Dos delanteros

Andy Carroll of West Ham United during the Barclays Premier League match at the Boleyn Ground, London
Picture by Richard Calver/Focus Images Ltd +447792 981244
07/12/2014

Christian Benteke y Andy Carroll tienen mucho en común. Ambos son delanteros que confían en su estatura y habilidad en el aire para aportar goles a la causa de su equipo. Ambos son jugadores cuya trayectoria profesional ha sido dificultada por las lesiones. Ambos contribuyeron con tantos decisivos en el partido más reciente de su equipo. Ambos han sido también, en algún momento, un fichaje caro del Liverpool.

Pero en Upton Park, solo uno de los dos jugó con la camiseta de los reds y solo uno acabó en el equipo ganador. Al fin y al cabo, no era solo la actuación individual de los dos delanteros, sino también de los sistemas en que emplearon ambos equipos y que contribuyeron a la victoria del West Ham (2-0).

Liverpool vs West Ham United - Football tactics and formations

El Liverpool alineó un cuarteto ofensivo con Philippe Coutinho, Roberto Firmino, Jordon Ibe y Benteke. El belga no es, de ninguna manera, un delantero unidimensional, pero este no era un sistema que explotara la amenaza que representa en el área con su juego aéreo. En el primer tiempo en el este de Londres, mientras el Liverpool dominaba la posesión, buscando un hueco en la defensa rival, Benteke tocó la pelota solo 21 veces, el menor número del once de Klopp. Los centros desde la izquierda eran escasos por la costumbre de Coutinho de moverse hacia la zona central del campo para disparar con la derecha. Dado que Tomkins, más cómodo en el eje de la defensa, jugó como lateral improvisado en la derecha, esta pareció una oportunidad perdida. En la otra banda, Ibe, el único extremo autentico con el que cuenta la plantilla del Liverpool, se topó con un lateral natural como Aaron Cresswell. El inglés mostró rapidez e inteligencia para frustrar los esfuerzos del joven extremo. Y cuando Benteke eventualmente recibió la pelota de Firmino ante la portería, pareció afectado por su falta de participación anterior: vaciló y la ocasión se esfumó.

Por otro lado, Slaven Bilić optó por acompañar a Carroll con Michael Antonio, Manuel Lanzini y Enner Valencia en un 4-4-2. Como Coutinho, Lanzini partió desde la izquierda, pero con más éxito que el brasileño y envió un chute al poste de la portería defendida por Simon Mignolet desde el vértice del área. Enner Valencia apoyó a Carroll contra Dejan Lovren y Mamadou Sakho y también se incorporó en el mediocampo sin la pelota. En la banda derecha, Antonio jugó con determinación. En algo habitual en su trabaje incansable, solo 21 segundos antes de anotar su primer gol para los hammers recuperó la pelota de Alberto Moreno en la zona defensiva. De hecho, su intervención sobre el sevillano fue una falta clara, pero era admirable la manera en que se aprovechó de la clemencia del colegiado para llegar en el área opuesta, superar a Nathaniel Clyne y desviar el centro de Valencia a la red.

Bilić alteró su sistema después de la lesión de Lanzini en el 39’ con Valencia trasladado a la banda izquierda y Carroll empleado como ariete, pero su equipo continuó con un objetivo claro: potenciar sus puntos fuertes. Con Carroll ocupando los dos centrales, el West Ham representó un peligro constante contra un oponente inoperante. Cuando Mark Noble envió un centro tentador, el resultado fue inevitable. Clyne se encontró aislado otra vez contra un jugador más alto y Carroll saltó para marcar con un cabezazo potente. El regocijo del internacional inglés tras condenar a su ex-equipo a una derrota dolorosa fue evidente.

Bilić esperará simplemente que Carroll pueda evitar futuras lesiones y dar continuidad a su forma actual, pero Klopp tendrá que considerar asuntos más complicados para solucionar el problema Benteke.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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