Partido Polish Boyfriend: Cuatro historias polacas

Legia - MarcadorInt

Último partido Polish Boyfriend de la temporada. Y nada mejor que cerrar con un partido de la liga polaca, en homenaje al nombre de la sección, nombre heredado de la canción que Axel Torres y Raúl Fuentes bailaban en Radio Marca cuando hablábamos de partidos underground. Nunca me gustó la canción, aunque se pega tanto como el Despacito. Y aquí se quedó, pegada a mis textos, de música de fondo. Yes, yes, yes I’m.

La liga polaca cierra su persiana este fin de semana con una última jornada espectacular en el play-off final: cuatro equipos con opciones de ser campeones, separados por dos puntos. Y los cuatro se enfrentan entre ellos en dos partidos no aptos para cardíacos. El Legia de Varsovia, el gran favorito, tiene 43 puntos, dos más que Jagiellonia de Bialystok, Lech Poznan y Lechia de Gdansk, todos con 41 puntos. Y en la última jornada, el Legia recibe al Lechia de Gdansk. Y el Jagiellonia, al Lech. Si el Legia gana su partido, la liga se queda en Varsovia. A partir de aquí las opciones son múltiples y los 4 equipos pueden ser campeones, pues en caso de empate a puntos en el liderato al final, el primer criterio de desempate son los puntos sumados en la fase regular. Y aquí nadie ganó más que el Jagiellonia.

Domingo 4 de junio, 20:00h, Legia Varsovia-Lechia Gdansk y Jagiellonia Bialystok-Lech Poznan

Uno de los puntos atractivos de la jornada es que dos de estos cuatro candidatos jamás han ganado la liga. Es, pues, su gran oportunidad. El Jagiellonia de Bialystok se impuso en la fase regular, aunque ha visto cómo en el play-off final el Legia lo supera por dos puntos antes de la última jornada. Pese a ser de la ciudad más importante del este de la actual Polonia (decimos actual, pues tierras actualmente lituanas, bielorrusas o ucranianas pertenecieron al estado polaco en otras épocas), el Jagiellonia no tenía demasiada historia. Fundado por soldados, el club fue bautizado en honor a la Dinastía Jagellón, los monarcas originarios de la actual Lituania que reinaron en Polonia en sus años de esplendor, en el siglo XV. El club nunca dejó de ser una potencia regional, aunque nunca mandó a nivel nacional y con el ascenso al poder de los comunistas fue bautizado con nombres menos nacionalistas, como esos vinculados a fábricas o mecánicos. Pese a su poco éxito, el club siempre fue muy seguido en la zona y esots últimos años llegó a Primera, donde después de un escándalo de amaños de partidos cambió de directiva con la llegada de un exjugador del club, Cezary Kulesza, quien tiene negocios como estudios musicales y moteles. Con su gestión, el club ha llegado a Europa, ha ganado una Copa y ahora busca su primera liga con jugadores como el irlandés Cilian Sheridan, ex Celtic u Omonia Nicosia.

Konstantin Vassiljev es la gran figura del fútbol estonio. Foto: Focus Images Ltd.
Konstantin Vassiljev ha marcado 13 goles esta temporada para el Jagiellonia. Foto: Focus Images Ltd.

También busca su primera liga el Lechia de Gdánsk. Sería curioso que el mismo año que su vecino y eterno rival, el Arka Gdynia, ha alzado su segunda copa, ellos ganasen su primera liga. El club fue fundado en 1945 por personas expulsadas de Lwów, seguidores del equipo de fútbol más antiguo de Polonia, el Lechia Lwów, fundado en 1903 (contamos esta historia aquí). La historia ha marcado profundamente este club que juega en uno de los estadios de la Eurocopa de 2012. En alemán, la ciudad de Gdánsk se llama Danzig, y fue el enclave usado como excusa por Hitler para iniciar el ataque a Polonia en 1939, pues buena parte de la población entonces era de habla alemana, como el Nobel de literatura Günter Grass, nacido aquí. Al final de la guerra, muchos polacos expulsados de la zona de Lwów, que quedó en manos soviéticas, fueron asentados en esta ciudad, ocupando las casas que abandonaban los alemanes expulsados a su vez. Y se llevaron con ellos sus equipos de fútbol, como este Lechia. El nombre Lechia, por cierto, es una forma de referirse al Reino Polaco medieval, un nombre nacionalista que no se debe confundir con Legia, el club de Varsovia, que toma su nombre de terminología militar.

El Lechia fue potente a mediados de la década de 1950, con una tercera posición en 1956, aunque solamente atesora una copa ganada en los años 80. Ahora sueña otra vez con ganar cosas gracias a Adam Mandziara, un empresario que, curiosamente, tiene pasaporte alemán. Mandziara nació en Alemania pues su padre, un entrenador polaco, trabajaba en el Darmstadt y por eso tiene las dos nacionalidades, siendo el elegido de los propietarios del club: la consultoría alemana ETL-Gruppe, presidida por Franz Josef Wernze. Este grupo, uno de los mayores de Alemania en operaciones de bolsa, compró el Lechia provocando manifestaciones de los hinchas, indignados. Esta ciudad fue disputada de forma feroz por alemanes y polacos después de la Primera Guerra Mundial, hasta el punto de que se convirtió en una ciudad libre, en espera de que se llegara a un acuerdo en los años 20. Hitler la convirtió en protagonista de sus discursos y no paró hasta que la pudo controlar. Por eso a muchos polacos les molestó que un alemán comparara el club de una localidad con este significado. Sea como sea, este guiño del destino ha permitido que el club sea más potente que nunca y aspire a su primera liga.

Igualmente, la liga parece destinada a ser ganada por cuarta vez en cinco años por el Legia de Varsovia, el equipo más popular del país. Y eso que ha sido una temporada complicada. Fundado también por militares, el club es un símbolo de la capital, pues el otro equipo, el Polonia, se refundó en tercera. El Legia ha sido noticia por sus grupos radicales, unos ultras que han convertido el estadio en uno de los que tiene mejor animación del continente, aunque también en un foco de problemas por sus peleas e intolerancia, como sucedió cuando jugaron en Madrid. Eso alteró las relaciones entre los tres propietarios del club, Boguslaw Lesnodorski, Maciej Wandzel y Dariusz Mioduski. Este último, uno de los hombres más ricos del país, decidió anunciar que el Legia debía ser autocrítico con las sanciones recibidas por la UEFA, enfadando a los ultras. Aunque finalmente, en una operación agresiva, Mioduski consiguió hacerse con el control total del Legia, con la promesa de convertirlo en un club europeo de primer nivel.

Estadio del Legia.
Aledaños del estadio del Legia de Varsovia. Foto: MarcadorInt.

Mioduski encarna una Polonia moderna. Su familia se escapó a Estados Unidos cuando el país estaba hundido y el chico se crió en Houston trabajando en un McDonalds o limpiando el suelo de guarderías. Con ambición, se pagó los estudios, consiguió becas y llegó a Harvard, donde se apuntó a un equipo de baloncesto universitario donde coincidió, tres veces a la semana, con un tal Barack Obama. Graduado en empresariales, fue fichado por grandes empresas hasta que montó las suyas y volvió a Polonia, donde tiene su dinero repartido en bancas, empresas de nuevas tecnologías y el Legia, al que quiere convertir en un equipo de imagen más amable, aunque tendrá que lidiar con unos de los grupos ultras más organizados y duros de toda Europa. El primer paso para demostrar que su proyecto es bueno es no perder esta liga en casa. Jacek Magiera, a sus 40 años, goza de su confianza en el banquillo. Jugó en el club y parece amado por todos, pues el Legia compitió bastante bien en Europa, este año.

Y el último candidato es el Lech Poznan, uno de los equipos más potentes estos últimos años. Al Lech, por cierto, lo entrena ahora el croata Nenad Bjelica, el que fuera jugador de Albacete, Betis o Las Palmas. Club muy amado y con una base muy potente de hinchas en Poznan, una de las ciudades más importantes de Polonia, el Lech ha vivido buenos años y es de los pocos que aguanta el ritmo del Legia. Pese a ser un club histórico, hace unos 10 años el Lech no andaba bien de dinero, aunque los políticos locales de la región, llamada Gran Polonia por ser el corazón de la nación polaca, encontraron una solución. En esa época existía un equipo llamado Amica Wronki. ¿Lo recuerdan? Llegó a jugar contra el Atlético o el Málaga en Europa y ganó tres copas. Wronki es una ciudad pequeña cerca de Poznan y la empresa propietaria del club, Amica, una marca de electrodomésticos, pensó que sería útil poner el dinero en una entidad con más hinchas. Y el Lech recibió el dinero encantando. Los clubes se fusionaron, el Lech mantuvo símbolos y colores, y los hinchas del Amica debieron refundar el equipo en categorías regionales. Desde esa operación, el Lech ha ganado ligas, copas y ha brillado en Europa.

¿Quién ganará la liga? ¿El club histórico propiedad de un compañero de estudios de Obama? ¿El club modesto presidido por un exjugador que tiene un motel? ¿O quizás el club polaco propiedad de alemanes en una ciudad polaca que fue alemana? La última opción sería el Lech Poznan. Hagan sus apuestas.

Police keep an eye on Polish fans during the UEFA Euro 2016 Qualifying match at the Aviva Stadium, Dublin Picture by Lorraine O'Sullivan/Focus Images Ltd +353 872341584 29/03/2015
¿Qué equipo polaco celebrará el título de liga? Foto: Focus Images Ltd.
Foto de portada: MarcadorInt.

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5 comments

Hay que decir que el videoclip no tiene desperdicio, jajaja!!

Te esperamos la temporada que viene, con mas impresionantes articulos como los de cada viernes, con los que tanto aprendemos.

Que vaya bien!!

Se viene un domingo de fútbol polaco emocionante. Los que tenemos contacto con ese país y conocemos la idiosincrasia de sus aficionados lo viviremos con gran interés.
Y me añado a los comentarios del resto de compañeros, porque pocas cosas hay tan verdaderamente placenteras y estimuladoramente didácticas como cada artículo de Toni. Un espectáculo. Sean “Polish Boyfriend” o no. Sean a través de este maravilloso medio o no. ¡Te esperamos! 🙂

puedes compartir con nosotros como son los hinchas de estos clubes en polonia? ideologias politicas, culturales, cual es mas querido en polonia, lo que quieras compartir del futbol de alla que tanta curiosidad nos causa a algunos, por cierto que cerca estuvo jagiellonia

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