El Crystal Palace ya respira

FIL CRYSTALPALACE ARSENAL 19

1-0 en Selhurst Park. El Crystal Palace (7 puntos de los últimos 12, 10 en total) consigue una victoria importantísima, abandona momentáneamente el farolillo rojo de la Premier -el Sunderland cae a la última posición de la tabla- y mete en problemas a un West Ham (13 puntos) que afronta un calendario muy complicado en las próximas semanas: Liverpool, Sunderland, Manchester United y Arsenal.

La pegada

El West Ham había vivido, hasta la jornada 13 de la Premier League, de su seguridad defensiva y del talento de Ravel Morrison (3 goles y 2 asistencias) para desequilibrar en ataque. El equipo de Sam Allardyce tiene muchas dificultades para elaborar en la zona de creación -la temporada de Mark Noble y Kevin Nolan es discreta y Diamé continúa jugando escorado en la banda izquierda- y prefiere recogerse atrás esperando el error del contrario. Esta noche, los hammers se encontraron con un rival gemelo: la propuesta del Crystal Palace fue exactamente la misma que la planteada por Big Sam habitualmente. En esa situación, los visitantes se vieron obligados a llevar la iniciativa y el conjunto de Tony Pulis se mostró más certero en el remate y menos blando en defensa. El Palace, sin sufrir demasiado, se aproximó a lo que pide su nuevo técnico a todos los equipos que entrena: trabajo defensivo de todos sus futbolistas, cero complicaciones en defensa, desplazamientos largos para tratar de ganar la segunda jugada y especial atención en las acciones ofensivas y defensivas a balón parado.

West Ham United v Cheltenham Town Capital One Cup

 Ravel Morrison no rindió al nivel esperado. (Foto: Focus Images Ltd)

Marouane Chamakh

Hace algo más de una semana, en “Tony Pulis para tejer la batamanta“, escribí lo siguiente:

El reto que se le presenta (a Pulis) es mayúsculo: no sólo tiene que conseguir salvar al conjunto del sur de Londres sino que, para ello, es posible que necesite a un Chamakh goleador, y esto último comienza a sonar grosero cuando nos acercamos al 2014.

Pues bien, hoy Chamakh me dejó quedar en mal lugar. Es cierto que Marouane no completó un buen partido: perdió balones en el centro del campo -se movió siempre por detrás de Jerome, como segundo punta-, no participó demasiado en el juego ofensivo ni consiguió crear por sí mismo acciones de peligro. Pero marcó. Y eso es lo que necesita el Palace: gol. El punta de origen marroquí suma solo dos tantos en 980 minutos de Premier, escaso botín para el delantero estrella de cualquier equipo que aspire a mantener la categoría. Si Pulis consigue que aumente sus cifras, el Palace incrementará exponencialmente sus opciones de conseguir la salvación. El de hoy es un buen primer paso.

Mañana más. Y con la zona baja cada vez más apretada.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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4 comments

Sé que el tema de la confianza es un gran tópico en el mundo del fútbol, pero creo que en este caso si es así. Y no me refiero a la confianza del entrenador, que la tiene, sino en sí mismo, en que las cosas le salgan bien. Ayer, después de marcar el gol, le vi más suelto y con más confianza en sus acciones. A ver como evoluciona.

En principio, Pulis confía en él. La prensa inglesa especula con que el Palace quiere dos centrales, un lateral izquierdo y un portero, independientemente de que si el mercado les ofrece una buena oportunidad, la van a aprovechar (en forma de delantero, por ejemplo). Yo creo que depende de él, como tú comentas. Va a ser interesante comprobar si sigue jugando en esa posición por detrás del 9, como ayer. Quizá ahí pueda producir un poco más.

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