Juan Otero se presenta a Sudamérica

Estudiantes La Plata - Solo Estudiantes

El debut en una competición como la Copa Libertadores debería estar marcado en rojo para un joven de 21 años con escasa experiencia profesional. Lo más normal, teniendo en cuenta lo que supone el reto, sería ver al futbolista tímido o nervioso, pero Juan Ferney Otero fue en contra de todo eso. En su segundo partido con la camiseta de Estudiantes de la Plata, al que llegó en febrero procedente del humilde Fortaleza colombiano, fue el mejor del gigante argentino y se convirtió en un incordio constante para la defensa de Botafogo, que venía mostrándose muy segura en las últimas semanas.

Su equipo no ganó y de hecho empezó con una dolorosa derrota -llegó en la recta final- para abrir uno de los grupos más complicados de esta Copa, pero él se presentó como uno de los atacantes a seguir dentro el torneo. Portento físico, se movió con absoluta libertad por tres cuartos dejando a Lucas Viatri como punta de referencia y desbordó gracias a su potencia y velocidad.

Y es que tras deslumbrar en el filial del Deportivo la temporada pasada, en el que anotó 19 goles en Tercera División, el colombiano está demostrando ahora ser ya capaz de marcar diferencias dentro del profesionalismo y en una competición importante como la Copa Libertadores. De hecho, muchos de los que tuvimos la oportunidad de verlo en A Coruña apostábamos por que recibiera una oportunidad en el primer equipo blanquiazul, pero la economía herculina no permitía realizar un esfuerzo por un futbolista que entonces suponía una apuesta y que cada vez parece más encaminado a convertirse en realidad.

Otero, en partido de fase de ascenso con el Fabril. Foto: Fernando Fernández (Riazor.org).
Otero, en partido de fase de ascenso con el Fabril. Foto: Fernando Fernández (Riazor.org).

Aunque habitualmente ejerciendo como delantero centro -y no tan libre como juega en Estudiantes-, Otero paseó por los campos de Galicia su exuberancia física, que le permitía dominar a prácticamente cualquier defensa que se le pusiera por delante. En Sudamérica, donde se juega lento y se recibe con espacios, esa potencia le sirve también para desbordar oponentes con facilidad. En ocasiones falla en el último toque, pero parece estar ya depurando su técnica: ante Botafogo, anotó el único tanto del Pincha con un gran derechazo a la escuadra de libre directo. Una especialidad que no había mostrado en el Dépor B y que parece haber incorporado a su repertorio.

Foto de portada: Solo Estudiantes.

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