Ramos calló el susurro

Sergio Ramos of Real Madrid celebrates scoring their first goal to make it Real Madrid 1 Atletico Madrid 0 during the UEFA Champions League Final at San Siro, Milan, Italy.
Picture by Kristian Kane/Focus Images Ltd 07814482222
28/05/2016

El Real Madrid lo sintió de cerca. Ese áspero susurro al oído que sólo la Champions League realiza y que amenaza con devorar tu temporada. Esa efímera pero intensa tormenta que en pocos instantes se quiere llevar todo por delante. Esta mágica competición junta tanta, tanta trascendencia condensada en periodos de tiempo tan compactos que en un mal rato de juego puedes perder el control de todo, paralizarte e irte a casa sin apenas capacidad de reacción. El Real, ante un magno Nápoles, lo sufrió y fue suficiente como para salir herido de muerte, pero apareció puntual Sergio Ramos para recordar con autoridad que, en los últimos años, al Madrid esas cosas no le suelen pasar. En buena medida, porque lo tiene a él y él no entiende de esos susurros. No le afectan lo más mínimo.

Nápoles 1 (Mertens 24′)
Real Madrid 3 (Sergio Ramos 51′, 57′, Morata 90′)

Benfica vs Napoli - Champions League - Football tactics and formations

El conjunto napolitano no sorprendió a nadie con su propuesta. Buscó forzar un encuentro de un ritmo altísimo a través de la presión y el vértigo de su bloque. Y, liderados por un imperial Marek Hamsik, consiguieron ser ellos los que dictaran a qué se iba a jugar. Pues el Madrid, al contrario que en la ida, no pudo intervenir y manipular el discurso del encuentro. El bloque blanco nunca consiguió parar el balón, templar el ritmo, juntarse y someter, pues su organización ofensiva no logró adaptarse al efervescente rival. Los dos interiores blancos quedaban a mucha distancia de Casemiro y, a su vez, la BBC y los laterales merengues se entorpecían y, fruto de ese deficiente reparto de espacios, el Real nunca consiguió circular con fluidez. En consecuencia, como no sea juntaba para atacar, cuando perdía el balón no estaba junto para defender: el Napoli atacaba un conjunto largo y partido que obligaba a Casemiro a cubrir un vastísimo espacio de terreno, que un genial Mertens, Insigne y Callejón castigaban con dulzura.

No ayudó al Real a encontrar su fútbol sentir el pánico en su área pequeña cada vez que los mediapuntas napolitanos se acercaban a ella. Keylor Navas, que una vez más no le dio ninguna bola extra al Real (las primeras que tiene el rival suelen ir para dentro), representó como ningún otro el miedo que estaba sufriendo el aficionado blanco. Cuando la situación requería un portero titánico que domine su área y otorgue la seguridad que precisaba el Madrid en esos instantes, cada nervioso brinco del costarricense ayudaba a generar la sensación de descontrol general.

El Real empezaba a necesitar a Isco de forma dramática y la pregunta no era si entraría, la pregunta era si cuando entrara sería demasiado tarde. Nadie como él para juntar al equipo, bajar las revoluciones y asentar el bloque en campo contrario. Sin embargo, no fue necesario que el Real enseñara esa carta. Un gélido doble cabezazo de Ramos liquidó la eliminatoria en apenas 5 minutos, evidenciando el larguísimo abanico de recursos con los que cuenta el Madrid para ganar los partidos. En San Paolo lo hizo a través del balón parado, y a través de él quiso recordarle a Europa que cuenta con Sergio Ramos: mucho, mucho más que un defensa central. Una leyenda del fútbol.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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2 comments

Pese a caer eliminado, me ha gustado bastante la eliminatoria que ha hecho el Napoli. Ayer tenían una empresa complicada y hasta que aparece Ramos, rozaron la remontada.

Me resultó extraño lo que tardo Zidane en sacar a Isco. El Madrid necesitaba alguien que cogieran el balón en campo rival y le diera pausa al encuentro, y eso el malagueño lo hace a la perfección. Quizás tuvo miedo de quitar a Cristiano? Porque era el cambio claro…

Habrá que ir asumiendo que Ramos es una leyenda del fútbol. Con independencia de la camiseta que llevas, lo que él hace es de jugador único.

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