Otro partido grande ganado por el Liverklopp

Adam Lallana Jordan Henderson Liverpool Focus

El Liverpool ha ganado por 1-2 al Chelsea en Stamford Bridge en el primer partido de la quinta jornada de la Premier League. Es otra victoria más ante un grande de Inglaterra de este Liverpool de Jürgen Klopp, especializado en rendir sobremanera ante los rivales más prestigiosos como local o como visitante. El alemán va a cumplir un año en la entidad red y su primera victoria en la Premier fue, precisamente, en Stamford Bridge. Ganó y convenció ante el entonces Chelsea de Mourinho para después golear dos veces al Manchester City, vencer dos veces al campeón Leicester, bregar con el Arsenal hasta ganarlo este curso en el Emirates, abatir al rival ciudadano Everton y, de nuevo, ganar en Stamford Bridge. Lo ha hecho convenciendo otra vez; mostrándose superior a un Chelsea de Antonio Conte que reaccionó solo a partir de la hora de juego y con el osado 4-2-4 anunciado en pretemporada. Hasta ese cambio de sistema y hasta el quinto gol en esta Premier de Diego Costa, la superioridad del Liverpool fue muy notable. Es lo habitual ante los equipos grandes de este Liverklopp. La presión inicial ahogó a un Chelsea difuso con el balón en lo que va de era Conte. Los reds lo robaban y lo gestionaban con suficiencia gracias a Adam Lallana, que cumplía 300 partidos como profesional a nivel de clubes. Cuando construían, lo hacían con fluidez gracias a las conexiones de Nathaniel Clyne con los atacantes de su banda, la misma de un Eden Hazard intrascendente hasta el minuto 60. Y cuando defendían, los reds estaban ordenados y con un Joel Matip muy concentrado a la hora de frenar a Costa.

El Liverpool se puso 0-2 merced a dos tantos en segundas jugadas de una falta y de un saque de banda. En primera instancia, Dejan Lovren remató con permiso de Gary Cahill. En segunda instancia, Jordan Henderson marcó uno de los goles de la temporada desde treinta metros, con permiso de Oscar. Ante el cambio táctico de Conte, el Liverpool contemporizó, se echó atrás y soportó a un volcado Chelsea que no consiguió ocasiones claras más allá del gol del definitivo 1-2. Supo ser compacto ante la revolución blue e incluso contragolpeó, corrió y esprintó como le gusta a Klopp; rozando el gol con un remate de Divock Origi que detuvo Thibaut Courtois con una parada sobresaliente. El Liverpool iguala ahora en puntos al propio Chelsea y al Everton. Todos tienen 10 unidades pero el Everton, al igual que el líder Manchester City (12 puntos), juega mañana. El resultado es positivo para estos dos últimos conjuntos, pues podrán alejarse de dos aspirantes a la liga si ganan sus respectivos encuentros.

Chelsea FC 1 (Diego Costa 61′)
Liverpool FC 2 (Lovren 17′, Henderson 36′)

El Liverpool empieza sometiendo

Planteamientos iniciales del Chelsea FC-Liverpool FC

El conjunto de Klopp empezó el partido con la osadía y la personalidad que suele mostrar en los grandes escenarios. Comenzó presionando a los centrales y al mediocentro del rival con los hombres más adelantados de su 4-3-3. Philippe Coutinho, titular por una pequeña molestia muscular de Firmino, se echó encima de Gary Cahill. Daniel Sturridge acosó a N’Golo Kanté, aún desacostumbrado al rol de pivote que le encargan Conte y Didier Deschamps. Y Sadio Mané estorbó al redebutante David Luiz, titular tras la lesión de Terry en la última jornada. A estas tres marcas se puede añadir una cuarta de Adam Lallana, que incordiaba al único interior del Chelsea interesado en la salida de balón de su equipo: Nemanja Matić. Los cuatro atacantes reds estaban ocupando posiciones bastante centradas porque por las bandas estaban muy desplegados los laterales de Klopp: Clyne y el reconvertido James Milner. Cuando el Liverpool robaba la pelota o la conseguía tras forzar al Chelsea a rifarla, Lallana se erigía líder de los reds. Su distribución del esférico hacia Sturridge, Mané, Clyne, Wijnaldum y Coutinho volvió loco al Chelsea. Matić no llegaba a tiempo a defender y Kanté se vio desbordado hasta en lo que mejor se le da: la interceptación y el posicionamiento sin balón. El centro del campo de Conte no contenía, pues Oscar permanecía pasivo en tareas defensivas. Su zona era aprovechada por el Liverpool para activar a su interior y a su volante izquierdo (Wijnaldum y Coutinho). Lo centrados que estaban todos los centrocampistas provocaba que hordas de reds se echasen encima de David Luiz y de Cahill. La sensación de dominio aplastante del Liverpool era clara en otro ‘big game’ más.

Adam Lallana N'Golo Kanté Liverpool Chelsea Focus
Kanté trata de frenar a Lallana. Foto: Focus Images Ltd.

Pero los goles no llegaron ni en transición, ni en elaboración ni en una jugada posterior al robo de un balón. Llegaron a partir de una falta y a partir de un saque de banda. En la jugada del 0-1, el Liverpool botó una falta desde la zona de Coutinho. En la segunda jugada, el brasileño sirvió un gran centro al segundo palo para el remate de Lovren. El croata, titular tras su recuperación de un golpe en el ojo, fue uno de los dos reds que atacaron sin oposición la espalda de Cahill, quien lo habilitó para rematar en posición legal. El central inglés era el último (y sorprendentemente único) defensor del Chelsea y su obsesión con Matip proporcionó metros a su espalda para todo aquel red que quisiera incorporarse. La acción del 0-2 también incluye una mala acción de Cahill. Tras un saque de banda desde la zona de Coutinho, Cahill despejó sin mirar. Le entregó el balón a Henderson, de nuevo mediocentro puro por la lesión de Emre Can. Y el internacional inglés, sin vigilancia alguna de su teórico par Oscar, remató desde treinta metros con un disparo espectacular que entró por la escuadra izquierda. El golpeo lejano es una de las principales virtudes del capitán del Liverpool, que le coló por la escuadra un balón a un Courtois que no la hubiese atajado ni estando bien colocado. El Chelsea le decía adiós a su imbatibilidad y transmitía una imagen muy pobre, más allá de los cinco minutos de conexiones relativamente fluidas entre Courtois, Branislav Ivanović y Willian. Conte debía tomar medidas.

Oscar de delantero

Así comenzaron la segunda parte Chelsea y Liverpool

La reacción del Chelsea en la segunda mitad estuvo ligado a un movimiento táctico de Antonio Conte. Oscar, desconectado del partido en la demarcación de interior, pasó a ser delantero junto a Diego Costa. El técnico italiano lo colocaba de atacante en el 4-2-4 que el propio Oscar había anticipado a la prensa al comienzo de la pretemporada. Conte debió arengar al centrocampista brasileño, toda vez que empezó la segunda parte presionando hasta a Simon Mignolet.

El Liverpool, precavido, dio un paso atrás. Como suele suceder cuando tiene ventajas en el marcador, los rivales comenzaban a volcarse y una buena contención podía facilitar robos, contragolpes y aumentos de esas ventajas por los muchos espacios que concede el oponente. El Chelsea se hizo con la pelota y, como siempre que la quiere sacar por el centro con Kanté de pivote, se vio obligado a desistir para avanzar por los flancos. Ivanović y Willian ya se entendían bien en la primera parte. César Azpilicueta empezó a encontrarse a Hazard activo a partir del minuto 60. Y la tardía entrada en el partido del irregular volante belga cambió el marcador. El valón dio un buen pase para Matić, interior por convicción de Conte. Aprovechando un despiste de Lallana y de Henderson, el serbio condujo para llegar desde segunda línea como hizo en su última etapa en el Benfica. Satisfizo a un Conte empeñado en colocarlo de ‘8’ y asistió a Costa para que marcase su quinto gol en cinco jornadas de Premier.

Oscar Jordan Henderson Chelsea Liverpool Focus
Oscar se colocó como delantero caído al perfil derecho para atacar a la espalda de Henderson. Foto: Focus Images Ltd.

Tras el tanto, el Chelsea siguió acosando. Con los centrales más allá de la línea divisoria, los hombres de banda se asociaban y buscaban a Oscar, colocado a la espalda de un Henderson que no es un mediocentro puro y al que equipos como el Arsenal ya le encontraron las cosquillas. Willian intentó aprovecharse de otro red fuera de su posición natural: Milner. Pero el otrora internacional inglés, que le costó dos puntos al Liverpool frente al Tottenham, rindió por encima de lo esperado hasta el punto de robarle balones a Costa. Klopp veía a sus hombres compactos y estirándose en los contragolpes que concedía el volcado Chelsea. Vio incluso como Divock Origi, sustituto de Sturridge, casi marca el 1-3 tras una cabalgada y un centro de Milner. Pero, por si acaso, prefirió “pecar” de conservador antes de ver cómo le empataban a dos. Lucas Leiva y Kevin Stewart, dos mediocentros defensivos, se incorporaron al partido en sustitución de Coutinho y Wijnaldum. Conte gastó sus tres cambios de golpe y, probablemente, muy tarde. Victor Moses, Pedro y Cesc Fàbregas suplieron a Willian, Oscar y Matić, respectivamente. Con los dos españoles, el Chelsea ganó algo más de empuje (que no ocasiones claras de gol), pero el Liverpool los consiguió minimizar hasta el pitido final.

Con su orden en campo propio es como el Liverpool consiguió ser superior al Chelsea sin balón, después de una primera hora de partido de superioridad con el esférico y en la presión. Los hombres de Klopp prorrogan su buena dinámica con una victoria ante el Chelsea que se suma a la conseguida ante el Leicester la semana pasada. Por su parte, los blues deben encajar una derrota que evidencia los problemas de funcionamiento del equipo, tapados por las apuradas victorias ante West Ham y Watford. Lo mejor para Conte es que, gracias a esos marcadores, tiene una cantidad de puntos que le permitirá evaluar sin sensación de crisis lo que está sucediendo con su escuadra en su primera aventura fuera del fútbol italiano.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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4 comments

Imposible que Lallana lleve ya 300 partidos de Premier. Para ello se necesitan un mínimo de 8 temporadas y esta es la quinta de Adam en la máxima categoría.

Desde el punto de vista blue, un partido muy desilusionate. La sensación de todos los aficionados del Chelsea era esta: https://twitter.com/Conteholic/status/776864708599087104. Y nadie como Conte, que despertó mucha ilusión con su llegada, no mueve el banquillo hasta el 83 ante un naufragio tan evidente.

Yo tengo ganas de ver algo como:
—————Courtois—————
——-Zouma—-Terry—-Luiz———
Willian————————-Alonso
——-Cesc—–Kante—Matic———
———-Hazard—-Costa————-

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