Jamaica da la sorpresa y hace historia

Jamaica - Focus

Parecía que el gol de Michael Bradley, que llegó al poco de volver de vestuarios y que ponía el 1-2 en el marcador, impulsaba a los Estados Unidos para conseguir la remontada en todo lo que faltaba de segundo tiempo. Parecía que el propio capitán estadounidense, mientras se esperaba la aparición de Dempsey, iba a coger el partido con las manos y lograría darle la vuelta al resultado. Todo indicaba que con Jamaica replegada y saliendo en contadas ocasiones al ataque, principalmente gracias a McAnuff o McCleary, terminarían cediendo y concediendo, que al final era lo mismo. No ayudó tampoco su portero, Ryan Thompson, que no sólo falló en el gol de Bradley -no atajó un disparo de Jóhannson- sino que empezó a dar menos seguridad que la casa de los tres cerditos. Después de 12 años consecutivos llegando a la final de la Copa de Oro, existía la confianza de que Estados Unidos iba a lograr los goles necesarios para alcanzar “su final”. El partido se había puesto en una dinámica en la que un gol de los locales estaba a punto de llegar. Sólo a punto.

Sin embargo, Jamaica logró aguantar.

Winfried Schafer , Head Coach of Jamaica  during the International Friendly match at the Matchroom Stadium, London Picture by David Horn/Focus Images Ltd +44 7545 970036 04/06/2014Winfried Schäfer, seleccionador de Jamaica (Foto: Focus Images Ltd)

En Estados Unidos ya se está hablando del “mayor fracaso en la historia del fútbol estadounidense“, no por haber sido eliminados en la edición que organizaban sino por haber caído contra una selección inferior y en semifinales, y por haberlo hecho un año después de haber llenado de optimismo al país tras su buena actuación en el Mundial de Brasil, eliminados en octavos ante Bélgica. Jamaica, de este modo, se convierte en el primer combinado caribeño en alcanzar la final de la Copa de Oro.

La era Klinsmann ha sufrido un duro golpe con este tropiezo, pero Jamaica dio la sorpresa con un buen primer tiempo. Primero fue Mattocks de cabeza a la salida de un saque de banda enviado por Lawrence: remató haciendo parábola y superó a Guzan. Mattocks, pareja de Barnes en ataque, salió de titular contra pronóstico y causó peligro con su velocidad en carrera. Poco después fue Barnes, precisamente, el que metió el miedo en el cuerpo a los estadounidenses de forma definitiva. Clavó una falta desde fuera del área. Imparable. 0-2 y tensión máxima para Estados Unidos. Sorpresa y alegría para los de Schäfer. Antes de ambos goles, el meta Thompson ya había dejado muestras de su excelsa habilidad para generar el caos, pues intentó regatear a Jóhannson y casi le cuesta un gol a su selección. Los dos únicos cambios de Klinsmann en Estados Unidos fueron las titularidades de Evans (por Chandler) y Brooks (por González), por lo que el centro del campo volvió a ser para Beckerman y Bradley, con Bedoya y Zardes en bandas, Dempsey enganchando y Jóhannsen arriba.

La goleada cosechada en cuartos de final (6-0 contra Cuba) y la facilidad con la que lograron el pase en la fase de grupos había impulsado a los estadounidenses, liderados por un Clint Dempsey totalmente entonado: 6 goles. El atacante americano, no obstante, no apareció cuando su selección más lo echó de menos.

La seguridad de Dempsey: “Estados Unidos, de momento, con paso firme. Sin brillo, pero con seguridad: la seguridad de contar con Dempsey. Y conscientes de que los mayores obstáculos del torneo llegarán previsiblemente a partir de semifinales”.

Al final fue justo ahí, en semifinales, cuando Estados Unidos dijo adiós.

También fue donde los ‘Reggae Boyz‘ hicieron historia.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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