Partido Polish Boyfriend: El verdugo salvado por su víctima años más tarde

Lens Bollaert - Focus

Esto empieza con una historia tan romántica que uno puede pensar que no es cierta. Y lo es. Y acaba con una historia tan gris, sin alma, que uno pensará que es cierta. Y tendrá razón. Hace 15 años, en 2002, el Lyon ganó por primera vez la liga francesa, superando en la tabla al Lens, segundo clasificado, y el Auxerre, tercero. El mismo Lens había ganado la liga en 1998 y el Auxerre en 1996. Y esos años eran invitados habituales en las competiciones europeas. Esta jornada, se enfrentaron en la Segunda División francesa y uno de los dos, el Auxerre, lucha por evitar el descenso a Tercera. ¿Qué ha sucedido?

Sábado 15 de abril, 15:00h, Lens-Auxerre,

En el caso del Auxerre, seguramente, ha sucedido lo normal. Con 38.000 habitantes, esta población de la Borgoña tampoco tenía que estar siempre en primera. Durante la mayor parte de su historia anduvo por Tercera o por Cuarta, hasta que llegó Guy Roux, protagonista de una de las historias más románticas del fútbol moderno. Roux, alsaciano, creció en la preciosa ciudad de Colmar y nunca destacó como jugador. Su leyenda dice que con 21 años no tenía equipo después de pasar por el Limoges. Y por cosas de la vida, vio en directo un amistoso entre el Auxerre, entonces un club de Cuarta, y el Crewe Alexandra inglés. Parece ser que por los altavoces anunciaron que necesitaban un traductor de inglés, pues en los años 50 no era normal que los franceses tuvieran un buen nivel de lengua inglesa, y Roux se presentó. Chapurreaba algunas palabras y se entendió con la gente del Crewe. Estos contaron que se les había lesionado un jugador y solamente tenían 10 futbolistas disponibles para jugar la segunda parte. Roux lo tradujo y, de paso, dijo que él podía jugar. Y durante 45 minutos defendió la camiseta del Crewe. Y pese a que era un jugador lento, gustó tanto su actuación que el Auxerre le propuso fichar. Roux, según cuenta con su estilo fanfarrón, contestó que aceptaría si le daban el cargo de jugador y entrenador. El presidente Jean Garnault le dijo que ni por asomo, pues era un crío, pero Roux volvió a su despacho con un documento redactado contando su plan para lograr que un club como el Auxerre llegara a Segunda División. Nadie sabe muy bien cómo, pero el Auxerre lo fichó y Roux se convirtió en el entrenador con más años consecutivos acumulados en el mismo banquillo: 44.

Con Guy Roux, el Auxerre potenció el fútbol base. Cuando tenía vacaciones, Roux se iba a ver Mundiales, Eurocopas, otros clubes. Se inspiraba, copiaba ideas. Y así, el Auxerre acabó llegando a Primera, tocando el cielo ese 1996 en el que ganó la liga. Además, ganó cuatro copas, derrotó al Arsenal fuera de casa en la Champions superando a otro entrenador alsaciano como Wenger y, sobre todo, lideró un fútbol base por el que pasaron jugadores como Éric Cantona, Laurent Blanc, Basile Boli o Philippe Mexés. ¿Nada mal, verdad? Después de 44 temporadas al cargo del club como entrenador y 55 en diferentes cargos, Roux decidió abandonar el Auxerre en junio del 2005, siendo remplazado por Jacques Santini. Aunque en 2007 Roux volvió a los banquillos, firmando un contrato de 2 temporadas precisamente con el Lens para reemplazar a Francis Gillot después de su dimisión. Duró poco. Era ya veterano y fuera de Auxerre nada era igual.

Sin Roux, el Auxerre perdió magia y el año 2012, después de 32 años consecutivos en Primera, descendió. Además, el club perdía dinero. Los presidentes, gente de la zona, acumularon deudas en sus intentos por fichar buenos jugadores para subir otra vez y el Auxerre acabó luchando por sus supervivencia hasta que llegó Jean-Pierre Papin, el exdelantero del Marsella. Papin era la cara visible de un grupo inversor chino que prometía salvar al club. Con James Zhou como máximo accionista, este grupo compró el 60% del Auxerre por seis millones de euros con la promesa de pagar deudas y armar un buen equipo con Papin de entrenador. Y fue entonces cuando volvió a escena Roux, quien, como portavoz de un grupo de hinchas, denunció que el entrenador, Cédric Daury, merecía seguir pues estaba salvando a un equipo limitado con buenos resultados. Durante muchas semanas, Papin y Roux se pelearon en tertulias y declaraciones cruzadas. Al final, el grupo inversor Org Packaging priorizó la paz social y dejó a Papin sin trabajo. Con Daury, el club lucha por no bajar justo cuando se enfrenta al Lens. El club donde trabajó Roux durante pocos meses.

Papin.
Papin se postuló como entrenador del Auxerre. Antes había dirigido al Lens. Foto: MarcadorInt/T.Martínez (Todos los derechos reservados).

El equipo norteño también ha vivido años duros. Los sang et or son considerados uno de los clubes con una hinchada más fiel. El año que ficharon a Roux, las cosas no funcionaron y llegó, curiosamente, Papin como entrenador, justo antes de ser enemigos en Auxerre. La cosa no salió bien y el Lens descendió en 2008, pasando a ser un club ascensor, con otro descenso en 2011, cuando el club no tenía dinero. Como en el caso del Auxerre, eran instituciones con presidentes de la zona, amantes del club, aunque con estructuras poco profesionales. Clubes que acumularon deudas. En 2013, el Lens, desesperado, aceptó ser comprado por un excéntrico empresario de Azerbaiyán, Hafiz Mammadov. La cosa funcionó y el Lens pudo armar un buen equipo, ascendiendo el mayo del 2014. El problema fue que el Nancy, club que acabó cuarto, presentó una denuncia porque consideraba que el equipo norteño no había cumplido con sus obligaciones económicas. La clave era un pago de 10 millones de euros que Mammadov no había efectuado. El Presidente del Lens, Gervais Martel, afirmó que el máximo accionista tenía el dinero, pero no había llegado porque estaba de vacaciones en su país natal. Cuando Mammadov envió el dinero, resultó ser una garantía de fondos, no dinero en efectivo. El resultado fue caótico, el Lens empezó la temporada 2014/15 en Primera, jugando sus partidos fuera de casa ya que su templo, el Felix-Bollaert, estaba en obras por la Eurocopa, y en plena temporada supo que un juez decretó que su ascenso había sido ilegal. Por tanto, estaba destinado a descender aunque ganara la liga. Igualmente, el Lens acabó en zona de descenso y bajó entre manifestaciones de la afición contra Mammadov, quien en más de un año solamente apareció en el palco para ver algún partido en dos ocasiones.

Mammadov resultó ser un mal gestor, de esos que promete más lo que tiene. Así, Martel buscó otro inversor y este llegó el pasado verano: el Atlético de Madrid. El club español se hizo con el 35% del accionariado del histórico club francés a finales del pasado mes de mayo a través de una empresa con sede en Luxemburgo llamada Solferino. La sociedad Solferino decretó la continuidad del presidente, Gervais Martel, y el actual director deportivo, Jocelyn Blanchard, fichando como entrenador a Alain Casanova, ex entrenador del Toulouse. Y con una buena plantilla, el club ocupa zona de ascenso a Primera. Ignacio Aguiló, el responsable de la marca del club madrileño, ya ha aparecido por Lens en diversas ocasiones, observando cómo un club histórico renace gracias a la expansión de la entidad a la que eliminó de la UEFA el año 2000, cuando el Atlético perdió por 4-2 con los franceses, ese año en que el Lens fue semifinalista europeo, derrotado por un Arsenal que poco antes había perdido con el Auxerre. En el fútbol moderno, los salvadores se encuentran donde menos te lo esperas. Y los que te hunden, también.

General views of the stadium before the UEFA Euro 2016 match at Stade Bollaert-Delelis , Lens Picture by Paul Chesterton/Focus Images Ltd +44 7904 640267 16/06/2016
El estadio del Lens fue sede de la última Eurocopa. Foto: Focus Images Ltd.
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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