Andy Carroll 3-3 Arsenal

Andy Carroll of West Ham United celebrates with fans after scoring the opening goal of the Barclays Premier League match against Swansea City at the Boleyn Ground, London
Picture by Richard Calver/Focus Images Ltd +447792 981244
07/12/2014

Perdía el West Ham, Alex Iwobi dejaba huella con dos pases de gol y entonces un futbolista se puso su camiseta del año 2010. Recordó Carroll al ‘9’ que enamoró a los responsables del Liverpool, aquellos que desembolsaron 41 millones de euros por su traspaso desde el Newcastle.

Durante varios minutos Andy Carroll se enfundó la camiseta de delantero centro poderoso, dominador del área y difícil de frenar en el juego por alto. Una pesadilla para los rivales. Se propuso que el West Ham remontase y lo logró en ocho minutos. No por casualidad. Lo hizo gracias a una manifiesta superioridad sobre los zagueros, ninguno de ellos (Bellerín, Monreal, Koscielny, Gabriel) capacitado para cuerpear con el ‘9’ inglés. Sin Per Mertesacker en el campo -el que menos incómodo estaría frente a Andy-, las respuestas en el Arsenal eran inexistentes.

Minuto 44: West Ham 0-2 Arsenal

Minuto 52: Andy Carroll 3-2 Arsenal

Gobernó el partido Carroll facilitado por alguna otra circunstancia. La principal fue la incapacidad del Arsenal para frenar la sangría abierta en ambos costados. Cresswell y Payet se juntaban en el sector izquierdo del West Ham para disgusto de un Bellerín sin ayudas colectivas; mientras que Nacho Monreal fue desbordado por Michail Antonio en la acción del 3-2 de los hammers.

“Pagamos nuestra debilidad por alto dentro del área. Y desde el inicio de la temporada, en algunos partidos importantes, nos ha pasado eso”, admitió Arsène Wenger ante los medios.

Ante la imposibilidad de igualar la batalla física presentada por Carroll, Kouyaté, Antonio y cía, Arsène Wenger movió el banquillo con una intención clara: juntar mucha gente en ataque. ¿Mis defensas no pueden con Carroll? Pues que el ataque sea mi mejor defensa. Durante algunos minutos el Arsenal se recuperó del vendaval hammer con una idea más o menos simple: adelantar líneas y atacar con bastante gente. Se fueron los dos mediocentros (Coquelin y Elneny) para que entrasen Giroud y Ramsey. Así juntaron los gunners a Özil, Welbeck, Giroud, Iwobi, Alexis y Ramsey de mediocampo hacia delante. Perdía teórica solidez defensiva, pero lograba alejar a Andy Carroll de la zona de peligro. Fue una de las pocas cosas que hizo bien el Arsenal en la segunda mitad, suficiente para llegar al tanto de Laurent Koscielny, el del 3-3, un gol que vale un punto y que aparentemente confirma una realidad: el Arsenal se despide una vez más de la lucha por Premier. No había antídoto para Carroll.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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