La Premier se reaviva con el primer tropiezo del Chelsea en casa desde septiembre

Antonio Conte manager of Chelsea during the Premier League match at Stamford Bridge, London
Picture by Liam McAvoy/Focus Images Ltd 07413 543156
11/12/2016

“Esto os ha chocado a todos, ¿eh?” Con esta frase entraba Sam Allardyce a la sala de prensa de Stamford Bridge. Su Crystal Palace, situando tan al sur de Londres como abajo en la tabla, había vencido en contra de todo pronóstico en su visita al oeste de la ciudad. Esta derrota del Chelsea podría reabrir la pelea por el título, pues ahora su margen con el Tottenham ha pasado a ser de siete puntos y el miércoles tendrán que enfrentarse al Manchester City.

El Chelsea, por su condición de líder y por su memorable registro como local, contaba con el favoritismo desde antes del inicio del partido y lo confirmaron al adelantase a los cinco minutos de juego. A partir de ese momento, parecía que sería un camino de rosas para ellos. No fue el caso. Acto seguido, el Crystal Palace sorprendió a todo el mundo dándole la vuelta al marcador en un abrir y cerrar de ojos. El encuentro pasó entonces a ser un incesante acoso del Chelsea a la zaga del Palace, que logró sobrevivir con su ventaja intacta hasta el minuto 100 -podría parecer una prórroga, pero era un alargado descuento que se había añadido por varias interrupciones a lo largo del segundo tiempo- y provocó la primera derrota de los Blues en casa desde el 16 de septiembre (cuando cayeron ante el Liverpool).

Chelsea 1 (Cesc 5’)
Crystal Palace (Zaha 9’, Benteke 11’)

Chelsea vs Crystal Palace - Football tactics and formations

Regresaba la Premier al campo del líder más de un mes después. Poco habían cambiado las cosas en Casa Conte desde entonces. El Chelsea seguía sumando de tres en tres y se mantenía en lo más alto de la tabla, contando con una cómoda distancia con respecto a sus perseguidores. Lo único que alteraba ligeramente los aires de tranquilidad en el club eran los recurrentes rumores de traspasos: que si el Real Madrid quiere a Hazard, que si el Chelsea a Morata… Por todo lo demás reinaba la estabilidad. Con diez jornadas por delante, se daba casi por hecho que el título ya les esperaba a la vuelta de la esquina. No obstante, este imprevisto tropiezo ante el Palace da espacio a la incertidumbre.

Conte volvió a utilizar su esquema habitual, ese que tantas alegrías le está dando desde finales de septiembre, aunque esta vez no contó con su carrilero derecho predilecto: Victor Moses era baja por lesión. En su lugar, el técnico italiano optó por alinear a Pedro Rodríguez, que anteriormente ya había tenido algunos minutos en el puesto. Pedro estuvo muy activo en ataque, incorporándose sin cesar y desbordando por su banda, pero no fue capaz de mantener a lo largo de todo el partido la disciplina defensiva a la que Moses ya está acostumbrado.

En la delantera, se esperaba ver a Willian acompañando a Eden Hazard y Diego Costa, mas Conte escogió a Cesc Fàbregas. Bajo este sistema, la última línea de ataque del Chelsea siempre tiende a ser muy dinámica con sus tres miembros, sobre todo Hazard y el otro extremo, intercambiando posiciones continuamente y apareciendo entre líneas. La movilidad de los Blues se acentuó como nunca en este encuentro. Hazard partió desde la izquierda, pero pasó el mismo tiempo en esa banda como dejándose ver por el centro o cayendo a la derecha. En este Chelsea tiene libertad absoluta y se le nota muy cómodo, más cerca de su mejor versión. Cesc también fue clave, especialmente en el primer tiempo, ocupando y liberando espacios para que el juego llegara a Hazard y Costa. Este último tuvo una tarde un tanto discreta. El delantero hispanobrasileño tuvo una escasa contribución y no estuvo acertado de cara a portería.

La conexión entre Cesc y Hazard poco tardó en dar sus frutos. En los primeros compases del duelo, el Chelsea recuperó en campo propio y Fàbregas se sacó de su bota un formidable pase en largo que encontró al 10 en la izquierda. Hazard encaró como siempre hace: primero anda con calma ante su par, avanza dando pequeños pasos mientras acaricia el balón con su diestra, y entonces rompe la tensión saliendo en velocidad y derrochando clase por el camino. El centro raso del extremo belga encontró a Cesc, que había acompañado a la jugada desde atrás, y el Chelsea se puso por delante. Había sido tan rápido y tan sencillo para el cuadro local que al partido se le había puesto cara de victoria holgada. Sin embargo, en tan sólo seis minutos al Crystal Palace le dio tiempo a cambiar el rumbo del encuentro.

Foto: Liam McAvoy/Focus Images Ltd,
Hazard estuvo a un buen nivel, pero ni él ni ninguno de sus compañeros lograron evitar la derrota. Foto: Liam McAvoy/Focus Images Ltd,
El sol y la agradable temperatura hacían que fuese una tarde de fútbol idílica, pero sólo la afición visitante la estaba disfrutando. El córner en el que se situaban los hinchas del Palace había enloquecido. Ese segmento de la grada era una fiesta: cánticos, saltos, petardos, algunas bengalas… La afición de los Eagles es conocida por ser una de las más ruidosas de la Premier League, y no sólo a domicilio, también en su estadio Selhurst Park suelen crear un ambiente muy intenso. Lo normal es que los away fans siempre estén más activos, pero la del Palace es una de las pocas hinchadas que domina tanto en casa como fuera.

Igual que el dominio en las gradas era del Palace, el del balón era del Chelsea. Con un control absoluto de la posesión y lanzado al ataque, el Chelsea tiró de todos su recursos: la anchura de los carrileros Alonso y Pedro, la magia de Hazard, el remate de Costa… Tuvieron varias ocasiones, pero nada lograba tumbar al Palace. Los de Allardyce aguantaron bien replegados en defensa y cuando fueron superados su guardameta Wayne Hennessey apareció con intervenciones providenciales. El tiempo corría y los locales no conseguían ni siquiera igualar distancias. Tras un descuento más largo de lo habitual, el árbitro señaló el final y los jugadores del Palace se fueron a celebrarlo con su afición.

Foto: Paul Chesterton/Focus Images Ltd.
El Palace de Allardyce ya encadena cuatro triunfos en liga. Foto: Paul Chesterton/Focus Images Ltd.
Además de la actuación de Hennessey bajo los palos, en la conquista de los tres puntos del Bridge fueron determinantes Wilfried Zaha y Christian Benteke en ataque. Ellos fueron los autores de los dos goles de su equipo y pudieron haber hecho un tercero a la contra que hubiese sentenciado el partido. Le aportan oro al Palace en el plano ofensivo y se complementan de maravilla: a Benteke le tiraban un piano y él lo bajaba con el pecho para que Zaha pudiese hacer magia con las teclas. Ambos desquiciaron a la defensa del Chelsea.

Este valioso triunfo le da fuerzas al Palace, que ahora encadena cuatro victorias consecutivas en liga. Pero los de Big Sam siguen están metidos en la lucha por la permanencia y todavía tendrán que enfrentarse a rivales de la parte alta como el Arsenal, el Liverpool, el City y el United.

Foto de portada: Liam McAvoy/Focus Images Ltd

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