El Leicester no conoce la derrota en Champions League

Claudio Ranieri. Foto: Focus Images Ltd.

El Leicester sigue invicto en Champions League, con el empate a cero ayer en Copenhague el conjunto de Ranieri suma diez de doce puntos posibles. A falta de dos jornadas es líder del grupo por delante del Porto. El Kobenhavn, por su parte, con la victoria portuguesa ante el Brujas cae a la tercera plaza.

Kobenhavn 0

Leicester 0

Ranieri presentó algunos cambios en el once: entraron Luis Hernandez y Schlupp en detrimento de Simpson y Albrighton. Con Slimani lesionado, Musa fue el acompañante de Vardy en el clásico 4-4-2 que exhibe el Leicester. La puesta en escena del partido fue la esperada, el Kobenhavn asentado en campo rival con balón y el vigente campeón de la Premier League replegado esperando una pérdida para iniciar el contragolpe. A diferencia del escenario de hace dos semanas, el equipo danés tuvo el control de la situación durante toda la primera parte. No sufrió en exceso las transiciones del Leicester porque la presión tras pérdida fue intensa y siempre cerca del área del conjunto inglés; en dos ocasiones forzaron errores a Huth y Morgan pero carecieron de calidad en la definición. Los Foxes prácticamente no tuvieron opciones de correr. Sin embargo, faltó pegada. Hubo desborde por las dos bandas, los laterales de Ranieri sufrieron una barbaridad para sujetar a Falk y Verbic que constantemente junto a Augustinsson y Andersen generaban desequilibro por fuera. Cornelius y Santander no estuvieron del todo acertados de cara a puerta.

Copenhague vs Leicester - Football tactics and formations

En los primeros veinte minutos de la segunda parte, el Leicester se animó a presionar más arriba, recuperaba la pelota cerca del área y tenía menos metros que recorrer para llegar a la portería de Olsen. Fue el mejor tramo de partido de los Foxes, había sensación de peligro real, no obstante, los remates fueron escasos. En ese aspecto, los centrales trabajaron muy bien sobre Vardy. Pasada la media hora el conjunto de Ranieri bajó el pistón para volver a presentar un bloque bajo. A partir de aquí, el Kobenhavn inclinó el campo y dispuso de las mejores ocasiones para ganar el encuentro. La primera en el minuto 69’, un disparo de Santander que Fuchs saca en la línea de gol. Y la segunda, en la última jugada del partido en la que apareció una mano milagrosa de Schmeichel en un remate de Cornelius. Un 0-0 que sirve de poco al conjunto de Solbakken.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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