Eddie Howe, persona y entrenador

Manager of Bournemouth, Eddie Howe during the Sky Bet Championship match against Norwich City at Carrow Road, Norwich
Picture by Richard Calver/Focus Images Ltd +447792 981244
30/08/2014

A veces en el fútbol se pierden las historias personales en el drama deportivo, pero Eddie Howe es un hombre que entiende la importancia de la gente que lo hace posible. Con un triunfo por 2-1 contra el Manchester United, además de la victoria contra el Chelsea de la semana pasada, los cherries pusieron la guinda en el pastel. Pero, cuando el árbitro pitó para confirmar la victoria, el técnico local no sólo pensó en el éxito obtenido sobre césped, sino también en las personas que lo han conseguido.

Minutos antes de la primera patada, la cuenta oficial de Twitter del AFC Bournemouth anunció que sus jugadores llevarían brazaletes negros en memoria del niño que el jugador del Bournemouth Harry Arter y su pareja trágicamente perdieron en el parto esta semana. Dos horas más tarde, entre la alegría provocada por su prestigiosa victoria, Howe se dirigió directamente a Arter, quien claramente luchó para contener las lágrimas, y le abrazó acompañándole hacia el túnel. Fue un gesto simple, pero verdaderamente sincero, un momento de compasión humana entre un jugador y entrenador. Al lado de su estilo atractivo de fútbol, es este tipo de afabilidad con la que Eddie Howe ha llegado a ser una de las personas mejor consideradas del futbol inglés en la que únicamente es su primera temporada como entrenador en la Premier League.

Sin embargo, el fútbol no es una industria en la que se puede alcanzar el máximo nivel simplemente siendo una persona simpática. Ante el United, Howe también mostró sus capacidades profesionales contra un homólogo, Louis Van Gaal, con décadas de experiencia.

Eddie Howe, entrenador del Bournemouth (Foto: Focus Images Ltd)
Eddie Howe, entrenador del Bournemouth (Foto: Focus Images Ltd)

Dicho esto, el gol que adelantó a los locales se debió más a la suerte que a la preparación. Después de solo dos minutos, Junior Stanislas lanzó un córner hacia el área pequeña. En condiciones ventosas y preocupado por la proximidad de Dan Gosling, David De Gea contactó la pelota, pero no logró evitar que acabara en el fondo de la red sin la intervención de otro jugador. Exasperación para el español, euforia para la afición local.

Después de semanas de recibir críticas por su falta de penetración ofensiva y sin algunas figuras claves por lesión, el Manchester United respondió con un plan claro y directo. Michael Carrick recibía la pelota en una posición profunda y buscaba a Marouane Fellaini. La cualidad física del belga amenazó a la defensa local y Memphis Depay aprovechó los balones ganados por su compañero. El holandés utilizó su velocidad en la banda izquierda, causando problemas para el lateral local, Adam Smith. En el 24’, fue esta combinación de jugadores la que llevó al gol de empate. Carrick encontró a Depay con un pase preciso. Cuando su disparo inicial fue frustrado por Artur Boruc, Fellaini consiguió empujar la pelota al arco y poner el 1-1.

El Bournemouth mantuvo su compostura ante la reacción visitante y continuó jugando con autoridad contra un rival mucho más experimentado. Fue recompensado en el segundo tiempo cuando anotó otro gol de córner. Si el primer gol tuvo poco que ver con Howe, éste fue una demostración clara de su potencial como entrenador. Cuando todo el mundo esperaba otro envío alto, Matt Richie pasó la pelota a ras de suelo hacia el área, iniciando una jugada claramente ensayada. Con un empujón sobre Daley Blind desapercibido por el colegiado, Josh King, un producto de la academia del United, logró encontrar espacio suficiente para interceptar el pase y rematar para desnivelar el partido de nuevo. Debió ser un gol altamente gratificante para Howe, el producto de mucho trabajo en el campo de entrenamiento.

Louis Van Gaal habló esta semana sobre las diferencias entre las expectativas de su Manchester United y las de los equipos de años anteriores. Una de estas diferencias quedó patente en Bournemouth después del tanto de King. Los equipos de Sir Alex Ferguson se hicieron famosos por los goles tardes marcados en ‘Fergie Time’, pero el United de Van Gaal realmente nunca ha aplicado una presión intensa en los últimos minutos. De hecho, parecía más probable que el equipo local marcara el cuarto gol del choque. Glen Murray, que entró por el lesionado King, desperdició dos ocasiones claras para simplificar el reto de su equipo antes del pitido final. Finalmente, estas oportunidades perdidas no resultaron importantes en el resultado. El Bournemouth ganó los tres puntos y Eddie Howe continuó ganando el cariño del público futbolístico.

Junior Stanislas, jugador del Bournemouth (Foto: Focus Images Ltd)
Junior Stanislas, jugador del Bournemouth (Foto: Focus Images Ltd)
Foto de portada: Focus Images Ltd

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