Panamá somete a Trinidad y Tobago en los penaltis

Hernán Darío Gómez Panamá - Agencia Andes

Trabado y con poca fluidez hasta el minuto 30 y desordenado, con ocasiones de gol en ambas áreas, a partir de la media hora de juego. Así podría describirse el primer acto del choque que enfrentó a Panamá y Trinidad y Tobago por un puesto en las semifinales de la Copa de Oro. En los primeros compases, el conjunto dirigido por Stephen Hart buscó en largo a un Kenwyne Jones bien sujeto -literalmente- en todo momento. La zaga de Panamá, consciente del poderío físico del delantero del Cardiff City, trató de amarrarlo en corto evitando que se girase tras recibir el cuero. Y los centrales lo consiguieron: cometieron un buen número de faltas en zonas de poco riesgo y tan solo sufrieron de cuando en cuando en acciones muy aisladas. En una pérdida no forzada en la salida de balón, los triniteños dispusieron de la primera gran oportunidad del choque gracias a un tiro libre desde la frontal que se topó con la barrera.

Mis futbolistas han mostrado una gran identificación como conjunto. Juegan sin egoísmos y eso se acaba notando en el rendimiento sobre el terreno de juego. Stephen Hart, técnico de Trinidad y Tobago.

La mejor para Panamá la tuvo en sus botas Alberto Quintero. Un balón filtrado desde la mediapunta le llegó en buenas condiciones pero su golpeo con la pierna izquierda fue deficiente y el esférico no encontró portería. Marvin Phillip, guardameta de los Soca Warriors, no pasaba por demasiados apuros, si bien era evidente que la pareja de centrales no ofrecía demasiadas garantías. La falta de contundencia de la retaguardia fue visible en todo momento, lo que convirtió cualquier expedición ofensiva panameña en momentos de auténtica tensión. El ritmo bajo favorecía a TyT, capaz de generar más a través del juego directo. Por eso el continuo ida y vuelta en el que se convirtió el encuentro en el último tercio del primer tiempo los acabó penalizando: un error gravísimo a la hora de despejar una pelota muerta en la frontal del área, sin aparente peligro, se convirtió en una asistencia involuntaria de Sheldon Bateau para un Luis Tejada carente de marca que no perdonó.

Afición Trinidad y Tobago Kirt Morris
Aficionados de la selección de Trinidad y Tobado. Foto: Kirt Morris.

En el segundo tiempo el escenario cambió con el tanto del empate obra del mejor jugador triniteño: Jones. Falta lateral botada desde el perfil izquierdo y cabezazo impecable del ‘9’ frente al que nada pudo hacer ni la defensa panameña ni su portero, Jaime Penedo. Y a partir de esa acción el choque solo tuvo un color: el blanco. Panamá careció de pegada para adelantarse de nuevo, lo que provocó que las ocasiones se sucedieran una detrás de otra, todas ellas muy claras, sin que fuesen materializadas. Quintero y Blas Pérez rondaron el tanto de la victoria… pero la pelota no entró y el duelo desembocó en una prórroga bajo un sol asfixiante. En el tiempo extra el guión continuó siendo el mismo: balón, fluidez y continuas llegadas de una Panamá que acosaba sin descanso a Trinidad y Tobago. Los Soca Warriors se quedaron sin pilas para salir a la contra y trataron de alargar al máximo las interrupciones con el fin de llegar a los lanzamientos desde el punto de penalti. Era la mejor opción para ellos, puesto que apenas conseguían avanzar a campo contrario con el cuero controlado. Y lograron su objetivo: el pase a las semifinales se decidió desde los 11 metros a pesar de la evidente superioridad global de Los Canaleros.

Román Torres golpeó directamente fuera, por encima de la portería. Atualla Guerra superó a Penedo con un disparo de interior potente. Gabriel Torres puso el 1-1 con un lanzamiento que se coló por la escuadra derecha, inalcanzable para Phillip. Penedo detuvo el disparo de empeine de Bateau. Phillip desvió el lanzamiento de Erick Davis. Joven Jones la mandó por arriba. Abdiel Arroyo y Mekeil Williams no fallaron. Armando Cooper, tampoco. Y el tanto de Kenwyne Jones llevó la tanda a la muerte súbita. Harold Cummings y Radanfah Abu Bakr anotaron. Phillip detuvo el lanzamiento de Quintero y Cyrus, con todo a favor, falló. Blas Pérez sí acertó y Boucaud no fue menos. Pimentel puso a Panamá por delante y Penedo se convirtió en héroe con una estirada que permite a Panamá seguir soñando con el título. Ganó el que más méritos hizo para lograr el pase.

Foto de portada: Agencia Andes.

Related posts

Deja un comentario

*