo que rara vez conectó con Icardi. Por su parte, la Roma amenazaba la espalda de Santon con la velocidad de El Shaarawy, que se fue diluyendo con el avance de los minutos. Ante la insistencia del Inter, Eusebio Di Francesco reaccionó con cambios eminentemente defensivos que limitaron las opciones de la Roma de defenderse con la pelota. El conjunto capitalino reculó en exceso con la entrada de Bruno Peres primero y sobre todo con la apuesta por Juan Jesus, cuando la Roma pasó a jugar con tres centrales y dos carrileros para protegerse de los centros del Inter. Así invitó al cuadro nerazzurro al área, pero sin la alternativa de Perotti en la recámara le faltó frescura en el frente ofensivo para castigar los espacios que el Inter dejaba atrás.

El bombardeo al que el Inter sometió a la defensa de la Roma dio sus frutos. Los de Spalletti generaron varias ocasiones clarísimas para empatar, pero se toparon con un inspiradísimo Alisson. El arquero brasileño es uno de los nombres propios de la Roma este curso y volvió a demostrar por qué es el portero titular de Tite en la selección. Alisson transmitió una enorme seguridad a su defensa y le negó el gol a Icardi en dos oportunidades en las que el delantero argentino remató absolutamente solo dentro del área. Las estiradas de Alisson, sin embargo, no hicieron más que posponer lo inevitable: en un centro lateral, Brozovic encontró a Vecino, que cabeceó libre de marca al fondo de la red. Suficiente para evitar males mayores en el Inter, aunque no para invertir la dinámica negativa de los de Spalletti. Pero, a la vez, evitan que la Roma se acerque a la cuarta plaza. Tanto nerazzurri como giallorrossi llevan más de un mes sin conocer la victoria.

Fotografías: MarcadorInt/T.Martínez (Todos los derechos reservados).

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