Robinho es diversión

Brasil Elias Firmino Focus

Hace tiempo que Robinho es observado con desconfianza. No es para menos, pues el talentoso atacante brasileño se ha mostrado como un futbolista muy irregular a lo largo de su carrera, con altibajos muy marcados y con un techo inferior a las expectativas generadas durante sus primeros años como profesional. No triunfó como se esperaba, no marcó diferencias en Europa al nivel de los mejores y con 31 años aquellos que le han perdido la pista pueden creer que está cerca de la retirada porque emergió hace más de una década y ya está jugando de nuevo en Santos, la que siempre fue su casa. Sin embargo, también es cierto que con la selección Robinho ha rendido bastante bien. Sobre todo cuando se ha juntado con Dunga, con quien fue máximo goleador en la Copa América 2007 y titular en el Mundial de Sudáfrica. Aparentemente, tiempos bastante lejanos para que, de golpe, el seleccionador brasileño recuperara a Robinho este verano y apostara por él en el choque decisivo contra Venezuela. Sin el sancionado Neymar, con Brasil contra las cuerdas y transmitiendo malas sensaciones. Aunque consciente, al mismo tiempo, de que el empate les valdría para eliminar a Colombia, cuyo choque contra Perú había terminado un rato antes.

Robinho Brasil Focus

Robinho fue una de las sorpresas en la convocatoria para la Copa América. Foto: Focus Images Ltd.

Y Robinho demostró que todavía es útil. Que no será TOP, que está lejos de su mejor nivel, pero que conserva una chispa y frescura que lo convierten en un futbolista distinto. Sin Neymar, Dunga apostó por cuatro atacantes muy dinámicos que permutaron bastante en la parcela ofensiva. Firmino era el falso nueve, y por detrás se movían Coutinho, Willian y Robinho. El de Santos caía más a menudo a la derecha, pero aparecía por todo el frente de ataque. Robinho se movió entre líneas y se asoció sobre todo con Willian, pero trató de activar al resto de sus compañeros. Jugó a pocos toques y desequilibró cada vez que recibió cerca del flanco derecho. Así, con la frenética actividad de Robinho y Willian, Brasil jugó mejor: la pelota circuló a mayor velocidad, las piezas fueron más dinámicas y llegó el 1-0 que dio mayor seguridad a un equipo con demasiadas dudas a lo largo del torneo.

A los nueve minutos Brasil ya había abierto la lata a la salida de un córner que remató Thiago Silva, que atacó el balón como un cohete bajo la atenta mirada de Túñez, paralizado ante el esférico caía en el área. El gol reforzó el discurso de Brasil, que transmitió mejores sensaciones que en los dos primeros partidos de la Copa América. Pero a su fluidez le faltó pegada y remate, pues la pelota circulaba pero no terminaba cerca de la portería de Baroja ante la ausencia de alguien que inquietara en el área venezolana. Pero al menos fue una primera mitad divertida. De una Brasil sin colmillos, pero sonriente, a diferencia de lo visto en los encuentros anteriores. Sin maravillar, sin alcanzar un nivel de juego extraordinario, pero mejorando sus prestaciones. Sin necesitar a Neymar. Y sin Fred, la pieza discordante en el engranaje ofensivo en los choques anteriores. Aunque por otra parte fue discreta y decepcionante la actuación de Coutinho, llamado a reivindicarse en un partido decisivo y que llamaba a asumir responsabilidades. El mediapunta del Liverpool está jugando peor que Willian, Robinho y Douglas Costa en esta Copa América.

Dunga Brasil Focus

Los cambios de Dunga no ayudaron a cerrar el partido. Foto: Focus Images Ltd.

Más cómoda parecía la situación cuando Willian se inventó una jugada de fantasía por la banda izquierda, dejó atrás a Rosales y puso el balón en bandeja para que Roberto Firmino empujara a la red el 2-0, al inicio del segundo tiempo. Había amenazado antes Thiago Silva a la salida de un córner, pero el 2-0 terminó llegando y parecía una distancia insalvable para la selección venezolana. Noel Sanvicente agitó el banquillo con cambios ofensivos, dando entrada a Josef Martínez y César González primero y a Miku después, pero apenas inquietó a Jefferson. En la primera mitad, de hecho, la aproximación más peligrosa había sido un centro de Cichero que se envenenó hasta el punto de quedarse cerca de sorprender al guardameta brasileño. Sin embargo, la respuesta defensiva de Dunga indujo a Venezuela a inclinar poco a poco el campo. Entró David Luiz por Firmino y Tardelli por Coutinho. Más tarde fue Marquinhos quien reemplazó a Robinho, para empujar a Alves al extremo derecho. Así pues, terminó el joven defensor del PSG en el lateral, David Luiz como mediocentro con Fernandinho y Elias como escolta, con Tardelli en punta. En total, cuatro centrales nominales sobre el césped, además de dos laterales como Alves y Filipe Luis. Los cambios restaron capacidad para retener la pelota a la Canarinha, cuyas posesiones eran mucho más cortas, y una falta de Arango terminó por animar a Venezuela. El ex de la liga española obligó a Jefferson a desviar su remate al poste, pero Miku apareció para empujar el rechazo a la red antes que nadie a falta de 6 minutos para el final. Tembló Colombia, porque Venezuela estaba a un único gol de eliminarles y pudo convertirlo de haber llegado a tiempo de meter la cabeza Miku en el minuto 93 en un centro desde la banda izquierda. Quedará en anécdota, pero no ayuda a disipar las dudas alrededor de esta selección brasileña que pese a no convencer terminó liderando su grupo, situación que le empareja con Paraguay en cuartos de final, como ya ocurrió en 2011.

“La única opción de ellos (Venezuela) era la pelota aérea. Por eso tratamos de poner a los jugadores más altos y tratar de salir con velocidad. Venezuela creció. Lo que intentamos fue neutralizar la bola aérea de ellos”. Dunga.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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5 comments

Jajajajaja el que ha elegido la foto es un crack, decidme que lo ha hecho adrede
“Robinho es diversión” + foto/meme de Robinho partiéndose la caja con complicidad

Era una de las fotos que teníamos disponibles de Brasil (que no son muchas) y encajaba a la perfección con el texto y el gol de Firmino ^^

Efectivamente, el número 8 de Brasil en este campeonato es Elias. Ahora bien, no se puede negar un gran parecido razonable…

Absolutamente, Eduard. Es de un amistoso jugado en Wembley entre Brasil y Chile y veo que me la ha colado Focus en la descripción, que ponía Robinho y no lo es, que entonces ya llevaba el 20. Aunque vale igual, toda la razón.

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