La pizarra de Southgate convierte a Inglaterra en semifinalista

Harry Maguire of England celebrates scoring their first goal during the 2018 FIFA World Cup Quarter-Final match at Samara Arena, Samara
Picture by Paul Chesterton/Focus Images Ltd +44 7904 640267
07/07/2018

Inglaterra dio un paso al frente en sus aspiraciones cada vez más reales de levantar la Copa del Mundo al doblegar a Suecia (0-2) en un encuentro marcado, una vez más, por la pizarra de Gareth Southgate. En un partido espeso, por momentos hasta plomizo para el espectador neutral, los Three Lions consiguieron la primera ventaja en el marcador gracias a su capacidad para materializar con maestría una acción de estrategia a la postre finalizada por el central Maguire. El combinado inglés no solo supo contener los intentos de reacción nórdicos sino que conseguiría aumentar la diferencia en el electrónico merced a un preciso cabezazo de Dele Alli en el corazón del área pequeña cuando ya había transcurrido una hora de juego. Y con el testarazo del mediapunta de los Spurs se evaporaron las esperanzas suecas. Los números no engañan: ocho de los once tantos anotados por Inglaterra en el Mundial se han originado en acciones a balón parado. Una cifra extraordinaria que habla bien tanto de la labor oscura del cuerpo técnico como del talento de los futbolistas, pues son ellos los encargados de ejecutar lo diseñado de puertas hacia dentro.

Los ingleses no sufrieron más de la cuenta para certificar su pase a semifinales: manejaron a la perfección los envíos en largo a los dos delanteros suecos (Berg y Toivonen), incapaces de imponerse en los duelos individuales contra el trío de centrales alineado por Southgate (Maguire, Stones y Walker); controlaron de maravilla las segundas jugadas sin que Forsberg -desaparecido en combate- o Claesson ganasen protagonismo con el paso de los minutos ni se sintiesen cómodos; e hicieron gala de otra brillante actuación bajo palos. Una vez más el portero marcó diferencias. Se podría afirmar sin rubor alguno que la Inglaterra de Harry Kane es cada vez más la Inglaterra de Jordan Pickford, un seguro en situaciones comprometidas. El guardameta del Everton sacó un par de manos decisivas en momentos providenciales del partido, circunstancia que ayudó a encauzar una clasificación añorada por la afición de un país que no accedía a la penúltima ronda de un Mundial desde Italia 1990. Suecia no llegó a acosar a Inglaterra porque Pickford se cruzó en el camino de los hombres de Andersson.

Suecia 0
Inglaterra 2 (Maguire 30′, Dele Alli 59′)

Inglaterra vs Suecia - Football tactics and formations

England Manager Gareth Southgate during the 2018 FIFA World Cup Quarter-Final match at Samara Arena, Samara Picture by Paul Chesterton/Focus Images Ltd +44 7904 640267 07/07/2018
Gareth Southgate, durante el Suecia-Inglaterra (Foto: Paul Chesterton/Focus Images Ltd).

Encasillada en su rigor táctico, proximidad entre líneas y poderío en los contactos, Suecia se vio obligada a remontar y no supo cómo hacerlo. Adoleció de plan B. En esta selección espartana, carente de artificios y limitada en cuanto a talento ofensivo, no se contemplan demasiadas variaciones desde el banquillo. Todo es rígido. El castillo de naipes se sustenta mientras las cartas son conocidas. Andersson se vio obligado a prescindir de Lustig por acumulación de cartulinas amarillas y a su sustituto, Krafth, se le vieron las costuras en el segundo tanto inglés. Uno mira a los suplentes de los Three Lions y sí observa piezas con las que cambiar el discurso, en su rival todo sonaba inefectivo o demasiado continuista. Con esta carencia manifiesta ha competido de manera imperial la selección sueca, un bloque de los pies a la cabeza cuyo mérito reside en haber apeado a grandes potencias por el camino (Países Bajos, Italia o Alemania), mientras convivía con sus limitaciones. El impecable trabajo defensivo a nivel grupal cristalizó en una trayectoria con pocos borrones digna de ser elogiada.

Inglaterra, que consiguió amplitud a través de sus carrileros y vivió de los chispazos de Sterling por los pasillos interiores, se repuso a un inicio cargado de imprecisiones y acabó venciendo con autoridad. A los ingleses les costó circular la pelota con velocidad y tan solo Henderson colocó balones a la espalda de los centrales suecos. El mediocentro del Liverpool completó un partido notable, tanto en lo que se refiere a su posicionamiento como a su toma de decisiones. Sin grandes alardes, le dio empaque a un equipo sabedor de su superior con la pelota en los pies. Ni los errores de Sterling en los últimos metros ni la falta de oportunidades de Kane, más apagado que de costumbre en el remate, dificultaron el camino de la selección inglesa. Con lo justo y sin excesivos sobresaltos, Southgate ya trabaja en sacarle brillo a su pizarra para el choque de semifinales ante Croacia. Convertir los cuartos de final en un trámite queda en el haber de una selección que no quiere dejar de soñar.

Harry Kane of England gets his pass away despite pressure from Ludwig Augustinsson of Sweden during the 2018 FIFA World Cup Quarter-Final match at Samara Arena, Samara Picture by Paul Chesterton/Focus Images Ltd +44 7904 640267 07/07/2018
Harry Kane, delantero de Inglaterra, encimado por futbolistas suecos (Foto: Paul Chesterton/Focus Images Ltd).
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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1 comments

Me gustaría mencionar a Henderson, aprovechando lo que dice Rosende, como jugador revelación del torneo. He visto varias actuaciones notables en las que he dudado si era lateral, centrocampista o central por sus apariciones en casi todos los lugares del campo.
En cuanto Inglaterra, equipo que veo en la final, combina talento con capacidad física y esfuerzo como sólo Francia suele hacer. Echo en falta una actuación más protagonista de Delle Ali y Sterling, veo demasiado dependiente de los balones que recoja Kane.
Sin duda, están ante una oportunidad histórica.

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