El Arsenal golea en el ‘derbi de Chapman’

Özil asistió a Giroud en el primer gol (Foto: Focus Images Ltd)

Arsenal-Huddersfield. Un conjunto de Londres y otro del condado de West Yorkshire, a más de 300km de la capital, que llevaban 46 años sin verse las caras. Podría parecer que estos dos equipos no tienen nada en común si no fuese por la figura de Herbert Chapman. Ambos clubes tuvieron en Chapman a un entrenador legendario. Ese señor de baja estatura y un tanto ancho de huesos, hijo de minero, que estudió ingeniería de minas y trabajó en fábricas de armamento durante la Primera Guerra Mundial, se convirtió en uno de las primeros mitos del fútbol inglés en los años 20. Considerado un adelantado a su tiempo, Chapman revolucionó las sesiones de entrenamiento y fue de los primeros entrenadores en aportar disciplina táctica a sus equipos: a él se le atribuye la popularización del sistema W-M. Tuvo un control total tanto en el Huddersfield como en el Arsenal: desde la alineación hasta la actuación para el público en el descanso de los partidos, todo lo decidía Mr. Chapman.

En su trayecto del pub a las gradas algunos aficionados del Huddersfield desplazados a Londres hicieron una breve parada junto a una estatua en el exterior del estadio, la que honra al héroe mutuo. Mirando al campo con la cabeza alta y las manos detrás de la espalda posa el monumento en memoria a Chapman. Está en el Emirates Stadium, pero Chapman pasó a la historia del club londinense a un par de manzanas de ahí, en el viejo estadio de Highbury. Antes se había hecho un nombre en el banquillo del Huddersfield.

En su primera temporada al mando del Huddersfield (1921-22), un equipo que venía de jugar en la Second Division, ganó la FA Cup al superar en la final al Preston North End en Stamford Bridge. Era el primer título de la historia de club. A pesar de ser noveles en la categoría, un año después demostraron ser serios aspirantes al título de liga. Lo confirmaron en 1924 y de nuevo en 1925, proclamándose campeones de forma consecutiva. El Arsenal por aquel entonces buscaba entrenador. Habían publicado un anuncio de la oferta de empleo en la prensa. Chapman respondió. En el Arsenal lo tuvieron muy claro: ese era su hombre. Y Chapman se fue a Londres. Dejó un equipo tan fuerte en Huddersfield que en 1926 los Terriers se hicieron con una tercera liga seguida, algo que ningún otro equipo había logrado antes. Por eso el club luce tres estrellas sobre su escudo. El Huddersfield había quedado justo por delante del Arsenal de Chapman. Esa segunda plaza era la mejor posición en liga que el Arsenal había firmado hasta la fecha.

En el exterior del estadio del Arsenal hay una estatua de Herbert Chapman. Foto: MarcadorInt.
En el exterior del estadio del Arsenal hay una estatua de Herbert Chapman. Foto: MarcadorInt.

En su siguiente temporada en Highbury, Chapman llevó al Arsenal a su primera final de FA Cup. La perdieron ante el Cardiff City. Tuvieron que pasar cinco años desde su llegada, pero el Arsenal de Chapman finalmente se consagró en 1930. Primero ganaron la primera de las 13 FA Cup que los gunners tienen en su palmarés (ningún otro club tiene tantas). Su rival en la final fue precisamente el Huddersfield. Aquella partido en Wembley, un duelo norte contra sur (en aquellos años todavía se ponía mucho énfasis en la rivalidad entre las potencias futbolísticas del norte del país y los del sur, pues cabe recordar que la Football League comenzó siendo una competición exclusiva para norteños que tardó en aceptar a equipos del sur. Fue de hecho el Arsenal, entonces conocido como Royal Arsenal, el primer equipo del sur en acceder a la Football League, no sin antes haber sido rechazado), se saldó con una victoria por 2-0 para el Arsenal. La postal para el recuerdo de aquel partido es la imagen de un zepelín alemán sobrevolando el campo. También es icónica la simpática y cantarina celebración del equipo (en este vídeo se puede escuchar cómo el capitán del Arsenal resalta el hecho de que la copa se haya quedado en el sur).

La siguiente temporada, el Arsenal ganó su primera liga. En 1932 estuvieron cerca de revalidar el título, pero se les escapó por poco. También perdieron la final de FA Cup. Del fiasco se resarcieron un año después haciéndose con una segunda liga. Aunque se dieron algunas decepciones por el camino, era innegable que el Arsenal estaba viviendo el periodo más mágico de su historia. Por desgracia, la era de Chapman terminó de forma trágica. Tras ver jugar al tercer equipo del Arsenal en una fría tarde de enero, su salud se debilitó y pronto se le diagnosticó una neumonía. Murió ese mismo mes a los 55 años. La afición gunner le acompañó en un multitudinario funeral.

"Voy a hacer que este equipo sea el mejor del mundo". Esta frase de Herbert Chapman se encuentra en el muro en el que el Arsenal conmemora a sus entrenadores históricos. Foto: John Rainford/Focus Images Ltd.
“Voy a hacer que este equipo sea el mejor del mundo”. Esta frase de Herbert Chapman se encuentra en el muro en el que el Arsenal conmemora a sus entrenadores históricos. Foto: John Rainford/Focus Images Ltd.

El Huddersfield volvió a la primera división 45 años después el pasado mes de mayo al ganar el playoff de Championship. Así que con Chapman en el recuerdo, Arsenal y Huddersfield por fin se reencontraron este martes. Al Arsenal le había costado mucho sudor llevarse los tres puntos de Burnley el sábado. Desde el punto de penalti y en el descuento: así ganaron los de Wenger en Turf Moor. Ante el Huddersfield, esta vez en casa, tardó mucho menos la hinchada gunner en entonar su cántico predilecto: ‘1-0 for The Arsenal’. Se adelantaron con un gol tempranero fruto de una magnifica asociación entre Xhaka, Ramsey y Lacazette. El Huddersfield había realizado varios cambios con respecto al once que había puesto en apuros la racha del Manchester City de Guardiola en la pasada jornada. ‘Necesitábamos piernas frescas’, explicaría su entrenador David Wagner tras el partido. También habían modificado su esquema, que presentaba una línea de tres centrales y dos carrilleros, para adaptarse a la formación del Arsenal.

Ignorando ese primer gol y algún otro aviso de Lacazette, los Terriers aguantaron con firmeza esa primera mitad y salieron del vestuario tras el descanso enchufados. Tuvieron un tramo muy bueno en el que contaron con dos oportunidades claras para empatar el encuentro. Las lamentarían. El Arsenal pudo respirar con más tranquilidad después de que Olivier Giroud, entrado al campo en sustitución de un Lacazette con molestias, culminara en el área otra gran combinación del equipo de Islington. Instantes después, Alexis anotó el tercero. Para que el triunfo fuese más holgado si cabe, Özil se sumó a la fiesta haciendo el cuarto. El alemán tuvo varios detalles formidables a lo largo de todo el partido. Ya en la recta final, Giroud completó la manita aprovechando una gran acción del carrilero Kolasinac, que había entrado como toda la facilidad del mundo en el área.

El Arsenal, cuarto con 28 puntos, recibirá el sábado al United, segundo con 32. También afrontará un duelo directo el Huddersfield, que se medirá al Everton. Ambos equipos ocupan posiciones contiguas, la 13ª y 14ª plaza, al estar empatados a 15 puntos.

Foto de portada: Focus Images Ltd

Related posts

1 comments

Sigue con muy buenas sensaciones el Arsenal. En la primera parte, a pesar de solo anotar un gol, tuvieron un dominio absoluto y creo que pudieron aumentar su ventaja en el luminoso. La presión alta y el juego combinativo y vertical de los gunners están mostrando la mejor versión del equipo.
Y me temo que lamentablemente, Mourinho volverá a plantear un partido rácano e intentar llevarse los tres puntos del Emirates con el posible (y habitual) error defensivo de los gunners. A ver si Lacazzete no tiene nada y puede jugar el tridente arriba,

Y por cierto, interesante artículo. Desconocía las tres ligas del Huddersfield.

Deja un comentario

*