¡Que viene el Drakar!

Iceland players celebrate at the final whistle during the UEFA Euro 2016 match at Stade de Nice, Nice
Picture by Paul Chesterton/Focus Images Ltd +44 7904 640267
27/06/2016

Sudores fríos, gesto incómodo y miradas cómplices entre compañeros: “hoy nos tocará sufrir”. De fondo un sonido gutural, casi salvaje, se intercala con una palmada, y otra, y otra, y otra y otra más rápida… Es un partido de fútbol, pero bien podrían ser las puertas del infierno. Enfrente, unos rudos hombretones rubios parecen haber salido de un drakar de conquista, ansiosos por devorar el césped. Huelen la sangre, están a 90 minutos de vivir una de las mayores gestas jamás contadas.

Raheem Sterling of England does battle with Johann Gudmundsson of Iceland during the UEFA Euro 2016 match at Stade de Nice, Nice Picture by Paul Chesterton/Focus Images Ltd +44 7904 640267 27/06/2016
Tan sólo la velocidad de Sterling y Sturridge pareció hacerle cosquillas al bien plantado esquema islandés. Foto: Focus Images Ltd.

El principio del encuentro no podía hacer presagiar mejor guión para Roy Hodgson. Inicio arrollador de Inglaterra y penalti clamoroso de Halldórsson. Ya era raro que un portero que había demostrado ser una ruleta rusa en cada acción de las jornadas previas no le hubiera costado un gol a su equipo antes. Llegó el día en que una torpeza suya tenía que ser castigada y Rooney transformó la pena máxima. Pero el tan alabado carácter islandés no podía ceder ante un gol en el minuto cinco. Cuando más hundida estaba la moral, apareció Gunnarsson con sus tríceps como cañones para mandar un saque de banda con fuerza hercúlea hasta dentro del área inglesa. Al impactar en la cabeza de Jón Da∂i Bö∂varsson, el balón se convirtió en una de esas pelotitas de goma, de bote totalmente impredecible. La caprichosa trayectoria del esférico sorprendió a toda Inglaterra y eso lo aprovechó Ragnar Sigur∂sson para empatar. El central del FC Krasnodar no tiene suficiente con hacer milagros en su área sino que le sobra para buscar la épica en la portería rival.

Con el rápido gol del empate islandés, la apabullante superioridad inglesa se atemperó un poco; ya no daba la sensación que Sturridge o Sterling iban a regalar un gol a cada llegada por banda, Dier ya no recogía balones en el centro del campo como si fuesen caramelitos y Rooney ya no parecía el hermano gemelo de Xavi Hernández en Liverpool. En esas aprovechó Islandia su momento de gracia, quizá sus mejores minutos de competición, para tranquilizarse y creerse que también podía manejar el balón con una parte del cuerpo que no fueran las manos o la cabeza. Y así fue como al fin Islandia recordó al equipo que tanto había impresionado en la fase de clasificación y se puso a distribuir sin alardes pero con raciocinio sus jugadas. Un ataque de inspiración se posó sobre el Allianz Riviera de Niza y los chicos de Lars Lagerbäck y Heimir Hallgrímsson elaboraron una basculación con balón perfecta de una banda hacia la otra, para conectar con Gylfi Sigur∂sson y que el 10 islandés se la diera a Kolbein Sigthórsson. El ariete islandés se encontró con su primer esférico más o menos en condiciones, sin tener que saltar ni pelearse con ningún central, dentro del área. Demasiado regalo como para desperdiciarlo. El equipo inglés vio cómo su suerte cambiaba en las botas de Sigthórsson ante la pasiva mirada de la defensa y un Joe Hart poco acertado en su movimiento. Sí, lo impensable estaba sucediendo, Inglaterra se iba al descanso perdiendo ante Islandia.

England Manager Roy Hodgson looks on during the UEFA Euro 2016 match at Stade de Nice, Nice Picture by Paul Chesterton/Focus Images Ltd +44 7904 640267 27/06/2016
La tremenda humillación sufrida a manos de Islandia supuso la dimisión de Roy Hodgson en la misma rueda de prensa posterior al partido. Foto: Focus Images Ltd.

La segunda mitad se retomó tal y como habían acabado los últimos quince minutos de la primera: la posesión de Inglaterra ya no era electrizante, los extremos ya no punzaban e Islandia estaba relativamente cómoda jugando su partido. Incluso Ragnar Sigu∂sson se volvió a disfrazar de estrella, esta vez con una chilena a la que respondió bien Joe Hart. Hodgson decidió poner cartas en el asunto y dio entrada a Jamie Vardy en sustitución de Raheem Sterling para asustar a la pareja de centrales islandesa.

Conforme se le iba quedando el depósito vacío, Islandia fue cediendo más terreno para el monopolio inglés. Pero ni aun así, Inglaterra no consiguió dar sensación de peligro más allá de algún centro lateral y del fervor del recién entrado Vardy. No sólo eso, además daba la sensación como si la selección inglesa estuviera desganada pese a ir mucho más fresca en cuanto a físico. A falta de cinco minutos para el final, Hodgson quemó sus naves y se puso el traje de Van Gaal, dándole minutos a Marcus Rashford por Wayne Rooney para que el joven red devil hiciera en Niza lo que ya habían visto otras veces en Old Trafford. Ni el efecto Rashford fue suficiente para evitar un resultado que por histórico se puede comparar ya con el 1-7 de Alemania a Brasil o la Euro de Grecia.

Lars Lagerbäck: “Esta victoria también es un poco de Roy Hodgson. Sin sus enseñanzas no estaríamos hoy aquí”

Final. Se desató la locura en Niza y conforme se certificó la machada todos los jugadores agotaron su último aliento en un emocionante sprint hasta la esquina contraria donde se situaban sus seguidores – hoy en clara minoría–. Y tras los abrazos de rigor, uno de los momentos más carismáticos de esta Eurocopa: toda la plantilla de Islandia cantando y bailando el popular canto vikingo bajo la batuta del capitán Aron Gunnarsson cual guerreros saqueadores del siglo VIII. Quizá lo guardaban dentro de sí, como un regalo de sus ancestros guardado en los genes, la capacidad para atemorizar con escuadrones bravos pero escurridizos los opulentos reinos europeos. Lo padecieron las costas de Inglaterra y lo han vuelto a sufrir años más tarde en Niza, esta vez ante la admiración de Europa y el mundo entero. La pequeña nación de 350.000 habitantes se cargó a la inventora del fútbol y con ella la cabeza de un padre futbolístico para Escandinavia como Roy Hodgson.

Y ojo porque ávidos como son, van a por más. Heimir Hallgrímsson ya avisado que lo mejor está aún por llegar y una vez saqueada Inglaterra ya tienen puestos sus voraces ojos en la todopoderosa Francia.

Foto Portada: Focus Images Ltd.

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2 comments

Sin lugar a dudas, Islandia está haciendo una Eurocopa fantástica. Hay ganas de ver que tal juegan los islandeses ante Francia, lo más seguro es que jugarán a la defensiva, se replegaran durante casi todo el tiempo y buscaran hacerle daño a Francia por medio de algún contragolpe

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