Duttlenheim

The Matchday programme featured a cut out of the Manager of Arsenal, Arsene Wenger before the UEFA Champions League match against AS Monaco FC at the Emirates Stadium, London
Picture by Richard Calver/Focus Images Ltd +447792 981244
25/02/2015

Un joven espigado e inquieto permanece sentado en una silla de madera entre la maraña de mesas dispuesta alrededor de la barra de una taberna de Duttlenheim, en la frontera este de Francia. La Croix d’Or es un establecimiento familiar donde la clientela se reúne a diario para charlar de política, deporte o simplemente compartir alegrías y preocupaciones con una jarra de cerveza fresca o una taza de café caliente de por medio. El ambiente es desenfadado, aunque a menudo la ubicación geográfica del local permite encontrar rostros anónimos que acuden allí en busca de descanso y alimento: la región es un punto de encuentro para ciudadanos alemanes, suizos y franceses deseosos de llegar a su destino a través del valle occidental del río Rin.

El chico se entretiene jugando con una cucharilla de metal mientras con la mano izquierda sostiene un terrón de azúcar sin perder detalle de las conversaciones que se entrecruzan a lo largo de la sala formando un rebumbio de sonidos casi indescifrable. La mayor parte son intrascendentes, al menos para él: detesta escuchar a las mismas personas hablando de los mismos temas una y otra vez. Le producen agotamiento y desinterés por la existencia humana. El estímulo lo encuentra en lo novedoso: la posibilidad de trasladarse a rincones desconocidos a través de los relatos de los camioneros que transportan su mercancía a otros puntos del continente o de los acalorados debates futbolísticos que se producen cuando algún turista se mofa con sorna de la última actuación del Estrasburgo en liga. No suele mostrar sus sentimientos en público y mucho menos delante de sus padres, pero en cualquier caso no resulta complejo descubrir una sonrisa espontánea en su semblante cuando se siente parte de esos diálogos sin ni siquiera abrir la boca.

Educado en los principios de la fe católica, le cuesta compartir sus inquietudes y prefiere mantenerse en un segundo plano: le gusta pasar desapercibido e ir recopilando en su memoria todo aquello que resulta de su agrado o podría necesitar poner en práctica en el futuro. Devora libros con una pasión enfermiza, se interesa por la música clásica, acude a la iglesia de Saint-Louis con regularidad, sueña con ser futbolista profesional como cualquier otro estudiante de su edad y manifiesta un talento especial a la hora de enjuiciar los hábitos de conducta de los demás extrayendo enseñanzas útiles y aplicables en el proceso de socialización dentro y fuera de su círculo más cercano. Por eso la exposición continua al humo del tabaco no le produce una sensación del todo molesta: el tufo de los cigarros se convierte en una herramienta de camuflaje mediante la cual resulta más discreto aproximarse a las experiencias y los recuerdos de la gente.

El día amaneció plomizo y las nubes grises no se han disipado con el paso de las horas. La temperatura se ha quedado estancada de nuevo en los 15ºC y tanto la ropa de abrigo como el paraguas se han convertido en complementos imprescindibles desde hace un par de meses. La lluvia juega entre los bordes de las viejas aceras de cemento, corre veloz por las carreteras de los aledaños entorpeciendo las maniobras de los vehículos y baña los campos fértiles de los cuales se extrae buena parte de la materia prima a la venta en La Croix d’Or. La tierra es fecunda, el clima húmedo en exceso y la tez pálida de nuestro protagonista delata su origen. Nariz aguileña, manos grandes, facciones marcadas y una cabellera rubia y rizada coronando un cuerpo con forma de alfiler. El café se está enfriando y el tiempo apremia. Se lo bebe todo de un sorbo sin perder de vista el reloj que cuelga de una de las paredes y acto seguido guarda su cuaderno en la mochila.

Arsène Wenger llegará tarde a clase.

Los primeros años de su adolescencia transcurren del colegio a casa y de casa al colegio bajo la tutela de su hermano mayor Guy en la localidad donde la familia regenta el negocio de hostelería. Si Arsène es tímido, moderado, analítico y espartano; Guy es todo lo contrario: se maneja a la perfección coqueteando con el sexo opuesto y le apasiona salir de juerga con los amigos cada fin de semana. El deporte lima las tensiones que surgen entre ambos fruto de la disparidad de caracteres: el punto de unión lo encuentran en el fútbol.

Los dos guardan un vínculo estrecho con Estrasburgo, la ciudad donde nacieron y el hogar del Racing Club de Estrasburgo. Sin embargo, desde temprana edad se sienten fascinados por el fútbol alemán. A Arsène le maravilla el dinamismo de los equipos germanos de finales de la década de los 60 y comienzos de los 70: disfruta con las transiciones rápidas, se entusiasma con las combinaciones vertiginosas e indefendibles trenzadas a dos o tres toques y observa con asombro el permanente intercambio de posiciones de los delanteros. Las primeras ideas asimiladas en sus escapadas al país vecino pronto se convertirán en la semilla de la que brotarán los principios fundamentales de su concepción del juego. “Siempre desee llevar una vida internacional. Nunca sentí la necesidad de quedarme a vivir en Duttlenheim, quizá porque desde niño tuve la influencia de los dos lados de la frontera entre Francia y Alemania. Crecí tras la Segunda Guerra Mundial y a menudo nos decían que no cruzásemos de un lado a otro porque los alemanes eran gente conflictiva. Pero pronto me di cuenta de la falsedad de esa afirmación. En aquel momento los clubes alemanes estaban por delante de los franceses, por este motivo los primeros dejaron un poso mayor en mí”, explica el actual técnico del Arsenal en ‘Arsène Who?’, documental sobre sus orígenes producido por el periódico inglés the Observer.

Manager of Arsenal, Arsene Wenger during the Barclays Premier League match at Carrow Road, Norwich Picture by Richard Calver/Focus Images Ltd +447792 981244 11/05/2014
Arsène Wenger en Carrow Road, Norwich.
Foto de Richard Calver/Focus Images Ltd.

En una pequeña villa con una población inferior a los 3.000 habitantes, el fútbol se convertía en el principal pasatiempo para salir de la rutina académica y disfrutar de un par de horas de ejercicio en buena compañía dos o tres veces por semana. Las pretensiones no podían ser mayores porque los medios disponibles eran limitados. El ritual se repetía, sobre todo durante los meses de invierno: los chicos recogían los libros al acabar las clases, los colocaban en los cajones bajo la mirada inquisidora del profesor y salían corriendo a por las bicicletas para pedalear sin descanso en dirección al campo de entrenamiento. Sorteaban las casas cubiertas de tejas para canalizar el agua vigilando los charcos que se agolpaban en la calzada y encaraban el tramo final de su particular circuito al rodear el calvario situado a escasos metros de la iglesia. La religión constituía uno de los pilares fundamentales de la enseñanza en Alsacia y el sacerdote encargado de la feligresía conocía a la perfección el punto débil de los jóvenes a su cargo: cuando alguno de ellos no cumplía con las tareas encomendadas, se saltaba la misa sin permiso o desobedecía un mandato, el castigo conllevaba no jugar a la pelota.

Para descifrar a Arsène es preciso tener siempre presentes dos preceptos inamovibles en su pensamiento: sus convicciones morales están íntimamente ligadas a la religión, y el hecho de contemplar a diario los desagradables efectos de las bebidas alcohólicas se proyectará a posteriori en un rechazo frontal a los excesos de los futbolistas de élite, pues él jamás entenderá el profesionalismo sin una base de hábitos sanos. Aunque parezca una mera nimiedad, este último aspecto tendrá una trascendencia extraordinaria en la gestión de todos sus equipos. Y en el Arsenal más que en cualquier otro.

Continuará…

Arsene Wenger of Arsenal arriving for the Barclays Premier League match at the Liberty Stadium, Swansea Picture by Mike Griffiths/Focus Images Ltd +44 7766 223933 31/10/2015
Arsene Wenger en el Liberty Stadium, Swansea.
Foto de Mike Griffiths/Focus Images Ltd.
‘Duttlenheim’ es un relato de ficción construido a partir de hechos reales descritos por el propio Arsène Wenger a lo largo de su etapa como entrenador del Arsenal.
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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13 comments

Una vez más Rosende. Me viene a la cabeza aquel texto sobre Diaby. Qué forma de hablar de fútbol con tanta cercanía.

Estoy deseando ver que nos depara ese “Continuará…” ¡Gracias Carlos por esta joya!

Fenomenal artículo sobre los orígenes de Arsene y el saber donde creció y las respuestas a muchos por qués, que tendremos muchos.

Enhorabuena Rosende

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