Japón defiende su territorio

Japón Honda - Nasya Bahfen

A Japón le falta, ahora mismo, una cosa: gol. El equipo de Javier Aguirre ha dado otro paso jugando un buen partido contra Irak, aunque la falta de efectividad ha evitado una goleada nipona. Los samuráis azules suman 5 goles en dos partidos y aún no les han marcado, aunque marcar cuatro goles a Palestina no deja de ser lógico. Contra Irak, Japón generó mucho peligro, gustó por momentos y se quedó con un resultado corto. Las sensaciones, igualmente, son buenas. Japón da la sensación que aún puede jugar mejor y mantiene paso firme pese a no estar clasificado de forma matemática, pues una derrota en la última jornada con los jordanos los podría dejar fuera en caso de triple empate. Parece improbable, visto lo visto.

Japón-Irak

Aguirre salió con el mismo esquema y equipo que goleó a los palestinos. Una especie de 4-1-4-1 de salida, con Hasebe por delante de la defensa, Kagawa de falso 9 por detrás de Okazaki y Inui y Honda muy centrados, dejando pasillos a los laterales. Nagatomo fue una flecha por su banda, Kagawa dejó destellos en el primer tiempo y Honda ofreció una actuación magnífica. Irak modificó su equipo y Tariq se quedó en el banquillo. En su lugar, en un 4-2-3-1, entró un jugador más defensivo como Ali Adnan con la misión de cerrar espacios por la izquierda, ayudando en la defensa sobre Honda. La apuesta no acabó de funcionar ya que Japón pudo golear, pero las paradas de Jalal Hassen, la falta de puntería de los nipones y el carácter competitivo de esta nueva generación de Irak permitió que el partido llegara abierto hasta el final.

Endo, 150 partidos con la selección

Fue un buen partido, como debía ser entre los dos últimos campeones. De esa Irak heroica del 2007 queda el capitán Mahmoud, muy aislado en ataque hoy. Japón, campeona en 2011, salió al campo liderada por Yasuhito Endo, uno de los supervivientes de la épica victoria en la Copa del 2004, cuando Japón ganó su tercera copa en Pequín contra los chinos en uno de los partidos más calientes de la historia del fútbol asiático. Endo ya jugaba en esa Japón de Zico que superó las famosas semifinales contra Baréin (4-3 jugando con 10), cuando precisamente él fue expulsado a los 40 minutos de juego y se perdió la final. Auténtica leyenda del fútbol japonés, Endo ha jugado contra Irak su partido número 150 con la selección, recibiendo flores y premios de los hinchas desplazados. Su foto antes del partido con Mahmoud es mucho más que la foto de dos capitanes que han levantado el trofeo. Es historia viva del fútbol asiático.

Japón Endo - Nasya Bahfen

Yasuhito Endo. Foto: Nasya Bahfen

Rápidamente quedó claro que Japón quería ganar e Irak, defender. Japón disparó en tres ocasiones al palo, con un tramo final de primer tiempo soberbio en el toque. Honda y Inui se movieron como quisieron hacía los pasillos interiores y los movimientos de Okazaki, de 9, crearon muchos problemas. Nagatomo, veloz, llegó al área rival en muchas ocasiones e Irak entendió que sólo le quedaba la épica defensiva.

La pelota fue casi siempre de los japoneses, aunque el gol solamente llegó de penalti, cuando Honda fue el más rápido después de una buena ocasión de Kagawa. El jugador del Milan robó la pelota y sufrió la carga de Ali Adnan y Saad Abdul Amir. Penalti y gol de Honda, muy tranquilo en la definición. El exjugador del CSKA se sacó así la espina del gol fallado justo antes, cuando en una jugada de confección milanesa, Nagatomo, del Inter, le puso un balón de oro que Honda, del Milan, mandó a la madera.

Al descanso, la única ocasión de Irak era un buen remate de Ahmed Ibahrim, saltando por encima los defensas nipones sólo para encontrar la reacción de un Kawashima atento. Después del descanso Japón demostró tener las ideas claras, ya que nunca dejó de buscar el segundo gol. Ambicioso, el equipo de Aguirre no concedió ocasiones claras al rival, escondiendo la pelota hasta el último segundo. Irak sólo pudo soñar con alguna contra y dos centros lejanos al corazón del área que fueron despejados con calma por los vigentes campeones. Y todo, con Aguirre maldiciendo las ocasiones desperdiciadas antes en las botas de un Honda muy activo. El jugador del Milan fue el mejor, valiente y con actitud de líder, chutando en dos ocasiones más a la madera, primero con un disparo y luego con una jugada de Kiyotake, uno de los jugadores que entraron con la intención de sentenciar un partido que acabó con los jugadores tirados por el césped destrozados, pues el partido se jugó con una humedad terrible que castigó sin piedad a los futbolistas.

Artículo relacionado: “Jordania 5-1 Palestina”

Japón será primero de grupo con un empate contra los jordanos. Irak buscará golear a los palestinos en su sueño de ser segundo de grupo. Perder contra este Japón por un gol, no deja de ser un resultado correcto, pues la selección japonesa de Aguirre marcó su territorio con un buen partido. Veremos si puede mejorar aún más.

Foto de portada: Nasya Bahfen

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