Uzbekistán sigue abonada a la crueldad

Copa Asia Uzbekistan Mukhammadiev Focus

Quizá sea la selección a la que peor ha tratado el destino en el fútbol mundial en los últimos años. Es difícil ofrecer más argumentos para hacer algo grande -grande en su contexto- y quedarse a las puertas tantas veces.

Recordemos.

En 2004, Uzbekistán perdió en cuartos de final de la Copa Asia por penaltis ante Bahréin.

En 2005, en la repesca que iba a resolver qué selección asiática iba a enfrentarse a Trinidad y Tobago en un play-off intercontinental que daría una plaza para el Mundial de Alemania, se produjo uno de los mayores escándalos del fútbol contemporáneo… El penalti de Tashkent:

Estadio Pakhtakor. Tashkent, capital de Uzbekistán. Sábado por la tarde. Partido entre la selección local y la de Bahrein. Ida de la repesca de la zona asiática, fase de clasificación para el Mundial. El ganador de la eliminatoria jugará un play-off definitivo ante el cuarto de la CONCACAF. Minuto 39. Con el marcador de 1-0 favorable a Uzbekistán, el árbitro japonés Toshimitsu Yoshida señala penalti a favor de los locales después de que un cabezazo de Maksim Shatskikh fuera despejado con la mano por el defensa Mohamed Juma cuando el balón se dirigía a la portería. Server Djeparov lo convierte en gol, pero el colegiado nipón, inexplicablemente, invalida el tanto y concede falta indirecta favorable a Bahrein. Todo el mundo se queda perplejo y a la conclusión del partido, con el resultado de 1-0, se conoce la causa de la decisión: Anvar Soliev, jugador de Uzbekistán, había entrado en el área antes de que su compañero ejecutara el lanzamiento. Pero, ¿por qué no mandó repetirlo? ¿Por qué falta indirecta a favor de Bahrein? ¿Cómo es posible que en el siglo XXI, el partido más importante del momento en la confederación asiática sea arbitrado por un colegiado que no sabe una norma que conocen todos los aficionados al fútbol?

Pero los despropósitos no terminan aquí. La Federación de Uzbekistán protesta ante la FIFA y pide que le sea otorgado el triunfo por 3-0 debido a un error técnico arbitral. No parece una petición muy razonable -¿por qué 3-0 si Bahrein no incumplió ninguna normativa?-, pero menos lo es la resolución final de la FIFA: el partido debe repetirse desde el principio y se anula el resultado de 1-0. La ida volverá a jugarse en Tashkent el 8 de octubre y la vuelta será en Bahrein el día 12 del mismo mes. O sea, que Uzbekistán, ya perjudicada por la decisión inicial, puede volver a serlo ahora, ya que el resultado podría ser peor que el conseguido a pesar del gol anulado. El equipo visitante, asombrado y feliz por igual, acepta evidentemente la decisión. Pero Uzbekistán, con el mismo nivel de asombro pero con otro mucho menor de felicidad, anuncia que pedirá a la FIFA que el partido se repita desde el minuto 39, con 1-0 y con penalti a su favor, que es el resultado y la situación que había en el campo cuando se produjo el escándalo.

Antiguo blog de Planeta Axel, 6 de septiembre de 2005

El partido de ida se repitió y Uzbekistán sacó un resultado peor que la primera vez: 1-1. En la vuelta empató 0-0 en Bahréin y quedó eliminada.

En 2011, tras haber impresionado en las rondas anteriores, llegó a la semifinal de la Copa Asia por primera vez y se la consideró incluso favorita ante Australia por el juego desplegado por ambas a lo largo del torneo. Salió con un planteamiento atrevidísimo y los canguros la machacaron a la contra: 0-6.

Esperábamos un duelo equilibrado en el Uzbekistán-Australia y hasta teníamos motivos para pensar que llegaba mejor el conjunto ex soviético. Había mostrado más virtudes en sus encuentros anteriores y, asumiéndolo, salió a dominar. Fue un partido con los roles claros desde el primer minuto: tendría el balón Uzbekistán, se defendería y contraatacaría Australia. Al final acabó siendo también el mejor ejemplo de aquel discurso que afirma que una mayor posesión no siempre muestra una superioridad. El primer tiempo acabó con un 67-33 en ese ámbito, pero el equipo que menos había entrado en contacto con la pelota ganaba 0-2. Supo Australia cerrar los espacios, su doble pivote Jedinak-Valeri no concedió opciones de pases profundos a Djeparov y a Haydarov y la salida siempre fue veloz y con sentido. Y claro, el gol de Kewell en el minuto cinco exageró los riesgos de Uzbekistán, que en muchas ocasiones dejaba sólo dos futbolistas en el fondo. Después de que McKay le diera a Carney el 0-3 -su segunda asistencia brillantísima de la tarde- se produjeron dos acciones consecutivas que llevaron a los uzbecos a entregarse: primero, Schwarzer le sacó una mano prodigiosa a Akhmedov tras el habitual eslalon del central; después, Bakaev fue expulsado por su segunda entrada excesivamente violenta del partido. Luego ya no hubo competencia: Australia metió seis y pudo meter diez, y hasta Robbie Kruse, que parecía negado, se estrenó en el torneo. Lo peor del resultado fue la imagen que dejó Uzbekistán a ojos de aquellos que no observaron detenidamente su trayectoria global en el torneo, absolutamente digna y llena de motivos para pensar que su fútbol ha progresado notablemente. Y que hay que esperarla, quizá, en el Mundial de Brasil en 2014.

Blog de Planeta Axel en Marca.com, 28 de enero de 2011

En 2013, cuando parecía que esta vez sí se haría con la plaza del play-off intercontinental y disputaría una estimulante eliminatoria frente a Uruguay para determinar quién iba a viajar a Brasil 2014, la aparentemente débil Jordania la superó tras empatar los dos encuentros 1-1 en una tanda de penaltis en Tashkent que necesitó veinte lanzamientos para ser resuelta.

Uou. Y aquí estábamos de nuevo, en Australia 2015, esperando que la fortuna le sonriera esta vez a Uzbekistán, casi por una cuestión de justicia poética. Pero tampoco. La República de Corea la eliminó en la prórroga en un apasionante encuentro -quizá el de ritmo más alto de todo el torneo- disputado este jueves en Melbourne.

Heung-Min Son Corea Sur Korea Republic FocusSon Heung-Min fue la gran figura del partido de cuartos de final de la Copa Asia entre la República de Corea y Uzbekistán (Foto: Focus Images Ltd).

UZBEKISTÁN 0-2 REPÚBLICA DE COREA (TRAS PRÓRROGA): PLANTEAMIENTOS INICIALES

Korea Republic vs Uzbekistan - Football tactics and formations

La crueldad no siempre está relacionada con la injusticia. Resulta complicado determinar quién mereció ganar entre Uzbekistán y República de Corea. Lo que es cruel es volver a caer tras haber competido bien, en la prórroga, justo después de que Turayev tuviera una ocasión clarísima para ganar el duelo en los últimos minutos del tiempo regular al rematar de cabeza fuera un centro del deslumbrante Sardor Rashidov (23 años, Bunyodkor) cuando Kim Jin-Hyeon parecía ya superado. O cruel es también volar hacia Tashkent preguntándose qué habría ocurrido si Odil Akhmedov, el futbolista de mayor nivel y con más experiencia internacional del equipo, no se hubiera lesionado a la media hora de juego. A la República de Corea no le han marcado aún en lo que va de torneo, pero eso tampoco significa que sea un conjunto especialmente sólido. Ya contamos que el día de Kuwait le generaron demasiadas oportunidades, y en esta ocasión de nuevo el rival se acercó con frecuencia a su portería. También el conjunto de Stielike pudo marcar, claro. Nesterov, que en el 1-0 no estaría afortunado, sacó algunas manos sensacionales, como en un tiro lejano de Ki Seung-Yeung y en un cabezazo de Lee Jung-Hyup, el elegido para actuar como referencia en el cuadro surcoreano. De todos modos, las posiciones de los cuatro de arriba en el equipo del Asia Oriental eran muy flexibles, con Heung Min Son especialmente móvil y apareciendo por varias zonas. Él desequilibró el encuentro en la prórroga logrando lo que nadie había hecho hasta ese momento pese a las buenas ocasiones de las que ambos equipos habían disfrutado: acertar en el remate. Y ésta siempre ha sido una virtud que ha distinguido al futbolista del Bayer Leverkusen por encima de la mayoría de atacantes asiáticos: su contundencia en el golpeo y su facilidad para armar el tiro con determinación. Con Koo-Ja Cheol y Lee Chung-Yong lesionados para lo que queda de torneo, él y Ki deben asumir el reto de liderar a una Corea que repetirá presencia en semifinales. Y esta vez no se cruzaría con Japón -que la echó en esa ronda en 2011- hasta la final.

Heung-Min Son Corea Korea Sur Republic FocusTrabajo hecho, festejo en curso (Foto: Focus Images Ltd).
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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