Conte no quería fichar por el Chelsea

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De nuevo el Chelsea pesca en Italia. No los culparemos. Antes de la llegada de Mourinho, los mejores años del club del oeste de Londres fueron gracias a italianos como Vialli o Zola, elegido el mejor jugador en la historia del club antes de los años Abramovich. Cudicini, Di Matteo, Ranieri y otros nombres menos recordados como Ambrosetti, Ambrosio, Borini o Dalla Bonna también dieron un toque italiano a Stamford Bridge. Así como Casiraghi o Panucci, jugadores de buen recuerdo en la Serie A; aunque con poca fortuna con el conjunto blue. Ahora llega Conte… y es muy italiano. Más que los anteriores.

Antonio Conte era de los jóvenes en la plantilla de la Juve cuando Vialli y Casiraghi metían los goles. Transcurrían los años 90. Casiraghi se marcharía a la Lazio y Vialli, al Chelsea en 1996. Él se quedó. Jugó en la Juve de 1991 al año 2004. Nunca tuvo la tentación de irse fuera de la Serie A. Como entrenador, tampoco. Hasta ahora, momento en el que ha aceptado el reto ofrecido por el Chelsea. Si hubiera podido elegir, Conte nunca hubiera dejado la Juve. Jamás.

Pero la dejó, porque Conte no es un tipo fácil. Se marchó cuando se encontraba en el mejor momento de su carrera como entrenador, sin imaginar, quizá, que Massimiliano Allegri mejoraría sus resultados llegando a una final de la Champions. Poder competir en Europa era precisamente una de sus obsesiones cuando ganar la Serie A ya era rutina y sentía que necesitaba más recursos de las arcas juventinas para firmar jugadores. Con la Juve rompió la barrera de los 100 puntos, encadenó más de 40 partidos sin perder y potenció a jugadores como Pogba. Sin embargo, no era suficiente. El 15 de julio de 2014 decidió romper su contrato con la Juve. Prueba del carácter de un tipo muy amado por su pasión y muy odiado por… su pasión. En Turín cuentan que, cuando se marchó, muchos jugadores se sintieron un poco liberados.

Conte abandonó la Juventus en su mejor momento de su carrera como entrenador. Foto: Focus Images Ltd.
Conte abandonó la Juventus en su mejor momento de su carrera como entrenador. Foto: Focus Images Ltd.

Dejó de la Juve porque sentía que no le darían los recursos para seguir mejorando y ganar la ‘orejona’. Por eso se fue: por pura ambición, por pasión. Por la obsesión de poder controlar cada detalle. Vive cada segundo con el alma y esa lucha se extiende a los despachos.

Conte es pura emotividad. Siempre lo ha sido. Pocos casos encontraremos de un hombre de fútbol especialmente odiado en su ciudad, Lecce. Y eso que debutó y se formó en el club local. El problema fue que celebró un gol con la Juve contra ellos, un testarazo en el minuto 92 que ponía el 2-0 en el marcador. Un gol sin historia, festejado con mucha garra. La ciudad no lo entendió. Y cuando Conte dijo que él, de chico, ya era de la Juve, se confirmó: Conte era un traidor. En Lecce lo odian tanto que durante un verano él y sus amigos casi fueron linchados en una playa por los hinchas. En su propia casa, en una playa de su ciudad natal. Sí, lo persiguieron con palos. Entonces él ya había añadido más leña al fuego, pues una de sus primeras experiencias como entrenador fue en el eterno enemigo, el Bari (ganó 1-2 en el campo del Lecce).

La Juve ha sido siempre el gran amor de Antonio. Hincha del club, llegó a la Juve como jugador y lo ganó todo, excepto la Copa Intercontinental. Y pudo volver como entrenador, triunfando otra vez. “Es un ganador nato. Un tipo obsesivo, pesado”, lo definen. Uno de esos italianos que no acepta las derrotas, que enloquece. Una de sus preocupaciones es la preparación física. En la Juve machacó a los jugadores tan duro que casi se amotinaron. Bonucci tuvo una vez el atrevimiento de afirmar que “con tanto GPS, nos perdemos”, en broma, en referencia a los chips usados en las camisetas de entrenamiento para medir los esfuerzos. Esa misma semana la Juve pinchó con el Verona y Conte les anuló el día de fiesta, con una bronca tremenda recordando la importancia de trabajar duro cada día. “Todo el mundo quiere estar en nuestro sitio y todos nos quieren joder. O trabajamos duro o nos joden. Esto es la Juve”, llegó a decir el míster, según se filtró. Con Buffon discutió a grito pelado cuando, en una charla, con la liga ganada, le pidió un esfuerzo para llegar a los 100 puntos. Gigi aprovechó para negociar las primas y Conte se volvió loco. Consideró que eso no procedía cuando se hablaba de ganar, de la gloria.

En el Chelsea dispondrá de los recursos que ha buscado toda la vida, porque en Italia no ha encontrado clubes que puedan gastar tanto como en la Premier. Por eso muchos lo critican. Allegri dijo en su primer año que la Juve ya tenía un equipazo, como si fuera un dardo a Conte. Y lo demostró, evolucionando a partir del trabajo de su predecesor para elevar aún más al equipo piamontés. Cuando la Juve, casi consigue el triplete (solamente el Barça lo evitó), la cara de Antonio apareció en la mente de muchos.

La Juve de Allegri empezó perdiendo ante el Bolonia, pero remontó. Foto: Focus Images Ltd.
La imagen de Conte quedó algo tocada después de que Allegri rozara el triplete. Foto: Focus Images Ltd.

Conte amenazó con dimitir en dos ocasiones en la Juve. Y finalmente dimitió. “No puedes comer con 10 euros en un restaurante de 100”, decía. Pidió por escrito que no se fueran Pirlo, Pogba y Vidal, su Santísima Trinidad. Poco a poco, en los despachos de la Juve, vieron que pedía demasiado en una época en que la entindad estaba encontrando un nuevo modelo sostenible. No se vio ganando la Champions y, como Allegri casi lo consigue, su imagen quedó un poco dañada.

Tampoco ayudaron algunos partidos de su Italia. Es tan italiano que el camino lógico cuando dejó la Juve era llegar a la selección como entrenador. Italia busca un nuevo estilo en una era de evolución. Y Conte ha cumplido de momento con los objetivos, pero sin enamorar. A los críticos del juego los ha llamado “hijos de nadie” y ha probado a más de 45 jugadores. Como es muy ambicioso, se marcha al Chelsea. Y en Londres saben que fichan a un tipo que pedirá mucho poder y a muchos jugadores. En la Juve la relación se rompió por eso, por falta de acuerdo. Y por el mismo motivo ya se había marchado de anteriores clubes. El periplo del Conte entrenador es significativo por dos cosas: aprender de los otros entrenadores y pelearse con directivos.

Su primer maestro fue Luigi De Canio en el Siena de 2005. Era su ayudante. En 2006 fichó por el Arezzo, de Serie B, club sancionado por las deudas. Lo despidieron y, por presión de los jugadores, lo contrataron otra vez. El equipo bajó, aunque por culpa de la sanción de seis puntos. Sin esa sustracción la salvación hubiera llegado gracias a los 24 puntos en las últimas 10 jornadas. En 2007 fichó por el eterno enemigo del Lecce, el Bari. El primer año lo salvó. El segundo lo ascendió a Serie A justo en el día de las fiestas locales, las de San Nicola. Allí decidió que su módulo táctico era con tres centrales y dos laterales muy largos. Lo aprendió de Giampiero Ventura, el actual entrenador del Torino, que por esas fechas brillaba con un Pisa sin recursos. Conte se fue del Bari precisamente por falta de acuerdo sobre cómo reforzar la plantilla. Y antes de irse dijo que Ventura sería el entrenador ideal. Así fue. Ventura se salió en su primer año con el Bari y Conte acabó en el Atalanta, donde dimitió después de 10 jornadas por discrepancias con la directiva. Encontró trabajo en Siena. Y lo ascendió a la Serie A, aunque no renovó debido a que la Juve llamó a su puerta. Y la Juve es la Juve.

De los años de Siena, por cierto, queda esa mancha en forma de juicios: ha sido llevado a los tribunales dentro de los casos de corrupción en el fútbol italiano por no haber denunciado una trama de apuestas que afectó jugadores de su club. No no cometió el delito de colaborar, pero las nuevas normas, si descubres un caso en tu club y no denuncias, te conviertes en cómplice. Él siempre prefirió lavar la ropa en casa y montó el lío en el vestuario. No fuera. Y acabó manchado en un caso que estalló cuando ya trabajaba en la Juve.

Con el club de su vida, el 1-3-5-2 alcanzó su plenitud. Pirlo nos enamoró a todos y Conte le dio a Vidal una nueva dimensión. Descubrimos a Pogba. Descubrimos que la Juve podía divertir y atacar. Fueron años felices. Ahora busca por primera vez la felicidad fuera de Italia. No le culparemos. Si tienes dinero, vivir en Lecce es una maravilla. Pero quiere ganar la Champions. Y por eso se marchó. Por eso se van los italianos de su país, para poder vivir mejor y ganar dinero en sociedades con más recursos y menos trabas. Si fuera por belleza, comida y ciudades, no se irían nunca.

Por eso creo que Conte no quería fichar por el Chelsea. Seguramente, de noche, recuerda esa Juve con Zidane y él de jugadores. Y se imagina entrenando a la Juve cuando la Serie A era la liga con más dinero. Ahora es la Premier. Por eso se va a Inglaterra. Para poder ganar.

Muchos comparan a Rastelli con Antonio Conte. Foto: Focus Images Ltd.
En su etapa con la selección, Antonio Conte ha probado a más de 40 futbolistas. Foto: Focus Images Ltd.
Foto de portada: Focus Images Ltd

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7 comments

Grandísimo artículo, Toni. ¿Crees que Conte traerá consigo el 3-5-2? Porque Van Gaal y algún otro ya lo intentó y no parece que sea un sistema que encaje bien en el ritmo de la Premier. De lo que sí estoy seguro es que se abandonará el 4-2-3-1. Y por otro lado, ¿será Conte el entrenador que por fin aproveche la cantera Blue?

Muy interesante, Toni.

Cuando Conte cogió al equipo, la Vecchia Signora venía de una época complicada. Supo cambiarle la cara pronto: venía de ser séptima en la Serie A y la hizo campeona. Con algo así quieren soñar los aficionados del Chelsea. El equipo está en una etapa complicado, parece complicado pensar que vaya a competir por títulos prontos. Tendrá dinero, sí, pero va a ser muy complicado traer algo interesante a un precio asumible (poca oferta, exceso de demanda, pérdida de atractivo del club). No será fácil, pero ilusiona.

Me parece muy triste que un entrenador se vaya de un equipo como la Juve por tema de “recursos”… y que eso se vea como algo a elogiar todavía más. Que es la Juve, no el Frosinone con todo el respeto del mundo. Pero bueno, es el sino del fútbol de hoy en día, por eso todos se van a la Premier, donde pueden jugar al Pc Fútbol con el truco de los millones en vez de esforzarse para construir una gran obra sin necesidad de gastar el equivalente al PIB de un país en fichajes. Aparte de eso, lo hecho por Allegri después deja ver lo sobrevalorado que está este señor.
Es una opinión personal por supuesto, y aunque sea crítico no deja de parecerme un excelente artículo, como todos los que se escriben en esta página.

Bueno, yo me he ido de empresas (vale, hablamos del fútbol y de un fan de toda la vida de la Juve, no de ganarse la vida) porque no me podían proporcionar los medios para mejorar (y no sólo en sueldo), no como reproche o porque la empresa tuviera menos valor que otras, simplemente si quería mejorar, no podía en ese sitio. Yo lo encuentro de lo más humano.Quizás fuera un tema (de hecho lo entiendo así al leer el artículo) más de filosofía profesional y personal, o sea, más de cómo hacerlo que de poder hacerlo.

Sinceramente, donde vemos el que pueda mejorar más en el Chelsea que en un equipo grande y legendario como la Juve??? Lo único que quiere es tener más dinero para fichar, porque ya sabemos como les gusta derrochar a los ingleses. Yo personalmente admiro más a los que son capaces de hacer mejores a sus equipos independientemente de los recursos, que repito, en la Juve no son pocos. Si al caprichoso de turno le dan 200 millones para gastar para mí el triunfo tiene menos mérito. Conte por lo que veo se cree mejor que lo que es, y aunque muchos le idolatren como si fuera un dios, como he dicho antes, Allegri ha llegado y ha creado una Juve mucho mejor de la que hizo él. Y sin invertir cantidades millonarias como Conte ponía como excusa a la hora de no competir en Europa.

Si el Chelsea no juega Champions y puede que no juegue ni Europa League, ¿de verdad le van a dar “todos” los recursos que espera o que quiera?

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