El City explosivo

Sergio Aguero of Manchester City during the Barclays Premier League match at the King Power Stadium, Leicester
Picture by Andy Kearns/Focus Images Ltd 0781 864 4264
29/12/2015

El Manchester City que está dentro de la mente de los aficionados es un equipo que ataca por aplastamiento. Empiezan a llegar una y otra vez al área rival, chocan y chocan contra el muro oponente y, pecho con pecho, mirando a los ojos, terminan empujando hacia su portería al equipo contrario. Es un ejercicio de constancia que cuando vive su punto álgido es un surtidor permanente y espectacular de ocasiones. Que ésa fuera su mayor fortaleza implicaba también descuidos en defensa: con todos sus futbolistas lejos de Hart, correr hacia detrás era lo más complicado para los citizens. Su mayor sufrimiento era perder un balón y tener que retroceder metros. La plantilla tiene una cuota tan alta de talento que incluso en los malos momentos compensaba: sufrimos cuando defendemos, machacamos cuando atacamos. A Pellegrini le gustaba porque cada vez que ha tenido ocasión ha presumido de fútbol ofensivo. Ese Manchester City ha ido desapareciendo en las últimas semanas, no porque no ataque, sino por cómo ataca, y hay un punto temporal muy evidente donde la nueva versión ha comenzado a crecer: la vuelta de De Bruyne tras su lesión.

Kevin De Bruyne (Foto: Focus Images Ltd)
Kevin De Bruyne (Foto: Focus Images Ltd)

Del Manchester City del aplastamiento se ha pasado al Manchester City explosivo. Esta otra imagen se ha desarrollado bajo la fortaleza de su mayor defecto: la solidez. Sigue habiendo concesiones, pero se notan menos. Sigue habiendo huecos, pero Pellegrini trata de taparlos. Sus decisiones así lo sugieren. El centro del campo se junta y los centrales achican por detrás. Ha aumentado la seguridad. Y luego el equipo estalla y ruge: se roba el balón y se corre de forma vertical. A la portería se llega antes y hay menos posesiones largas en la frontal del área. Los citizens son ahora un equipo que no reposta, sino que cuando arranca no espera.

Esta evolución del Manchester City se ha producido en un momento crucial de la temporada. Los partidos importantes los ha afrontado de forma diferente a la que nos tenía acostumbrados: en Ucrania ante el Dinamo Kiev (1-3), en la ida (2-2) y en la vuelta (1-0) ante el PSG y este sábado ante el Chelsea (0-3). En los cuatro partidos, el equipo de Manuel Pellegrini ha desbordado energía y explosividad en ataque. Cada intercepción de los ingleses acaba en una jugada peligrosa a favor y los contragolpes se ejecutan con maestría. El gol en París de De Bruyne, el del belga en el Etihad o el de Agüero en Stamford Bridge. Todos son carreras demoledoras que aprovechan un error del rival y que se transforman en gol con una facilidad asombrosa, calmada, dominando la situación a una velocidad de vértigo. Gracias a Kevin De Bruyne se ha llegado a este modelo de juego: necesita dos segundos para montar una emboscada. Ante su anterior equipo en Inglaterra, De Bruyne brilló sin necesidad de marcar un gol, pues se inventó dos. A pocos días de luchar contra su propia historia ante el Real Madrid -serán las primeras semifinales de la Champions League para el Manchester City-, Pellegrini sonríe sabiendo cómo puede hacer daño a los equipos fuertes.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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4 comments

Esta nueva versión del City, y que la condición de favorito caiga sobre el Real Madrid, creo que es lo que va a determinar la eliminatoria.

Una pregunta: si el manchester city gana la champions y queda 5 en premier y digamos que queda el manchester united 4 y el Liverpool gana la europa league. ¿Irian 6 equipos ingleses a la siguiente champions? Creo recordar que no, que en ese caso o bien el cuarto clasificado de liga o el campeon de europa league no jugaria ni previa de champions. Me pareceria algo injusto, aunque la probabilidad de que ocurra es escasa.

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