Tan fácil

Agüero marcó dos goles (Foto: Focus Images Ltd)

Es difícil escribir sobre el Kun Agüero porque si te pones a ello corres el riesgo de perderte cinco goles seguidos. Entre el final del primer tiempo y el comienzo del segundo, el delantero argentino sólo tocó nueve veces el balón. A la portería mandó cinco y un par de las otras las utilizó para controlar la pelota, porque el Newcastle concede mucho en defensa pero todavía no se los marca. El Manchester City ganó por 6-1 después de empezar perdiendo porque de momento hay muy pocas cosas que Agüero no pueda arreglar. Necesitó colaboración de Silva y De Bruyne -gol y dos asistencias-, pero desde ya mismo se va a recordar este 3 de octubre como el de los cinco goles de Agüero. Entraron de forma tan seguida y tan fácil que cuando fue sustituido, dando entrada a Bony, hubo ciertas sospechas de que quería buscar el récord: marcar desde el banquillo. Fueron veinte minutos de terremoto donde el Newcastle no tenía nada sólido sobre lo que sujetarse. Agüero recibía, Agüero marcaba. Había un centro, Agüero lo remataba. Rebote en el área, Agüero lo metía.

Al final uno puede analizar el partido. Quizás compruebe que Zabaleta es el responsable del gol de Mitrovic o que Sterling, cambiado en el descanso, no termina de arrancar. Se puede averiguar que Mbabu es agresivo y tiene potencial, aunque siendo un diestro jugando por la izquierda a veces es muy previsible. También es fácil diferenciar el talento creativo de Silva. O que De Bruyne posee una facilidad asombrosa para generar ocasiones de gol, tanto detrás del delantero como por la banda derecha. Pero el resumen no es ninguno de esos, sino uno mucho más sencillo de explicar: el Manchester City tiene al Kun Agüero.

Kevin De Bruyne y Kun Agüero (Foto: Focus Images Ltd)
Kevin De Bruyne y Kun Agüero (Foto: Focus Images Ltd)
Foto de portada: Focus Images Ltd

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