El Tottenham frena el kloppismo

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Protagonizar partidos memorables. Y que el aficionado disfrute tanto de su equipo que no pueda esperar a ver el siguiente partido. Estas son las bases del kloppismo, tal y como le recordó Jürgen Klopp a Gary Lineker en una entrevista esta semana en la BBC. Esos “partidos memorables” implican, como ya había demostrado su Borussia Dortmund, movilidad, velocidad, presión y un ritmo vertiginoso. El Liverpool ha asumido a la perfección estas características y ya es bien sabido que los reds consiguen mejores resultados a la carrera, trotando a campo abierto y con movimiento perpetuo de sus atacantes. Por eso ganó al debilitado Arsenal y por eso perdió ante el replegado Burnley. Y por eso este sábado se adelantó ante el Tottenham en White Hart Lane con un gol de James Milner de penalti. El conjunto spur, carente de solidez pese a salir una vez más con Victor Wanyama y Eric Dier juntos en la medular, no era capaz de contener el fútbol de Klopp. Roberto Firmino y Sadio Mané dañaban al contragolpe a un Tottenham sobrio con el balón. Mauricio Pochettino quiso dar un volantazo al disociar su pareja de mediocentros, pero el Liverpool seguía galopando para hacer de otro big game de la Premier un partido memorable para sus fans. Por ello, los spurs tuvieron que madurar su juego de posición en el encuentro para frenar el kloppismo del Liverpool. Y lo consiguieron en la segunda parte, cuando Milner demostró no ser lateral izquierdo y evidenció la necesidad red de un jugador solvente en defensa para esa demarcación. La cosa iba de laterales, pues Dier, reconvertido a lateral como en su retorno a Inglaterra, centró tras escaparse de Milner para que otro lateral como Danny Rose marcase el 1-1 definitivo. Es un empate fraguado en un partido con dos partes bien diferenciadas.

Tener partidos memorables con frecuencia. Ese es mi primer objetivo. Que la gente no pueda esperar a que llegue el próximo partido. De eso es de lo que debería tratar el fútbol”

Jürgen Klopp, entrenador del Liverpool (BBC)

Primera parte de kloppismo

El Liverpool fue el protagonista de la primera mitad del encuentro. Klopp ya había recuperado entre semana a Mané tras su lesión en un hombro y lo alineó en Londres junto a Philippe Coutinho y a Firmino en lo alto de un 4-3-3 sin ‘9’ puro. Sturridge, criticado tras la derrota en Turf Moor de la semana pasada, se quedó en el banquillo para un encuentro en el que Pochettino repitió el doble pivote Wanyama-Dier que tan fijo parece sin Moussa Dembélé por sanción. Esa pareja estaba llamada a compenetrarse con la pareja de centrales belga del Tottenham (Jan VertonghenToby Alderweireld) para no sufrir a los veloces y móviles atacantes reds. El guion de partido previsto por todos incluía a un Tottenham posesivo y a un Liverpool que preferiría transitar. De ahí que Pochettino introdujese en el pasillo central un cuadrado con vértices férreos para no sentir daño del rival, asumiendo que los laterales Danny Rose y Kyle Walker dejarían su espalda sin proteger por la importancia que tienen en el ataque spur. Sin embargo, ese cuadrado no fue sólido. Mané y Firmino se movieron a placer entre el entramado defensivo del Tottenham y animaron a participar en los contragolpes a Georginio Wijnaldum y Adam Lallana, los dos interiores de Klopp. El Liverpool disparaba más a portería y dominaba gracias a unos contragolpes en los que Michael Vorm volvió a presentar su candidatura a la portería de Países Bajos (ahora que Cillessen y Krul cambian de aires y Lloris sigue lesionado). El Tottenham tenía la pelota pero su doble pivote, que le restaba creatividad a cambio de seguridad defensiva, no era capaz de contener a los atacantes de Klopp.

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Planteamientos iniciales del Tottenham-Liverpool. Infografía: Share My Tactics.

Pochettino decidió dejar de pagar el peaje que él mismo instaló y se saltó la valla con un volantazo. A los 27 minutos aprovechó la lesión de Walker para introducir a Vincent Janssen, delantero internacional neerlandés. El cambio supuso un flashback táctico. Harry Kane pasó a ser mediapunta, como la semana pasada ante el Crystal Palace y como en 2014, cuando Soldado se apagaba para desesperación de Pochettino. Con el retroceso del ariete inglés, Dele Alli también dio un paso atrás. Bajó de la media punta y se colocó de interior junto a Wanyama, para dar verticalidad con el balón a su equipo. Y Eric Dier pasó a ser lateral derecho, como lo utilizaba frecuentemente Pochettino tras su fichaje hace dos años. Janssen, Kane, Erik Lamela y Christian Eriksen aumentaron su nivel de presión para intentar que el Liverpool no enviase la pelota –ni en largo ni en corto– a zonas sensibles. El Tottenham mejoraba con el balón a la par que se adaptaba a los cambios tácticos. Pero, en un despiste en los últimos minutos del primer tiempo, Lamela cometió penalti sobre un Firmino caído a la izquierda como buen falso ‘9’ y Milner adelantó al Liverpool. El partido se fue 0-1 al descanso y con la sensación de que la movilidad, la verticalidad y el ritmo de Klopp le iban a dar un nuevo triunfo a los de Anfield.

James Milner Liverpool Focus
Milner marcó el 0-1 de penalti en el primer tiempo, pero iba a sufrir defensivamente en el segundo. Foto: Focus Images Ltd.

Dier vence a Milner

Pochettino le concretó a sus hombres en el descanso todas las novedades que implicaba su cambio del minuto 27. El Tottenham salió convencido del túnel de vestuarios y atacó con continuidad aprovechando la posesión. Empezó a mandar. Y como en todos los partidos del Tottenham de Pochettino, la labor de iniciar los ataques recayó en los laterales. Dier se lució como lateral derecho y encontró el camino a recorrer durante lo que quedaba de partido: la James Milner Street. Milner, lateral izquierdo pese a ser extremo diestro, volvió a ser elegido por Klopp en detrimento de un Alberto Moreno que decepcionó hace dos semanas en el Emirates. El 7 red centra bien y recorre bien la banda, pero defensivamente tiene fallos propios de quien no domina la posición. Por ello, Dier y Lamela empezaron a percutir por su costado y a generar peligro constante para Simon Mignolet. Desde esa zona del campo, Dier y Lamela también consiguieron llevar el balón a los dominios de Jordan Henderson, titular como mediocentro del Liverpool una vez más. Hasta entonces no estaba sufriendo por el buen repliegue de su equipo, lo cual representa una novedad porque Ramsey y Gray le encontraron fácilmente las cosquillas este mes. El sistema defensivo de Klopp empezó a agrietarse y sus atacantes dejaron de aparecer. El Liverpool priorizó cerrar filas y solo buscar el 0-2 en contragolpes, cuando el contexto lo permitiera. De esa forma, el dominio fue del posesivo y profundo Tottenham hasta el silbido final.

Eric Dier Tottenham Focus
Dier rindió como lateral derecho y explotó los defectos de Milner como lateral del Liverpool. Foto: Focus Images Ltd.

En una nueva muestra de lo vitales que son los laterales para los equipos de Pochettino, Dier inició una jugada ante Milner que Rose acabó convirtiendo en el 1-1 definitivo. Es un empate que, por lo neonato de la temporada, no sabe mal en las dos aficiones. Sin embargo, el Liverpool ve frenada su ilusionante puesta en escena de la pretemporada y del partido del Emirates por el hecho de sumar solo un punto de los últimos 6 en disputa. Y, por su parte, el Tottenham sabe que se mantiene invicto pero que le cuestan los partidos y que Alli y Kane no brillan, mientras equipos como Manchester United o Chelsea ya le sacan 4 puntos en la clasificación de la Premier League. Reds y spurs se van con sensaciones difusas a a la fecha FIFA y a los últimos días del mercado de fichajes, en el que Pochettino se moverá y en el que Klopp podría buscar un lateral izquierdo que le evite sufrir a Milner.

Fotos de portada: Focus Images Ltd. Edición: MarcadorInt.

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2 comments

Alberto no da la talla en defensa, y Milner, pese a su polivalencia, pierde enteros en el lateral, y más en la izquierda. Aunque probar a Can en esa posición no sería tan raro, quizá sería más sencillo probar a Sakho, que ya conoce la posición de su anterior club, el PSG. Por otro lado, Clyne también podría jugar en el perfil izquierdo, pero entonces el agujero quedaría en el lado contrario, ya que Wisdom y Randall no llegan a su nivel. En definitiva, tras este partido ante el Tottenham, me parece que lo más sencillo sería acudir al mercado y fichar un buen lateral, algo que ni es sencillo, ni barato, estando a día y medio del cierre.

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