Suecia mira al 94

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El inesperado éxito de la selección sueca ha pillado a todo el mundo por sorpresa, incluso a la misma Suecia. Contra Suiza los de Janne Andersson plantearon otro partido tácticamente casi perfecto y acabaron encontrando con algo de fortuna el premio a su superioridad. Ahora espera Inglaterra en cuartos y en el país escandinavo ya se empieza a plantear la posibilidad de repetir el buen papel del Mundial de Estados Unidos 94. Analizando uno por uno los componentes de esta plantilla parece que unas semifinales sólo se pueden soñar, pero lo cierto es que el comportamiento de este conjunto mejora a cada partido que pasa. Suecia jugó contra Suiza un partido mejor que contra México, que a su vez había sido mejor que el de Alemania y el debut contra Corea.

Suecia 1 (Forsberg 66′)
Suiza 0

Suecia vs Suiza - Football tactics and formations

Ambos conjuntos saltaron al verde con un once esperado. Gustav Svensson fue el refuerzo previsto ante la sanción de Sebastian Larsson y por parte suiza Josip Drmic fue finalmente el ariete escogido. El conjunto helvético, como era de esperar, llevó la iniciativa desde el inicio pero en el planteamiento de Suecia sorprendió un detalle: Janne Andersson trazó una línea defensiva algo más adelantada de lo habitual. Sin ir a buscar a Yann Sommer, Suecia no se replegó tanto y salió dispuesta a ahogar la salida por dentro con Xhaka y con Dzemaili.

Así pues, Behrami se veía obligado a bajar para jugar prácticamente en paralelo con los centrales. Pero ahí, el segundo capitán suizo no encontraba ningún pase escalonado para hacer daño a Suecia y el conjunto helvético no tenía otra opción que salir por bandas. En esta faceta hay que destacar a Ricardo Rodríguez, muy incisivo subiendo por la banda para darle oxígeno a Suiza. Sin embargo el lateral del AC Milan se tuvo que medir a un Lustig perfectamente concentrado en tareas defensivas y aun cuando los centros superaban al defensa del Celtic se encontraban con el muro sueco en el área pequeña. Por la banda derecha el peligro lo brindaba Shaqiri, el jugador del Stoke City conseguía a menudo crearse un espacio para poner el balón pero no el suficiente como para romper y entrar al área.

Marcus Berg of Sweden during the 2018 FIFA World Cup Qualifying match at Amsterdam Arena, Amsterdam Picture by Joep Joseph Leenen/Focus Images Ltd +316 5261929 10/10/2017 ***NETHERLANDS OUT***
Como en los otros partidos, Marcus Berg lo hizo todo bien menos tener el acierto suficiente de cara a gol. Foto: Focus Images Ltd.

En estas, el único plan de Suiza era claro: bombardear el área sueca con centros laterales. El equipo de Vladimir Petkovic se encontró con la misma frustración que tuvo Italia en la repesca; colgaba balones con cierta facilidad pero ninguno llegaba a ser lo suficientemente peligroso como para convertirse en una ocasión clara, apenas hubo en todo el partido una situación franca de remate. Por su parte, Suecia estaba cómoda defendiendo estos balones y en ataque añadió otro matiz a su juego.

Dominio del balón

A diferencia de otros encuentros, el equipo de Janne Andersson entendió que no sólo podía vivir del balón largo a sus dos puntas por muy bien que lo hicieran e intercaló su ya habitual juego directo con ciertas acciones de combinación, de rasear el balón e incluso de imprimirle un poco de pausa al partido para respirar. Ahí emergió la figura de Albin Ekdal; quizás porque estuvo especialmente inspirado o puede que fuera por contar con un perfil más defensivo como el de Gustav Svensson a su lado, pero el centrocampista del Hamburgo cumplió con lo que había pedido en la previa y tuvo mucho más criterio para manejar el esférico. Este añadido le dio mucho a Suecia, le atemperó las pulsaciones cuando convenía, acabó con fases de posesión interminables de sus rivales y le sirvió también para activar a Emil Forsberg. Sin hacer un partido sobresaliente, el jugador del RB Leipzig se encontró en situaciones algo más cómodas que en encuentros anteriores, pudo gozar más del balón y eso se notó en sus prestaciones. De hecho, Forsberg fue el autor del único tanto del encuentro aunque hay que ser justos y decir que su disparo defectuoso se convirtió en una trampa mortal para Sommer gracias a la colaboración de un desafortunado Akanji que tocó lo justo para despistar del todo a su cancerbero.

Pese a lo azaroso del gol, el 1-0 hizo justicia a lo visto en el Suecia-Suiza. De cara a cuartos el equipo de Janne Andersson tiene algunas dudas que hacen pensar en la machada contra Inglaterra como un imposible: la excesiva dependencia de un físico cada vez más justo a medida que van pasando los partidos, la dificultad para convertir en goles ocasiones claras que no se pueden perdonar en un Mundial y la baja por sanción de Lustig. Pero también hay detalles a los que se puede agarrar Suecia como la sensación de imperturbabilidad en el área de Robin Olsen, la sensación que el equipo ha crecido a pasos agigantados, que está cada vez más cómodo también con el balón y que parece haber conseguido activar a su estrella Emil Forsberg.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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2 comments

Como ha cambiado el fútbol. En los 90 Suecia o Dinamarca eran sinónimos de equipos ofensivos basados en el talento ofensivo, una seña de identidad nacional, casi. Se va perdiendo una parte de la épica del futbol de selecciones….y aparecen otras, claro.

Algunos comentarías, periodistas de éste lado del atlántico hablan del peor partido de octavos de final, no lo creo, a mi me pareció un partidazo, sobretodo Suecia, temía que los goles perdonados costaran en una tanda de penaltis ya que no se veía con claridad un gol Suizo, el planteamiento fue perfecto, y que la llave sea con Inglaterra con quienes ya han dado buenos partidos me da un poco de hype. Algunos se olvidan que esta Suecia venció a Francia en eliminatorias, y sacó a Holanda e Italia del mundial, que si bien, no estaban en su mejor momento, sacar a los favoritos con esos nombres demuestra que algo tienes.

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