Bojan y nosotros

Bojan Krkic (Foto: Focus Images Ltd)

Todas las entrevistas que le han hecho a Bojan Krkic desde que está jugando en Inglaterra, que no son pocas porque la historia es buena, tienen un patrón común: le preguntan por su pasado para poder entender su presente, en Stoke, un sitio que poco tiene que ver con los históricos Ámsterdam, Milán, Roma o Barcelona por donde ya pasó. “Ya sé lo que significa jugar en un gran club, pero lo más importante es jugar. Si juegas eres feliz. Y cuando eres feliz las cosas llegan. Ahora en Stoke soy feliz“, dijo para el periódico Independent en el pasado mes de octubre. Bojan llegó a Stoke para mirarse al espejo y verse a sí mismo, no a lo que la gente decía que era él: el mayor talento del fútbol mundial, sometido a presión mediática en edad de ir al colegio. La realidad es que Bojan, para nosotros, la generación de los que nacimos cerca de los noventa, no es menos que un amigo. Fue el primero de nuestra quinta en llegar a lo más alto del fútbol y lo hizo en nuestras semanas de exámenes. Veíamos su éxito como el de un ser especial: “Mira, papá, ese chico que sale ahora es sólo un año mayor que yo”, decíamos mientras estábamos en el salón con el pijama puesto, viendo un acontecimiento al que no estábamos acostumbrados. Nosotros maduramos el día que Bojan superó la edad permitida para ser Sub-21, supimos de la dureza del fútbol en su primera cesión y creímos ser mayores cuando, con sólo 24 años, se fue al Ajax y lo dimos por acabado. Para ese momento ya era más Bojan que Krkic y para nosotros, más pasado que presente, de ahí que en sus entrevistas siempre haya dos nombres que se repiten de forma constante: Barcelona y Mark Hughes.

¿Por qué no suena Mark Hughes?, por Axel Torres

Lo que Hughes ha hecho con Bojan es lo que uno dibuja como el mundo laboral ideal: que te valoren, te cuiden y te den confianza. Al principio lo quiso para el Manchester City y después lo fichó para el Stoke, un conjunto que poco a poco cambiaba su propia historia, su estilo, para darle la bienvenida a otro tipo de jugadores. La trayectoria futbolística de Bojan no es para nada habitual, pues le colocaron de golpe en el grupo de favoritos en un puerto de categoría especial, a pocos metros de la meta, cuando en realidad le quedaba una vida, y tuvo que perder tiempo en la contrarreloj para que ahora, siendo el líder de su equipo, pueda llegar desde atrás y arrancar en la rampa más dura. Hughes decidió ponerlo de mediapunta, la posición favorita del español. En Inglaterra a veces lo llaman “free-rol y ahí destacó hasta que una lesión frenó su temporada pasada. Se movía por detrás de los centrocampistas ante la atenta mirada de los defensas rivales, no tiraba desmarques sino apoyos, era un Bojan más creador que goleador. Lo que ha ocurrido recientemente es distinto pero en realidad es lo mismo: Bojan sigue siendo más creador que goleador aunque de delantero. Ya no hay nadie por delante de él y aunque sobre el papel es el hombre más adelantado, es todo una gran mentira. Bojan se refugia dentro, espera, carga la batería, aguanta el balón y los dos extremos explotan en diagonal hacia dentro, como si estallase el gas de una botella. Shaqiri y Arnautovic son sus dos aliados, los dos que corren hacia el área cuando Bojan se aleja de ella. En Goodison Park, ante el Everton, se vio una exhibición de Bojan con una asistencia magistral desde el centro del campo y un movimiento decisivo en el primer gol. “No serías feliz si no tuvieras algo de lo que preocuparte“, dice Alicia Florrick en The Good Wife. Nosotros, la generación de los que nacimos cerca de los noventa, ya no somos niños y poco a poco nuestro mundo vuelve a ser el mismo que el suyo, algunos ya padres, con trabajo o, peor aún, con proyectos de boda: se trata de encajar en un sitio para poder hacer lo que te gusta.

Mark Hughes fue quien confió en Bojan (Foto: Focus Images Ltd)
Mark Hughes fue quien confió en Bojan (Foto: Focus Images Ltd)
Foto de portada: Focus Images Ltd

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5 comments

La verdad es que en el fútbol importa casi mas como te funciona la cabeza que cualquier otra cosa. Porque veías a Bojan dar tumbos en sus cesiones y es que hasta me parecía torpe cuando tocaba el balon. Pero últimamente le estoy viendo hacer cosas en el Stoke que yo no pensaba que tenia dentro, pero que las debía tener claramente. Se le ve feliz jugando a fútbol y hace feliz a la gente que lo ve, y eso es lo importante mas allá de si lo hace en Milán, Barcelona, Stoke o el barrio de tu abuela.

Soy del 94, y me has hecho sentir 1 muy identificado, 2 demasiado mayor jajaja.
El caso de Bojan es interesante, ha pasado por todas o casi todas las posiciones de ataque, con un montón de roles, y por casi todas las ligas europeas de 1er nivel, siempre dándolo todo. Y aun le queda vivir los mejores años del fútbol, que dicen que van de los 25 a los 30.
Un saludo y gracias por el artículo.

Ser feliz jugando a la pelota es lo que importa.
En esta época en que ya se viene el mercado de fichaje me gustaría que aquellas estrellas de equipos revelación de las ligas se queden en sus equipos e intenten conseguir el éxito. Qué puede ser más gratificante que llevar a la gloria a un equipo no acostumbrado a ello y que los hinchas coreen tu nombre, qué sería más reconocido ¿o ganar algo con un equipo acostumbrado al éxito y ser uno más de muchos hombres o ser el héroe de un Leicester, Stoke, Palace, Watford, West Ham.
Alguna vez un jugador con el 10 en la espalda, zurda mágica y pelo revuelto al viento lo hizo en un lugar llamado Nápoles.

Llevo muchos años viendo jugar a Bojan, me refiero incluso en las inferiores cuando formaba esa dupla con Fran Mérida… y siempre se le vio algo especial. En el Barcelona empezó de forma fantástica, algún gol importante como el de la final de la copa del rey o esa temporada en la que terminó jugando por delante de Ibra…, pero se estancó y es justo eso, su falta de confianza hizo que vagara por diversos equipos. Me alegra mucho que esté haciéndolo tan bien en el Stoke y ojo, aún creo que su techo es bastante alto.

Me temo que yo soy algo más mayor que vosotros y, la verdad, nunca llegué a entender bien qué paso con Bojan. Tenía todo para triunfar en un Barca arrollador que apostaba por jóvenes jugones de la cantera, pero me temo que coincidió con la irrupción de Messi como falso nueve que acabó fagocitando a los atacantes del equipo ( Etoo, Ibra, Villa…)

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