Buscando la fórmula

Arsenal Manager Arsene Wenger during the Barclays Premier League match between Norwich City and Arsenal at Carrow Road, Norwich
Picture by Richard Blaxall/Focus Images Ltd +44 7853 364624
29/11/2015

El Arsenal encontró las soluciones suficientes para derrotar al Sunderland (3-1), pero continúa buscando una fórmula para superar sus problemas a largo plazo. Las dudas sobre el impacto de las lesiones de los gunners prevalecieron en el debate pre-partido y, durante el transcurso del mismo, el equipo local no consiguió disiparlas.

Sobre todo, los problemas de Wenger a la hora de elegir el once titular se originaron por la ausencia prolongada de Santi Cazorla y Francis Coquelin. El nivel técnico del español y la robustez del francés han sido claves en el éxito de su equipo y la plantilla del Arsenal no cuenta con reemplazos naturales en el centro del campo. Finalmente, el técnico alsaciano optó por mantener el habitual 4-2-3-1 con Mathieu Flamini y Aaron Ramsey jugando en el doble pivote.

Después de solo cuatro minutos, las imperfecciones del sistema se manifestaron cuando Duncan Watmore encontró a Fabio Borini, solo ante Petr Čech. Sin el instinto goleador del lesionado Jermaine Defoe, el italiano no consiguió estrenar el marcador, pero la ocasión representó claramente una advertencia. La defensa local se vio expuesta otra vez en el 10’, cuando Watmore recibió la pelota en la banda izquierda con espacio por delante. El internacional sub-21 inglés se acercó al área de penalti y solo una parada de Čech evitó que su centro fuera desviado a la red por Laurent Koscielny. Los problemas del Arsenal no solo vinieron por la pérdida de figuras importantes en el centro: el resto del equipo tampoco aportó demasiado. En particular, la ocasión de Watmore mostró que los laterales, Héctor Bellerín y Nacho Monreal, no protegieron correctamente la línea de defensa. Ambos han sido excelente recursos ofensivos esta temporada, pero, sin la predisposición de, en particular, Coquelin, para taponar los huecos dejados por sus incursiones, sus responsabilidades defensivas son ahora mayores.

Entre todos los problemas físicos del Arsenal esta campaña, Mesut Özil ha sido un jugador que ha influido de forma constante. Con su decimotercera asistencia de esta edición de la Premier League, fue el alemán quien abrió la defensa rival para darle la ventaja a su equipo. Özil buscó a Joel Campbell con un pase preciso y el costarricense remató para sellar el 1-0. Pero el Arsenal no consiguió consolidar su ventaja y, momentos antes del descanso, el Sunderland logró marcar el gol que su actuación general merecía. Ola Toivonen envió un tiro libre hacia la portería y Olivier Giroud desvió la pelota hacia su propia red. Tras haber escapado de los aprietos causados por problemas generales, el Arsenal fue golpeado por un error individual.

En el segundo tiempo, los gunners continuaron exhibiendo las mismas cualidades y debilidades. Una deslumbrante jugada colectiva, típica de los mejores equipos de Wenger durante sus décadas con el club, desniveló el choque de nuevo. Monreal, Campbell y Özil combinaron en la banda izquierda, Ramsey centró y Giroud marcó para compensar su equivocación antes del intervalo. Sin embargo, el equipo londinense continuó dándole al Sunderland esperanza de puntuar. Watmore rompió la línea defensiva otra vez, pero Čech frustró el tiro. A solo dos minutos del pitido final, Patrick van Aanholt no logró empatar el partido cuando recibió la pelota con espacio en el área. Fue un error afortunado para el Arsenal.

Calum Chambers (Foto: Focus Images Ltd)
Calum Chambers (Foto: Focus Images Ltd)

En la última fase del encuentro, Wenger, pensando no solo en los minutos restantes sino también en los próximos meses, había buscado una solución para los problemas de su equipo. Reemplazó a Campbell y Giroud con Kieran Gibbs y Calum Chambers. Los dos defensas fueron empleados en posiciones poco convencionales. Por un lado, Gibbs jugó como extremo, representado una opción defensivamente sólida cuando Monreal se incorporó en ataque. Por el otro, Chambers continuó como interior después de desempeñar este papel el lunes pasado con el Arsenal sub-21. A pesar de su inicio indiferente en esta temporada, se percibe al ex-jugador del Southampton como una opción potencial en el centro del campo ante la ausencia de futbolistas más establecidos. Ambos jugadores se aplicaron bien en sus pocos minutos y Wenger esperará que puedan ser importantes durante esta crisis de lesiones.

En realidad, Chambers entró para dar estabilidad defensiva, pero fue él quien avanzó desde el centro del campo para crear el tercer gol de su equipo. Su disparo fue desviado hacia Aaron Ramsey y, dentro del área, el galés marcó el 3-1. Fue un gol que solucionó los problemas más inmediatos del Arsenal, pero no todos los que tienen.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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