Partido Polish Boyfriend: Un equipo de un barrio histórico contra una ciudad de reciente creación

US Latina Calcio - Paola Libralato

En 1849, Roma era una ciudad en llamas. Durante cinco meses, los liberales y los patriotas italianos que soñaban con crear un estado italiano consiguieron crear la República Romana, con el Papa, propietario de la ciudad, escapando como pudo. Las tropas francesas acabaron con esa República y una de las batallas más duras se libró en los jardines de la preciosa Villa Doria Pamphilj. Aquí, defendiendo la República, un joven idealista de 21 años sufrió una herida tonta, cuando un compañero de armas lo hirió en la pierna con una bayoneta. Aunque el chico no curó la herida: esta se infectó y acabó falleciendo. El chico se llamaba Goffredo Mameli y había escrito, antes de su muerte, unos versos patriotas que son la actual letra del himno italiano.

Mameli encontró la muerte en unos jardines, los de la Villa Doria Pamphilj, donde muchos otros han encontrado el amor. La Villa es uno de los parques urbanos más grandes de Europa, una zona preciosa que alberga museos, lagos y edificios del gobierno. Pese a no ser tan bonito como Villa Borghese, jardín situado al otro extremo de la ciudad, en otoño es una delicia pisar las hojas con una luz que solamente tiene Roma. Esta zona tiene sus orígenes en la casa de campo de la familia noble Pamphilj, una ilustre familia bien conectada con el Papado que creció tanto, que tenía unos jardines gigantes. El estado los acabó expropiando y en 1972 se abrieron al público. Y aquí, dentro de esta villa preciosa, se encuentra un pequeño campo de fútbol. El Stadio Trastevere. Aquí jugó en su momento un chico de pelo rubio y cara de pillo. Se llamaba Francesco Totti.

Totti jugó los últimos minutos. Foto: Focus Images Ltd.
Totti jugó en el Stadio Trastevere cuando era niño. Foto: Focus Images Ltd.

Este año, en uno de los barrios con más personalidad de Roma, se habla de fútbol más que antes. Y no por la Roma o la Lazio. El Trastevere, barrio con encanto y en los 70 refugio de artistas como Antonello Venditti, el compositor del himno de la Roma, vive con ilusión los partidos de su club, el Trastevere Calcio. Todo romano sabe que, pese a la invasión diaria de turistas, Trastevere consigue mantener su fuerte carácter, oculto en restaurantes y bares aparentemente feos, aunque se come mejor que en aquellos con carteles en inglés en la puerta. Y en una de sus calles el Trastevere ha instalado su sede, aunque como se trata de una zona habitada desde tiempos anteriores al Imperio Romano no hay espacio para un estadio de fútbol. Y por eso, hace unos 30 años, los directivos del club pidieron permiso para instalar un campito dentro de la Villa Dora Pamphilj.

El club nació en 1909, curiosamente antes que la Roma o la Lazio. Cierto es que la sección de fútbol de este equipo no empieza a gozar de regularidad hasta 1925, pues en sus inicios el Trastevere se dedicaba más al ciclismo o el atletismo. En la entidad se cuenta que los primeros partidos los jugaron en las calles, de forma caótica. Y que la Primera Guerra Mundial sesgó la vida de muchos de los primeros futbolistas del club. El Trastevere se convirtió en los años 20 y 30 en un clásico de los torneos regionales romanos. Y cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, jugó derbis contra la Roma o la Lazio, pues se creó un campeonato romano durante el conflicto, que finalizó cinco días antes de la entrada de las tropas americanas a la ciudad eterna. El Trastevere acabó último, por cierto.

Los mejores años del club llegaron con la paz. El presidente Ercoli Ercoli fichó a jugadores veteranos de la zona, como dos exjugadores de la Roma llamados Renato Cappellini y Aldo Donati, este último campeón del Mundo en 1938. El proyecto, además, se fusionó con otro equipo romano, el Albala, y la cosa funcionó. La temporada 1946/47 el Trastevere jugó por primera vez en la Serie B. En 1969, después de unos años compitiendo con el nombre de AlbalaTrastevere, recuperó su nombre original, aunque en 1980 se votó usar la denominación SMIT Trastevere, usando este acrónimo en honor a la preciosa iglesia de Santa Maria in Trastevere. Siempre jugando en quinta o en sexta, con algún año puntual en cuarta. El club había evolucionado, con el primer equipo quedando en segundo plano, pues se cuidaba más el fútbol base. Y fue en el fútbol base cuando en 1985 fue fichado un chaval llamado Francesco Totti. La historia duró hasta el año 2002, cuando por falta de dinero y de apoyos de un barrio con menos gente dispuesta a sacrificar su tiempo por un club, el Trastevere anunció que dejaba de competir en cualquier categoría. La entidad no se disolvió, aunque quedó en punto muerto. Hasta el año 2012.

Santa Maria in Trastevere. Foto: Evelyn Hill, bajo licencia Creative Commons 2.0.
La iglesia de Santa Maria in Trastevere. Foto: Evelyn Hill, bajo licencia Creative Commons 2.0.

Ese año, el empresario Pier Luigi Betturri llegó con un proyecto destinado a dar vida otra vez a este entrañable club de barrio. Compró la plaza de un equipo, se apuntó a la séptima división y poco a poco, inició un renacimiento que culminó, este 2017, con el ascenso a la Serie D, la cuarta división italiana. Betturri, empresario del barrio, admite que si se metió en este lío fue por la pasión de su hijo Flavio, quien ayuda en la dirección de la escuela de fútbol del club. Con Betturri, el Trastevere vuelve a ser protagonista. Por sus victorias y por una carta abierta que le mandó a Francesco Totti, con la propuesta de que jugara en su equipo una temporada. Totti no aceptó, aunque ha colaborado con el Trastevere en campañas benéficas.

Ahora el Trastevere compite en las primeras posiciones, soñando con el ascenso a Lega Pro, en el grupo D. Un grupo con equipos de la región del Lacio y el norte de la Campania. Uno de sus rivales en la parte alta es un club que hace poco llegó a las puertas de la Serie A, el Latina. El equipo de esta población, Latina, que no existía cuando el Trastevere ya existía. Trastevere era una zona de pescadores en el Río Tíber y Augusto, hace unos 2.000 años, incorporó la zona a la ciudad de Roma. En esos años llegaron inmigrantes judíos de Palestina y sirios (algunas migraciones nunca acaban) dando a la zona un aire cosmopolita, popular. Cada calle del Trastevere, pues, tiene más historia que la ciudad de Latina. Y esta jornada se cruzan estas historias, un club de un barrio con muchas batallitas y una ciudad que no tiene ni 100 años de vida.

Domingo 3 de diciembre, 14:30h, Latina-Trastevere

Latina fue fundada en 1932. Y la creó Mussolini. A finales de los años 20, Mussolini planeó reconvertir un barrizal de la región del Agro Pontino, al sur de Roma, en una fructífera llanura. A muchos dictadores les gustaba eso, demostrar su capacidad de dominar la naturaleza, crear nuevas ciudades y ser el héroe de gente que gozaría de una nueva oportunidad. La desecación de las lagunas pontinas fue uno de los grandes proyectos de Mussolini, quien ordenó que más de 30.000 personas emigraran desde el norte de Italia para llegar a hacer realidad su plan. La primera de las ciudades nacidas de la nada fue Latina, fundada el 30 de junio 1932 con el nombre de “Littoria”, en honor al Fascio Littorio, uno de los símbolos del fascismo tomado prestado de la tradición de la vieja Roma. La ciudad no dejó de crecer, aunque después de la Segunda Guerra Mundial se le cambió el nombre. Se la bautizó como Latina y no dejó de evolucionar, aunque los nuevos inmigrantes provenían del sur de Italia. El dialecto veneciano de los primeros pobladores poco a poco se convirtió en minoritario. El mismo año en el que la ciudad se rebautizó como Latina nació el equipo de fútbol local, el Latina Calcio. Era 1945. El club siempre jugó en categorías inferiores. El año en el que el Trastevere militó en Serie B, el Latina jugaba en la última categoría del fútbol italiano.

Latina se ha convertido estos últimos años en la ciudad de los milagros deportivos. El alcalde Giovanni Di Giorgo, un político que creció con el apoyo de Berlusconi, tejió una red que permitía a las empresas locales apostar por las entidades deportivas de la ciudad. Di Giorgo tenía un cargo en el Comité Olímpico Italiano y pasó por diferentes puestos relacionados con el deporte, así que entendía la fuerza que podía tener el deporte en una ciudad. Durante los años de su mandato, el equipo de voleibol fue subcampeón de competiciones europeas. El equipo de fútbol sala ascendió a Primera y en las últimas temporadas los equipos de baloncesto y waterpolo también han participado en la Serie A. Falta sólo el fútbol. Y en 2014, el club se metió en el play-off de ascenso a Primera. Eliminó al Bari y en la gran final perdió contra el Cesena. Se quedó a las puertas.

Allí se escapó el sueño de un club que jugó la mayor parte de sus años en categorías regionales. Con algunas bancarrotas y problemas económicos que provocaron que en 2007 en la ciudad convivieran dos equipos diferentes reivindicando ser el heredero del club fundado en 1945. Los equipos de Latina jugaban en séptima u octava división. Hasta que se llegó a un acuerdo para fusionarlos, uniendo fuerzas. Era 2009, y gracias a la desaparición de otros equipos se obtuvo un ascenso en los despachos en 2010. Ya el primer año en cuarta, el Latina ascendió a tercera. Luego tocó sufrir, evitando el descenso en un play-off contra la histórica Triestina, derrotada después de una eliminatoria muy igualada. Finalmente, la temporada 2012/13 fue la mejor en la historia del fútbol de Latina: ascenso a la Serie B por primera vez y se proclamó campeón de la Copa Serie C, la copa para equipos que no juegan en primera y en segunda. Con este ascenso, Latina dejó de ser la segunda capital de provincia italiana más grande sin un equipo que hubiera llegado, como mínimo, a la Serie B. Algunos empresarios locales como Paola Cavichi, del sector de los camiones, consiguieron que el club se convirtiera en una potencia en segunda, aunque perdió esa posibilidad de ascender. Una posibilidad que, curiosamente, sí aprovechó poco después su eterno rival local, el Frosinone.

Damiano Coletta, actual alcalde de Latina, jugando en el club en los 70
Damiano Coletta, actual alcalde de Latina, jugando en el club en los 80. Foto: Ag strat, bajo licencia Creative Commons.

Aunque todo cambió en 2016. El club había acumulado deudas y dos de sus directivos fueron investigados en casos de corrupción no relacionados con el deporte. El resultado fue que en 2017 un juez decretó la bancarrota del Latina. El equipo bajó a Lega Pro y desapareció. Este verano, pues, tocó crear un nuevo Latina. Y se puso delante del proyecto el alcalde Damiano Coletta. Coletta era presidente desde 2015, pues Di Giorgio había dimitido después de luchas fratricidas en partidos de derechas. Además, tenía abierta una investigación por corrupción, aunque fue declarado no culpable. Coletta apareció como una cara nueva y fresca en ese momento. Lideró una lista cívica con asociaciones y partidos de centro y de izquierdas. Coletta se convirtió así en el primer alcalde de la historia de Latina que no era de derechas. Siempre, siempre, siempre, había ganado la derecha hasta la irrupción de Coletta, quien en sus primeros meses de mandato decidió que el parque más grande la ciudad dejara de llevar el nombre de… Benito Mussolini. En su lugar, lo bautizó Parque Falcone y Borsellino, en honor de los dos jueces asesinados por la Mafia en los años 90.

Pues bien, Coletta lideró las comisiones de refundación del club, analizó propuestas, descartó una del propietario de un club llamado Racing de Roma, y finalmente tuteló el nacimiento del S.S.D. Latina Calcio 1932, presidido por Fernando Leonardi. Coletta se implicó mucho en este proyecto. Con razón, pues había sido jugador del club y defendió durante más de 10 años la camiseta del Latina, jugando en cuarta y tercera. Además, en 2007, participó en la fundación del nuevo Latina. Y en 2017, como alcalde, en otra fundación. Ahora sueña con un ascenso y poder recuperar, poco a poco, el espacio perdido en unos años locos del fútbol de Latina.

Foto de portada: Paola Libralato.

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5 comments

Los viernes no son viernes sin las historias del Polish Boyfriend de Toni Padilla. Grandes historias de fútbol, geografía e historia.

Latina y Trastevere compiten en Serie D, pero dentro de la serie D hay 9 grupos, y dentro de esos, ambas escuadras están encuadradas en el grupo G.

El fútbol italiano está estructurado de arriba a abajo:
-Serie A: 20 equipos
-Serie B: 22 equipos
-Serie C (3 grupos: A, B y C):19 equipos por grupo, es decir 57 en Serie C
-Serie D (9 grupos, de A a I): 18 equipos cada grupo, es decir 162 en Serie D.
-Serie E (Eccellenza 28 grupos regionales) etc..

Lo sé. Pero en el artículo pone ‘Ahora el Trastevere compite en las primeras posiciones, soñando con el ascenso a Lega Pro, en el grupo D.’

De ahí mi corrección.

Me alegra mucho el resurgir del Latina, pensé hace unos meses que lo habían dejado morir, excelente articulo como siempre!!

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