El Arsenal enciende la bombilla

Olivier Giroud of Arsenal celebrates scoring the opening goal during the Barclays Premier League match at Selhurst Park, London
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16/08/2015

Alan Pardew cuenta con todos los mimbres necesarios para convertir a su Crystal Palace en un equipo que se le atragante a los grandes de la Premier League, al menos cuando deban visitar Selhurst Park. Si la defensa responde como bloque -la diferencia de nivel entre las individualidades disponibles en la retaguardia y el ataque es palmaria- los del sur de Londres harán pupaJames McArthur y Yohan Cabaye en la construcción, dos balas incontenibles como Wilfried Zaha y Yannick Bolasie, y en punta una variedad de nombres y perfiles más que atractiva (Connor Wickham, Patrick Bamford, Glenn Murray e incluso el lesionado y siempre cuestionado Marouane Chamakh). El contragolpe del Palace exige concentración permanente a los laterales rivales, solidaridad en el repliegue y vigilancia constante de la frontal del área para evitar ser penalizado en segundas jugadas. El Arsenal ni se acercó a ello y se vio obligado a sufrir hasta el final para estrenar su casillero de puntos con un triunfo (1-2). A sudar la gota gorda contribuyó el hecho de no conseguir concretar ninguna de las múltiples ocasiones claras con las que contó un hiperactivo Alexis Sánchez, titular apenas doce días después de haber regresado de sus vacaciones.

Joel Ward of Crystal Palace celebrates scoring the equaliser with Yohan Cabaye (left) and Scott Dann to make it 1-1 during the Barclays Premier League match at Selhurst Park, London Picture by Alan Stanford/Focus Images Ltd +44 7915 056117 16/08/2015
Joel Ward y Yohan Cabaye.
Foto de Alan Stanford/Focus Images Ltd.

La vuelta a la organización del Arsenal 2014-15 que encadenó una gran racha de resultados en el tramo final de la liga pasada ayudó a recomponer el orden de los gunners. Santi Cazorla dejó la banda y volvió a su sitio, que no es otro que el de organizador del juego al lado de su complemento defensivo, Francis Coquelin, Aaron Ramsey se movió con libertad por delante, Alexis partió desde la banda izquierda y Mesut Özil comandó el ataque con acierto y finura desde la mediapunta, por detrás de Olivier Giroud. El equilibrio en todas las líneas se hizo latente desde el primer minuto, lo cual implícitamente devuelve al presente el desconcertante planteamiento de los de Arsène Wenger frente al West Ham. No solo el once parecía chorente en cuanto al reparto de zonas del terreno de juego, también la actitud fue la requerida para competir contra un rival cómodo en encuentros de ritmo alto e ida y vuelta perenne.

Con estos ingredientes, el intercambio de golpes hizo del partido un espectáculo muy atractivo para el aficionado. Cada arrancada de los extremos locales levantaba al público e inquietaba a un Petr Cech en fase de adaptación a sus compañeros. Y a su vez Alex McCarthy se vía exigido por los continuos zarpazos del Arsenal. Porque cuando Alexis y Özil juegan juntos y ocupan las demarcaciones en las que se sienten mas cómodos, el potencial ofensivo del equipo se multiplica. Los dos están en la misma sintonía: uno conduce, dribla, chuta y pelea hasta la saciedad y el otro hace mejores a sus compañeros poniéndolos siempre en ventaja. Se buscan, se miran y se encuentran. A estas alturas es incuestionable que la continuidad en el juego gunner nace del desahogo de Mesut. Si a ambos se les une Giroud, acertando cuando debe gracias a un remate acrobático imposible y propio de un delantero con recursos técnicos a menudo inesperados, el resultado acostumbra a ser positivo. Aunque Joel Ward se encargara de empatar el duelo con un disparo raso pegado al poste ante el que nada pudo hacer el guardameta checo.

Goalkeeper Petr Cech of Arsenal punches the ball clear during the Barclays Premier League match at Selhurst Park, London Picture by Alan Stanford/Focus Images Ltd +44 7915 056117 16/08/2015
Petr Cech.
Foto de Alan Stanford/Focus Images Ltd.

La segunda mitad arrancó sin Bolasie, sustituido, y con Coquelin jugándose la expulsión. Ahí Wenger sigue estando corto de efectivos de garantías, al menos hasta que Mikel Arteta recupere el tono físico que exige esta competición. Mathieu Flamini ha perdido la confianza del entrenador y el conjunto de todas estas situaciones provocó que el alsaciano se viese obligado a emparejar a Ramsey con Cazorla por delante de la defensa para evitar quedarse con un hombre menos sobre el terreno de juego. Alex Oxlade-Chamberlain sustituyó a Francis y el Arsenal pasó a administrar la ventaja conseguida sin un ancla en el centro del campo. Todo un riesgo. El gol, obra de Delaney en propia puerta, fue otra demostración de la voracidad de Alexis dentro del área. Solo una fe desorbitada en sus condiciones atléticas explica el bote que el chileno pegó para anticiparse a Ward y rematar con la cabeza un centro desde la derecha de Ox que el central del Palace introdujo sin querer en su portería.

En el tramo final el campeón de la Community no solo necesitó futbolistas de refresco (Arteta y Gibbs) para mantener la diferencia mínima sino también la ayuda del poste izquierdo. El esfuerzo local no tuvo recompensa ante uno de los candidatos al título, pero sirve de advertencia al resto de favoritos: Selhurst Park no es ni será una plaza sencilla. 

Alexis Sanchez (17) of Arsenal celebrates his goal to make it 1-2 during the Barclays Premier League match at Selhurst Park, London Picture by Alan Stanford/Focus Images Ltd +44 7915 056117 16/08/2015
Alexis Sánchez.
Foto de Alan Stanford/Focus Images Ltd.
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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