Márquez lidera la propuesta de Osorio

México - Nori.U

Puede acabar saliendo mejor o peor a nivel de resultados, pero desde el nombramiento de Juan Carlos Osorio como seleccionador sabíamos que ver a México resultaría divertido. El colombiano, creador de un Atlético Nacional maravilloso entre 2012 y 2015, aterrizó el pasado mes de octubre en el Tricolor con la mente puesta en esta Copa América Centenario y por ahora no ha defraudado: triunfo claro (3-1) sobre Uruguay con un juego vistoso y protagonista.

Como ya hacía en el Paisa y también es habitual en la selección mexicana, Osorio formó con un sistema con tres centrales y otorgó a Rafa Márquez toda la responsabilidad de salida. Araújo y Moreno se abrían y el ex del Barça, con mucho espacio, sacaba a relucir todo su talento para superar líneas con su golpeo milimétrico.

Márquez hizo además el gol decisivo. Foto: GettyImages.

Tres minutos, nada más que eso, necesitó el Kaiser de Michoacán para realizar un desplazamiento de unos 30 metros y servir la pelota a la banda a Andrés Guardado para que éste pusiera un centro espectacular al área que acabó colando en su propia portería Álvaro Pereira ante la llegada de Héctor Herrera desde atrás. El del PSV, mediocentro en el equipo de Cocu, partió esta vez más abierto sobre la izquierda en el rombo que propuso Osorio para el centro del campo.

Con el marcador a favor, el dominio siguió siendo mexicano y es que Uruguay continuó replegado y permitiendo mucho espacio a Márquez para que distribuyera a su antojo. Aquino, situado como extremo derecho, fue un quebradero para un flojo Álvaro Pereira y generó varias llegadas peligrosas que no terminaron en gol.

Antes del descanso, Matías Vecino vio su segunda amarilla de manera absurda y pareció decantar el partido de manera definitiva, pero fue con diez como mejor jugó Uruguay. Exhibiendo orgullo una vez más, los de Tabárez se fueron arriba con uno menos, elevaron la presión y lograron que la inferioridad numérica no se notara durante media hora, que fue lo que tardó Guardado en irse también a la caseta por doble amonestación.

En esa misma acción, Godín -el mejor charrúa- se impuso por arriba y cabeceó un buen centro de Carlos Sánchez para poner el 1-1. En un minuto y a falta de quince, igualdad total de goles y expulsiones.

Pero emergió ahí la figura de Hirving Lozano, extremo rapidísimo y muy habilidoso que había entrado por Javier Aquino. Con su desborde por la izquierda, reactivó a México y participó además en los dos goles que dieron el triunfo: primero puso al área un balón que le cayó a Márquez para que fusilara al portero y, ya en el descuento, llegó hasta línea de fondo y su centro raso acabó llegándole a Herrera para que la empujara.

En un torneo en el que será casi local por la gran presencia de mexicanos en Estados Unidos, la selección de Juan Carlos Osorio empezó ganando el partido más complicado de su grupo y presentó su candidatura a hacer cosas importantes. O por lo menos divertidas. Uruguay, como siempre, dará guerra y reza ahora para que Luis Suárez esté recuperado de sus problemas físicos para el próximo partido ante Venezuela. Con él, las opciones celestes se dispararán.

Foto de portada: Nori.U

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