Martino retorna al sabellismo

Netherlands v Argentina2014 FIFA World Cup

Gerardo Martino agarró hace poco más de un año a una selección que venía de ser subcampeona del mundo con un estilo muy claro: repliegue y contra. Así consiguió Alejandro Sabella que Argentina volviera a situarse entre los mejores combinados del planeta, pero el Tata decidió ir matizando poco a poco esa propuesta para conformar un equipo más centrado en la posesión. En la Copa América del pasado verano, su conjunto nunca corrió y siempre jugó contra equipos que le esperaban en su propio campo. Ahí, ni el mismísimo Leo Messi consiguió que los suyos no pecaran de previsibles, pues en espacios reducidos solo Kun -discretísimo en Chile- posee el talento necesario para asociarse al ritmo del 10. Aún con ello, Argentina llegó a la final y tuvo opciones de ganarla, pero para muchos el torneo terminó con la sensación de que Martino le había arrebatado a los suyos su mejor arma.

Después de arrancar la fase de clasificación para el Mundial 2018 con un punto en dos jornadas, ya ante Brasil se vio un cambio de plan. Aunque públicamente el Tata mantenga que el discurso es el mismo, su selección retrocedió unos metros para centrarse en robar y correr, algo que funcionó durante la primera mitad en Buenos Aires y se repitió en Barranquilla ante Colombia. Con Ezequiel Lavezzi y Ángel Di María a pie natural, Higuaín buscando la espalda de los centrales y Ever Banega ejerciendo de lanzador y director de orquesta, Argentina cogió aire y logró su primera victoria rememorando los puntos fuertes del sabellismo.

Así se posicionaron ambos equipos. Grafismo: sharemytactics.com
Así se posicionaron ambos equipos. Grafismo: sharemytactics.com

Tanto en el ciclo del Pachorra como en el actual, una de las posiciones más discutidas ha sido siempre la del acompañante de Javier Mascherano en el doble pivote. Lucas Biglia, ocupante habitual, fue el gran protagonista de la noche en el Estadio Metropolitano y se reivindicó con una actuación superlativa para callar las bocas de los que venían pidiendo alternativas como el joven Kranevitter. Escalonándose entre el capitán y Banega, acertó en la presión para recuperar infinidad de balones, jugó siempre con sentido para asociarse en corto y llegó al área rival para terminar finalizando la acción del 0-1 -que llegó a la contra-.

Víctima una vez más de la falta de puntería de sus delanteros, algo que parece increíble teniendo en cuenta el potencial de los mismos, y también de un error del asistente -anuló un gol legal a Dybala-, Argentina volvió a necesitar de un gran nivel de sus centrales –Otamendi y Funes Mori– y del acierto puntual de Romero para mantener la portería a cero y llevarse los tres puntos ante una Colombia que nunca logró la forma de imponerse en la mitad de la cancha ni de enlazar con James Rodríguez.

Biglia anotó el gol y domino el centro del campo. Foto: Focus Images Ltd.
Biglia anotó el gol y dominó el centro del campo. Foto: Focus Images Ltd.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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2 comments

Y en este once y con esta forma de jugar, ¿Dónde encaja Messi?
De lanzador en lugar de Banega, pierdes físico
En las alas pierdes velocidad

Y para jugar a esto, mejor Tevez, Agüero o Higuain?

Curioso que la mejor forma de jugar de un equipo, no sea la mejor para sus mejores jugadores

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