Uruguay marca el paso, Colombia se consolida y Brasil duda

Arambarri- Uruguay - Foto: Asociación Uruguaya de Fútbol

Mientras que el grupo A tuvo emoción hasta el último día, el B se decidió con una fecha de anticipo. Uruguay, Brasil y Colombia accedieron al Hexagonal Final del Sudamericano sub-20 de formas muy diferentes pero optarán al título en igualdad de condiciones a partir del 26 de enero en Montevideo. La competición deja Colonia del Sacramento y Maldonado para aterrizar en la capital de Uruguay, que disfrutará de las seis mejores selecciones continentales en pleno comienzo de carnavales entre bailes, carrozas, disfraces y mucha fiesta.

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Uruguay, favorita por méritos propios

La anfitriona Uruguay finalizó la fase de grupos como líder destacada de su llave. Los charrúas, que se presentaban en su torneo con un bloque formado sin grandes estrellas, maravillaron al público presente y también al que observó sus encuentros por televisión gracias a su fútbol coral, solidez sin grietas e intensidad en cada una de sus acciones. Intensidad en cada segundo de cada minuto en sus 11 hombres. Sin conceder un metro al rival. Como un todo.

Uruguay arrancó la competición con un triunfo de postín sobre la hora ante Colombia gracias a un tanto en una acción a balón parado de Mauro Arambarri y continuó con la inercia ganadora los días siguientes.

Colombia y Uruguay dejaron un encuentro competido, de poder a poder en el que pudo llevarse la victoria cualquiera pero donde los locales impusieron su mayor experiencia y sus dotes sobrenaturales en el juego aéreo para sumar los tres puntos. Pero la reivindicación, el golpe encima de la mesa, llegó en la segunda fecha. En la primera se deshizo de su verdugo mundialista y, dos días después, hizo lo propio ante su rival histórico. Con el Maracanazo siempre en la mente de todos en un encuentro de esta índole, Uruguay acabó con la Canarinha sujetada de nuevo en las acciones a balón parado y el equilibro de sus centrocampistas. Gastón Pereiro, la última joya de la fábrica de Nacional, hizo el 1-0 y Arambarri, de nuevo, marcó el segundo, ambos con la testa. Uruguay apenas sufrió y dejó un ejercicio para los anales del campeonato por su rigor táctico, su solidaridad en la presión y por su confianza en sí mismos. Ganaron porque se sintieron favoritos desde el primer minuto, se creyeron superiores y lo acabaron siendo. En ese caso, la fuerza mental se impuso al poder futbolístico. Brasil cuenta con mayor calidad y talento individual pero demasiado a menudo se siente superior sin llegar ciertamente a serlo. En el ADN de Uruguay está intrínseco el concepto de competitividad, de orgullo, de garra. Y con eso, y un buen grupo de futbolistas, le bastó para que la todopoderosa Brasil hincara la rodilla.

Arambarri- Uruguay - Foto: Asociación Uruguaya de Fútbol

Mauro Arambarri. Foto: Asociación Uruguaya de Fútbol

Si ante Colombia y Brasil la Celeste realizó un ejercicio de competitividad mayúsculo, ante Chile, en la tercera jornada, destapó el tarro de las esencias. Venció 6-1, con la impresión de que pudieron ser algunos más. Del equipo a las individualidades. Del todos para a una al cada uno para todos. Franco Acosta marcó un doblete y demostró por qué el Villarreal se ha dado tanta prisa en cerrar su fichaje en este mercado invernal, Pereiro besó el tatuaje del ‘Chino’ Recoba que tiene en su antebrazo, Lemos confirmó que Defensor Sporting, ya sin Felipe Gedoz (Brujas) ni Giorgian De Arrascaeta (Cruzeiro), tiene otro talento superlativo, y la dupla Arambarri-Nahitán Nández volvió a demostrar que es, sin duda la más solvente del torneo. El primero es ida y vuelta, derroche físico y llegada, mientras que el segundo pertenece a esa eterna estirpe uruguaya de mediocentro defensivo incansable, de la escuela de los Walter Gargano, Diego ‘El Ruso’ Pérez, Egidio Arévalo Ríos y tantos otros.

Este viernes, sin nada ya en juego, Uruguay cedió sus primeros puntos al caer 1-0 contra Venezuela. Con el freno de mano puesto y un gol anulado en el último minuto, este encuentro no empañó ni un ápice la trayectoria uruguaya, que llega al Hexagonal Final como la favorita al título, por méritos propios.

Las dudas de Brasil

La selección brasileña es la que cuenta con más trofeos del Sudamericano sub-20 en sus vitrinas. Hasta 11. La Seleçao siempre sale a ganar, cada campeonato que disputa es una nueva ocasión de seguir acrecentando su leyenda. Pero su paso por Uruguay, de momento, tiene más de pena que de gloria. Y eso que los resultados le han acompañado pero también lo han hecho las dudas. En cada triunfo, en cada encuentro. Ganó el primer día 2-1 a Chile con dos tantos de Guilherme a pases de un Gerson que maravilló y, a partir de ahí, muy muy poco o nada. Gabriel Barbosa, suplente ante Chile y Uruguay, sí fue Gabigol el tercer día ante Venezuela, a la que sólo pudieron ganar en los 20 últimos minutos con dos arreones individuales. Con todo decidido, también venció a Colombia con un nuevo gol de Guilherme, la mejor noticia para los de Alexandre Gallo.

Brasil ha sumado 9 puntos y avanzó con una jornada de margen pero se ha mostrado irregular y presenta más dudas que certezas. Su portero Marcos, instalado en una inseguridad continua, ha contagiado esa sensación al resto de la zaga, débil y que comete errores infantiles día sí y día también. En el mediocampo sólo Gerson ha dejado destellos sueltos de su clase pero no hay conjunción, ni química y, arriba, el ’10’ del Santos ve los partidos desde el banco y sólo Guilherme ve puerta con facilidad.

Brasil es Brasil y descartarla tan pronto sería una irresponsabilidad pero las sensaciones no son las mejores. Si quiere aspirar al título deberá crecer mucho como equipo. Buena parte de sus opciones se dirimirán en la primera jornada, ante Uruguay, en el Estadio Centenario. Otra noche mágica en este torneo mágico.

Brasil sub-20 Alexandre Gallo -  Meu Figueira

Alexandre Gallo, seleccionador brasileño. Foto: Meu Figueira

Colombia sigue de dulce

Al buen momento de la selección absoluta colombiana se une ahora el gran momento por el que pasa su combinado sub-20. Se están haciendo muy bien las cosas desde la base para aprovechar el presente y garantizar el futuro. Desde la llegada de José Pekerman, los cafeteros han dado un paso adelante en su juego, en todas las categorías. En el Mundial de Brasil firmó su mejor clasificación histórica y, en Uruguay, está demostrando que las generaciones venideras vienen pujando fuerte. Físicamente, Colombia es el equipo más fuerte del Sudamericano junto a Brasil y, quizás, Uruguay. Y ha hecho valer esa superioridad para acabar imponiéndose a sus rivales. Perdió el primer día ante Uruguay pero luego goleó a Chile 3-0, ganó 1-0 a Venezuela y luchó contra Brasil hasta el último minuto sin nada ya en juego. Su fuerza, como la de los charrúas, reside en su bloque conjuntado. En remar todos a una. Sólo Rafael Santos Borré se ha salido del guión predeterminado, mostrando unas condiciones innatas que le pueden llevar pronto a la absoluta.

Chile, la gran decepción

Bajo la dirección técnica del argentino Hugo Tocalli, Chile ha sido la gran decepción del torneo. Tocalli es un técnico con una amplísima experiencia en equipos juveniles y con una fama mundial. Y muy merecida. Es argentino, fue jugador y creció como entrenador a la sombra de José Pekerman. Se unió a su cuerpo técnico en 1994 y ganó junto a él los Mundiales juveniles de Catar, en 1995, de Malasia, en 1997 y de Argentina en 2001. Cuando Pekerman se hizo cargo de la absoluta, él pasó a dirigir en solitario a la sub-20 de su país, a la que logró clasificar para los Juegos Olímpicos de 2008 al acabar segunda en el Sudamericano de 2007 de Paraguay. Por si fuera poco, ganó poco después el Mundial sub-20 en Canadá. Luego dirigió a Vélez, a Colo-Colo y a Quilmes y Pekerman se lo quiso llevar a Colombia con él para que se hiciera cargo de las inferiores pero él se decantó por Chile. Las críticas que está recibiendo ahora son feroces. Él era el encargado de las categorías inferiores chilenas y tuvo que sentarse de urgencia en el banquillo cuando el anterior seleccionador, Claudio Vivas, presentó su dimisión en agosto, cinco meses antes del comienzo del torneo. Decisión muy arriesgada y que puede acabar costándole el puesto…

Pero es que Chile no dejó nada ilusionante, más allá de los dos espectaculares goles de Cristian Cuevas, delantero del Chelsea. Cayó ante Brasil (2-1), ganó con dificultades a Venezuela (2-0), y sufrió sendas goleadas ante Colombia (3-0) y Uruguay (6-1), finalizando última del grupo B con 3 puntos, 4 tantos a favor y 11 en contra.

Venezuela, misión imposible

La selección venezolana vivió desde el principio sus esperanzas de continuar en el torneo como un imposible. En una llave junto a Brasil, Uruguay, Colombia y Chile, sus esperanzas siempre fueron mínimas. Descansó el primer día pero el segundo, ante Chile, ya demostró que su nivel estaba varios peldaños por debajo del de sus compañeros de grupo. Perdió 2-0, de nuevo 2-0 ante Brasil y 1-0 ante Colombia. En todos ellos compitieron durante bastantes minutos, pudieron incluso adelantarse ante Brasil y sólo cedieron en los últimos compases del choque. Ponce y Reyes, los atacantes del equipo, sí dejaron buenas sensaciones pero primó la impotencia y el reconocimiento de su inferioridad técnica. Vieron 9 amarillas y tres rojas en las primeras tres jornadas. De hecho, sólo marcaron un gol y recibieron 5 en todo el torneo. El futuro de Venezuela pinta igual que su presente: azuloscurocasinegro.Andrés Ponce Venezuela - Gennaro Pascale

Andrés Ponce, delantero de Venezuela sub-20. Foto: Gennaro Pascale

Uruguay, Brasil y Colombia ya están en el Hexagonal Final, donde desde el jueves esperaban Argentina, Paraguay y Perú. El legendario Estadio Centenario espera. Casi 65.000 espectadores aguardan a que vuelva a rodar el balón en jornadas completas a tres partidos. Argentina y Perú abrirán el fuego, seguidos de otro Uruguay-Brasil apasionante y de un reñido e igualado Paraguay-Colombia.

Ya sólo quedan seis, con los Juegos Olímpicos de Rio-2016 y el Mundial sub-20 de Nueva Zelanda-2015 como premios. Ya no está el ecuatoriano José Francisco Cevallos, tampoco Cristian Cuevas, pero continúan los argentinos Ángel Correa y Giovanni Simeone, los brasileños Guilherme, Gerson y Gabigol, el peruano Alexandre Succar y todo Uruguay. El país ya no habla de otra cosa. Entre carnavales, en un ambiente de excepción, el fútbol vivirá la fiesta que se merece, dentro y fuera del campo.

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1 comments

Brasil en la proxima fase seguramente quedara eliminados. Uruguay es uno de los candidatos mas fuertes junto a la Argentina.

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