Duro arranque para el vigente campeón

A disappointed looking Antonio Conte manager of Chelsea during the FA Community Shield match at Wembley Stadium, London
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06/08/2017

El Burnley aprovechó su superioridad numérica para sacar un triunfo de Stamford Bridge. El Chelsea amagó con remontar en el segundo tiempo, pero se quedó a un gol del empate.

El Chelsea arrancaba este curso perseguido por el fantasma de 2015. Después de haber ganado la anterior liga, aquel año se envolvieron en una manta de pobres resultados en liga que acabó costándole el puesto a Jose Mourinho. Conte ya dijo en pretemporada que quería evitar a toda costa un destino similar. Que revaliden el título parece más que complicado. Evidentemente, Conte no lo descarta, pero reitera que para ello es preciso reforzar su plantilla. El poco movimiento del Chelsea en el mercado con respecto a los clubes de Manchester hace que las qunielas pongan al City y al United como favoritos. Los Blues tendrán una mayor carga de partidos esta temporada, ya que disputarán la Champions League, así que se esperan más incorporaciones de aquí a final de mes. El hecho de haber arrancado la Premier con una derrota no hace sino aumentar las prisas.

Chelsea 2 (Morata 69′, D. Luiz 88′)
Burnley 3 (Vokes 24′, 43′, Ward 39′)

Chelsea vs Burnley - The FA Community Shield - 6th August 2017 - Football tactics and formations

El encuentro empezó siguiendo un guión esperado. El Chelsea trataba de ejercer control sobre un Burnley precavido. Los Blues formaban con el mismo sistema que les hizo campeones la temporada pasada, aunque había algunas caras nuevas. Antonio Rüdiger acompañaba a David Luiz y a Gary Cahill en la línea de tres centrales. Azpilicueta ocupaba el puesto del ausente Victor Moses en el carril derecho. Por sus incorporaciones en ataque pasaron algunos de los primeros avisos del Chelsea en el arranque del partido. Arriba era Willian la única pieza del ataque que jugó con cierta regularidad durante la 16/17. Con Eden Hazard lesionado, Pedro Rodríguez sancionado y Diego Costa de vacaciones post-divorcio con Antonio Conte, eran Jeremie Boga (jugó cedido en el Granada la temporada pasada) y Michy Batshuayi (autor del gol que le dio la liga al Chelsea en su visita al West Brom), este último como delantero referencia, los que completaban el trío ofensivo. Álvaro Morata fue presentado ante su nueva aficion antes del encuentro, pero tuvo que esperar a su turno sentado el banquillo. En la segunda parte sería protagonista, pero dejemos eso para más adelante.

La Premier League es como el film noir del Hollywood de los años 40. La liga inglesa te quiere poner en el borde del asiento desde el primer acto. Le encantan los giros de guion y el dramatismo. Así fue la noche del viernes en el Emirates, donde el Arsenal se impuso por un frentico 4-3 al Leicester. También unas horas antes este mismo sábado, con el Watford empatando 3-3 en el descuento ante el Liverpool en Vicarage Road. Y no iba a ser menos en el Bridge. En este caso lo que marcó la trama fue una expulsión. En el minuto 13, una entrada con los tacos por delante sobre Steven Defour le costó la roja al capitán del Chelsea, Gary Cahill. Conte metió a Christensen por Boga, conservando así su intocable esquema de tres centrales.

Vokes fue el gran protagonista del Burnley. Foto: Focus Images Ltd.
Vokes fue el gran protagonista del Burnley. Foto: Focus Images Ltd.

Se planteaba un interesante escenario tras la expulsión. El Burnley no era favorito antes del partido, y quizás tampoco lo era aun estando con un hombre más, aunque sus opciones habían ganado fuerza. ¿Cómo afrontarían este nuevo contexto? Podrían tratar de tomar la iniciativa. Pero esta posibilidad no parecía propia del Burnley. Lo más probable era que siguiesen esperando ordenados a su técnicamente superior rival. Antes de que se pudiese aclarar la incógnita, llegó un gol. Centro de Lowton mal defendido por la defensa del Chelsea, que permitió un remate mordido del 9 de los Clarets, Sam Vokes.

El Burnley estaba en una situación ideal: se habían quitado la presión de marcar y ahora podían aguantar a la defensiva, que es como más cómodo se encuentra.

La esquina de los aficioandos del Burnley, tras un viaje de cuatro horas desde el norteño condado de Lancashire, todavía tendría nuevas alegrías que celebrar con locura antes del descanso. Veinte minutos después del primer gol, Stephen Ward avanzó por la izquierda, tiró una pared, recibió en la esquina del area y mandó el balón al palo largo con un disparo soberbio.

Cuando todavía no se les había borrado la sonrisa de la cara a los Clarets, llegó el tercero. El Burnley tenía una falta lateral casi a la altura del centro del campo. Sean Dyche estaba a apenas unos metros de Robbie Brady, el encargado de ponerla al área. Le indicó que había que marcar jugada ensayada. Brady elevó los dos brazos. Sacó en corto para Defour y este centró al segundo palo, donde Vokes, libre de marca, remató a su gusto con la testa. Con este redondo 0-3 se acabó el primer tiempo. La afición local despidió la primera parte con abucheos dirigidos al trío arbitral.

Alvaro Morata of Chelsea after collecting his runners up medal during the FA Community Shield match at Wembley Stadium, London Picture by Liam McAvoy/Focus Images Ltd 07413 543156 06/08/2017
Álvaro Morata entró en la segunda mitad, marcó un gol y dio una asistencia. Foto: Focus Images Ltd.

En el segundo tiempo, Conte introdujo a Morata por Batusahyi. El nuevo nueve del Chelsea fue recibido con una ovación. Los Blues necesitaban un héroe o un milagro. Quizás ambas cosas. La primera intervencion de Morata fue un tiro que se fue muy desviado, pero la grada aplaudió el intento. La aficion estaba mucho más metida en el partido. Eran conscientes de que una remontada no se podría conseguir sin hacer ruido. Sus jugadores estaban mas enchufados y encadenaban sus ofensivas a un ritmo más alto. Tenían media hora por delante para salvar la tarde.

Ante ellos estaba un Burnley de fachada dura como la piedra. Pero el Chelsea logró dar un primer paso en el 68’. Estaba siendo un ataque casi estático, con pocas opciones, hasta que Willian se abrió un espacio en el perfil derecho y puso un centro con rosca que encontró la cabeza de Álvaro Morata entrando al segundo palo. El primer gol de Alvaro Morata en la Premier League. Willian estaba cogiendo protagonismo, apareciendo por tres cuartos para darle impulso ofensivo a los suyos con conducciones y pases determinantes. Asistió a Morata en el primer gol londinense y a Christensen, aunque el tanto del defensor danés fue anulado.

Las esperanzas del Chelsea fueron disminuyendo progresivamente a medida que corría el marcador, y se cayeron en picado cuando Cesc Fabregas vio una roja a falta de diez minutos para el final. Pero David Luiz se encargó de rescatarlas en el 87’, apareciendo en el área para recibir un pase peinado de Morata. El Burnley pudo haberse ahorrado disgustos cuando Robbie Brady, privilegiado lanzador de faltas que ya le marcó al Chelsea la temporada pasada, le dio al poste con un lanzamiento desde la frontal. Acto seguido se anunciaron los cuatro minutos de tiempo añadido, que tuvieron una respuesta negativa por parte de la hinchada Blue. Esos cuatro minutos no fueron suficientes para exprimir más la naranja de la épica y el Burnley volvió a casa con los tres puntos y una tarde para el recuerdo.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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2 comments

Decepcionante comienzo del Chelsea.Puede parecer oportunista lo que voy a decir pero el Chelsea tiene un equipo bastante mediocre en comparación con otros grandes de Europa (Manchester United,Manchester City,PSG y Bayern por no hablar del Barça y del Real Madrid). Su juego ofensivo pasa muy mucho por Hazard,que junto con Kanté es de lo mejor de la Premier,Es así que ayer el equipo londinense notó la ausencia del belga.

Me extraña no ver destacado nunca Ben Mee. Me parece un central extraordinario. Debería ser titular en un equipo top. Valiente, explosivo y nada malo con el esférico. Y zurdo

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