Once ideal del Mundial sub-17 de Chile 2015

Croacia Brekalo sub-17 - Edu Ferrer Alcover

Terminó el Mundial sub-17 de Chile con el triunfo de Nigeria, pentacampeona de la categoría, en la final contra Mali. A pesar del dominio africano, el torneo dejó muchos detalles y futbolistas destacados en todo tipo de selecciones. Mali, con tres futbolistas, es el equipo más representado en el once ideal de MarcadorInt. También hacen acto de presencia Nigeria, Bélgica, Croacia e incluso Costa Rica y en el que las selecciones de la CONMEBOL han rendido por debajo de las expectativas.

XI ideal Mundial U17

Adrian Semper (Croacia)

Junto a la pareja de centrales formada por Kalaica y Soldo, Semper sostuvo a la selección croata en los momentos de mayor dificultad. Sorprende la tranquilidad que transmite a la línea defensiva, de que tiene todo bajo control. Brilló en octavos ante Alemania para mantener la portería a cero cuando los germanos se volcaron para intentar remontar la eliminatoria y dejó varias paradas de mérito en el partido de cuartos de final ante Mali que permitieron a Croacia mantenerse con opciones de provocar la tanda de penaltis hasta el pitido final. Semper es un arquero sereno, que se mostró bastante seguro en el juego aéreo y que tapa muy bien la portería en situaciones de uno contra uno, en las que es especialmente rápido. Más regular que Teunckens y seguramente más exigido que los guardametas de las dos finalistas africanas.

Crocia Semper Van Vaerenbergh Kalaica sub-17 - Edu Ferrer Alcover
Semper interviene en un partido contra Bélgica del Europeo sub-17. Foto: Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).

Pablo Arboine (Costa Rica)

Costa Rica completó un torneo magnífico, sobre todo a partir de las rondas eliminatorias. Sorprendió a Francia y creó muchos problemas a Bélgica en cuartos de final. Arboine fue uno de los pilares defensivos de la selección costarricense, que jugó con un esquema muy similar al que vimos en el Mundial de Brasil, con tres centrales y dos carrileros. El dorsal número 3 destacó por su notable presencia física que le convirtió en un zaguero rocoso cerca de su portería, inexpugnable en el juego áereo y difícil de superar en el uno contra uno porque usa bien el cuerpo, pero al mismo tiempo se mostró muy rápido en carrera para neutralizar acciones de contragolpe y salir en la ayuda de sus compañeros cuando un rival lograba penetrar en la defensa costarricense. Aunque le falta un poco de agilidad en las distancias cortas. De lo mejor de su selección junto al centrocampista Córdoba.

Wout Faes (Bélgica)

El capitán belga evoca a David Luiz por su físico entre su peculiar peinado y su fortaleza. También por su estilo de juego, pues es un zaguero exuberante al que le gusta anticipar, chocar y asumir bastantes riesgos en los cruces, pues es consciente de la ventaja que dará a su equipo en caso de salir ganando. Faes completó un torneo formidable, puesto que rindió a un nivel muy superior al Europeo de Bulgaria al medir bastante mejor sus intervenciones. Anticipa, corrige, es bueno por alto y rápido en carrera para medirse a la mayoría de delanteros. Defendió bien a campo abierto cuando Bélgica asumía la iniciativa y también cerca de su portero ante los rivales que le obligaron a replegarse atrás.

Faes, central y capitán de Bélgica. Foto: Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).
Faes, central y capitán de Bélgica. Foto: Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).

Francisco Venegas (México)

El central zurdo mexicano fue el líder de la zaga de su selección y uno de los defensas más vistosos del Mundial. Elegante para sacar la pelota jugada desde atrás, Venegas fue mucho más que su capacidad para mover el balón. Sabe usar el cuerpo para imponerse a los delanteros, es bueno en el juego aéreo y demostró una capacidad notable para resolver situaciones de exigencia en las que debe realizar coberturas a los laterales o los atacantes rivales miden su velocidad a pesar de no ser un jugador rápido en los primeros metros de carrera. Incluso sumó a nivel ofensivo al anotar tres goles en acciones a balón parado.

Kelechi Nwakali (Nigeria)

Balón de Oro en el Mundial sub-17, el capitán nigeriano fue el timón de su selección en la medular. Fue el centrocampista más retrasado del combinado africano y aquel por el que pasaban todas las jugadas de ataque. Nwakali dirigió el juego de Nigeria con muchísimo criterio y cierta fluidez, pues suele escoger una opción inteligente y tiene visión y calidad para filtrar pases verticales que superen líneas rivales. A veces incluso pisa el área rival por sorpresa, aunque sobre todo leyó bien varios partidos a la hora de guardar la posición y mantenerse atento para cortar contragolpes. Ha marcado 3 goles y ha repartido 3 asistencias en el torneo.

Dante Rigo (Bélgica)

El eje de Bélgica en el centro del campo a lo largo del Mundial. Tanto de mediocentro como de interior en el 4-3-3 habitual de la selección belga, Rigo siempre participó en el juego de su equipo y fue uno de los futbolistas más influyentes. Se trata de un centrocampista de calidad, con un toque de balón preciso y capaz de filtrar buenos pases. Destacan sus cambios de orientación milimétricos para las incorporaciones de los laterales y los extremos y su visión de juego para batir líneas cerca del área. Rigo fue creciendo con el paso de los partidos y también dejó varios goles producto de su llegada al área y buen golpeo de balón: anotó en cuartos de final un golazo de falta y repitió en la semifinal tras un buen desmarque de ruptura que sorprendió a la zaga maliense. Tiene personalidad para pedir la pelota siempre.

Rigo marcó un golazo de falta ante Costa Rica. Foto: Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).
Rigo marcó un golazo de falta ante Costa Rica. Foto: Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).

Amadou Haidara (Mali)

Quizás sea el futbolista que mejor explica qué fue Mali en este Mundial. Haidara completó varias actuaciones de mucho nivel partiendo desde el doble pivote maliense y desplegándose constantemente en ataque. No solo llegaba a la frontal del área para explotar el disparo lejano, una de sus grandes virtudes, sino que siempre fue un jugador en el que se podían apoyar sus compañeros. Ágil, dinámico y bastante técnico, Haidara fue una pieza clave en las vertiginosas combinaciones de Mali en campo rival que permitían al subcampeón superar rivales y plantarse a menudo en el área contraria. No es habitual encontrar un jugador tan dinámico y asociativo como él en un combinado africano.

Aly Malle (Mali)

El otro gran argumento ofensivo de Mali fue el Aly Malle, delantero que partía desde una de las bandas. A menudo arrancaba en el perfil zurdo, aunque también lo vimos a menudo en la banda derecha para explotar su poderoso disparo. Malle era el futbolista más físico de su selección en la mitad de campo rival y a menudo esta característica la permitía marcar diferencias, pues el “9” maliense es suficientemente fuerte para resistir todo tipo de choques y proteger la posesión ante la oposición de los defensas rivales. Su poderosa zancada y su portentoso disparo son las dos principales virtudes que le permitieron marcar diferencias a lo largo del torneo y le otorgaron el balón de bronce.

Josip Brekalo (Croacia)

El extremo del Dinamo de Zagreb protagonizó una de las actuaciones individuales más brillantes de todo el torneo en octavos de final contra Alemania. Brekalo ha demostrado su calidad a lo largo de todo el Mundial, pues es un futbolista de banda tan habilidoso como veloz. Desequilibra en carrera, pero también en estático gracias a sus regates y fintas con la cadera que le permiten zafarse de los defensores por ambos perfiles, sea buscando la línea de fondo o tirando diagonales hacia el centro. Formó una buena sociedad con Sosa por la banda izquierda y mostró cierta capacidad para filtrar pases peligrosos a pesar de partir desde la banda.

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Brekalo.
Brekalo completó un gran torneo. Foto: Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).

Sékou Koita (Mali)

El futbolista más vistoso de Mali. Medipunta talentoso y escurridizo, Koita es capaz de conducir la pelota pegada a su bota zurda. Regatea con una facilidad pasmosa y se mueve bien entre líneas para buscar un hueco que le permita recibir el balón en una situación ventajosa. Pero, sobre todo, Koita exhibió una calidad tremenda en el regate, incluso para girarse y escaparse de los marcadores rivales que lo sometían a presión. Es rápido en la aceleración, su cambio de ritmo es superior al de la mayoría de futbolistas de este Mundial sub-17 y también ha sumado un par de goles y varios pases decisivos. En ocasiones conduce en exceso la pelota y le falta mejorar la toma de decisiones, pero es un diablo enormemente desequilibrante.

Victor Osimhen (Nigeria)

Seguramente el gran nombre propio del torneo a pesar de llevarse “solo” el Balón de Plata. Osimhen rompió todo tipo de registros goleadores con sus 10 dianas en este Mundial sub-17. Mojó en todos los partidos, del primero al último, y transformó todo el juego ofensivo de la selección nigeriana en goles y ventajas en el marcador. De hecho, abrió la lata en cuatro de los siete encuentros de su equipo. Destaca por su portentoso físico y su zancada, que en esta categoría lo convierten en un delantero devastador, pero también demostró que es capaz de moverse con inteligencia por el frente de ataque y de definir con sangre fría ante la portería.

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Otros nombres destacados:

Porteros: Samuel Diarra (Mali), Akpan Udoh (Nigeria).

Defensas: Pervis Estupiñán (Ecuador), Vinko Soldo (Croacia), Abdoul Danté (Mali), Yoon Jang-Gyu (Corea del Sur).

Centrocampistas: Roberto Córdoba (Costa Rica), Pablo López (México), Nikola Moro (Croacia), Timothé Cognat (Francia), Christian Pulisic (Estados Unidos), Ivan Galanin (Rusia), Marcelo Allende (Chile).

Atacantes: Evander (Brasil), Samuel Chukwueze (Nigeria), Han Kwang-Song (Corea del Norte), Johannes Eggestein (Alemania).

Foto de portada: Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).

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