Una victoria incontestable

Estados Unidos EEUU femenino - Focus

Cuando un equipo gana a otro 4-0 a los 16 minutos de partido, solo queda levantarse y aplaudir. Cuando ya te dicen que se trata de una final, solo puedes admirar y elogiar hasta la extenuación a la escuadra campeona. Y si, además, tu capitana ha marcado un tanto desde el centro del campo, puedes afirmar sin miedo a equivocarte que has cerrado el círculo. Eso hizo exactamente Estados Unidos en la final del Mundial de fútbol femenino contra Japón. Cerró el círculo. El de una generación irrepetible que se alzó con el título en Canadá al endosarle un incontestable 5-2 al conjunto nipón, imbatible durante toda la competición.

Para valorar esta proeza en su justa medida hay que resaltar que Japón era la única selección capaz de haber ganado todos sus partidos, dejando en muchos de ellos una muestra de superioridad casi insultante. Pero este domingo en el BC Place Stadium de Vancouver se invirtieron las tornas: Carli Lloyd, posteriormente Balón de Oro del campeonato, se convirtió en la primera jugadora de la historia de las Copas del Mundo femeninas en marcar un triplete en la final, Hope Solo se alzó con el Guante de Oro a la mejor arquera y el combinado norteamericano levantó el trofeo 16 años después. Merecidamente. Con una brillantez como no se recuerda en este deporte. Y eso que no arrancaron bien el torneo, dejaron dudas importantes en varios encuentros pero fueron creciendo con el devenir de los días hasta alcanzar su cénit en la final. El día más importante, allí estaban todas, unidas, dispuestas a desarbolar el fantástico entramado táctico de las asiáticas. Y vaya si lo hicieron.

Rapinoe para Lloyd… y 1-0 a los tres minutos. Holiday para ¿quién sino? y 2-0 a los 300 segundos de partido. La propia Holiday hizo el 3-0 (14’) y entonces Lloyd dejó el gol del campeonato y quién sabe si el mejor tanto de la historia del Mundial femenino: la mediocampista cruzó ligeramente la medular, vio en una décima de segundo a la portera japonesa adelantada y puso el 4-0 en el marcador ante el estupor y la admiración de un estadio que vibró con sus vecinas. Partido resuelto. Japón recortó diferencias por dos veces pero Heat, en el 54, se encargó de apagar la llama de la esperanza de sus rivales.

Con el pitido final, arrancó la fiesta. Abby Wambach, de nuevo suplente, se quedó sin el récord de la máxima artillería de la historia del Mundial, ya que suma 14 tantos por los 15 de la brasileña Marta. Pero no importó. Wambach ya lo había dicho antes del choque: “Da igual si soy titular o suplente. Quiero ayudar a mi equipo. Lo único que quiero es levantar la copa después del pitido final, llevar un gol más que ellas. Perder no es una opción”. Y nunca lo fue. La ariete estadounidense, a sus 35 años, entra con letras de oro en el panteón del fútbol femenino, que la esperaba con los brazos abiertos desde hace tiempo. Pues ya está en él. Como Hope Solo, la mejor guardameta del mundo con permiso de la alemana Nadine Angerer, o una Megan Rapinoe que terminó de coronarse con sus jugadas de fantasía, sus centros envenenados y sus remates con peligro.

Estados Unidos EEUU femenino - FocusEstados Unidos femenino. Foto: Focus Images Ltd.

Jill Ellis, la seleccionador a norteamericana, lo explicó muy bien tras el partido: “Tras los goles en los primeros minutos empecé a pensar: ‘pellizcadme, despertadme de este sueño'”.Un sueño que el domingo se hizo realidad para unas y se tornó en pesadilla para las otras.

No en vano, Japón se había alzado con el triunfo en la final de 2011 y había ganas de revancha. Además, con este título, Estados Unidos desempata con Alemania como los cuadros con más Mundiales en su palmarés y hoy lidera esa clasificación con tres, por los dos de las germanas.

Canadá no es Estados Unidos pero Vancouver se vistió de franjas y estrellas para animar a su vecina. Solidaridad e ilusión por transmitir al mundo una pasión por este deporte que sobrepasa fronteras. La Copa del Mundo acaba como un éxito rotundo de participación, de transmisión y convivencia. Como un punto de inflexión hacia tiempos aún más brillantes. Con Estados Unidos con un título más y una selección japonesa que trabajará desde esta misma semana para tomarse su particular venganza en Francia-2019. Ya sin figuras como Wambach, Homare Sawa o Formiga. Unas se van y otras empezarán. El ciclo de la vida. El ciclo de un deporte que crece a pasos agigantados.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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1 comments

Excelente artículo.

Se comenta que Holiday se retira para formar una familia. Gran pérdida para la USAWNT, muy buena jugadora la centrocampista.

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