El Leicester sigue haciendo historia

Leicester Mahrez

Se agotan los calificativos para contar la gesta que está protagonizando este curso un equipo que, si logra culminar su hazaña en las trece jornadas restantes, se convertirá en una leyenda de la era Premier League, que desde su fundación en el año 1992 tan solo ha conocido cinco vencedores distintos: Manchester United, Blackburn Rovers, Arsenal, Manchester City y Chelsea.

En el Leicester City ya lo tienen decidido: quieren ser la sexta entidad que conquiste una Premier. Y están convenciendo al país inglés y al resto del mundo de que es posible. De que acuden al Etihad y firman una actuación memorable, con un resultado final de 1-3 que no es capaz de reflejar la manifiesta superioridad de los ‘foxes’ en un tramo largo del segundo tiempo.

El colectivo 

Uno no puede aspirar a liderar la Premier League si su único argumento es la presencia del máximo goleador de la competición. Otros equipos (el Watford con Odion Ighalo o el Everton con Romelu Lukaku) también tienen grandes aportaciones goleadoras por parte de sus delanteros y no por ello encabezan la clasificación. En el Leicester nadie anota más tantos que Jamie Vardy, pero el equipo no vive únicamente de ellos. De hecho, en su primer tiempo en el Etihad su resistencia se basó en el fenomenal trabajo del colectivo, de un bloque milimétricamente organizado a partir de su habitual 4-4-2: dos líneas de cuatro se transformaban en un auténtico muro por delante de la portería de Kasper Schmeichel. Los de Claudio Ranieri negaron los espacios a David Silva, Raheem Sterling, Yaya Touré o Sergio Agüero, cuyo equipo trató de avanzar por los flancos con las incorporaciones de los laterales. Antes del descanso, el Man City, acostumbrado a generar un gran volumen de ocasiones en su campo, tan solo remató una vez a la portería de Schmeichel. Pero lo peor -en clave skyblue– estaba por llegar.

Y sus figuras

Si el primer tiempo guarda una relación absoluta con el funcionamiento impecable del colectivo, la reanudación supone la irrupción de una manada de futbolistas con la confianza por los nubes, la inspiración, el desparpajo y la calidad para firmar jugadas brillantes en un tramo de partido en el que llegaron el 0-2, el 0-3…y pudieron llegar más.

El Leicester fue un vendaval de fútbol, mientras percibía la fragilidad anímica del Manchester City, un equipo, el skyblue, sin carácter, sin alma y sin liderazgo sobre el césped (esa es una de las razones por las que tanto notan la ausencia de Vincent Kompany). 

Y se unió a la fiesta el talento de Mahrez, cuya inspiración terminó por partir al Man City. Marca, asiste y crea jugadas de dibujos animados, las mismas que uno esperaría ver a las estrellas ofensivas del City en una cita marcada en rojo en el calendario como lo estaba este Manchester City 1-3 Leicester City.

Leicester City manager Claudio Ranieri before the Capital One Cup match at Gigg Lane, Bury Picture by Russell Hart/Focus Images Ltd 07791 688 420 25/08/2015
Claudio Ranieri dirige desde el pasado verano al Leicester City / Foto: Focus Images Ltd

Que no marcase ningún gol no significa que el partido de Vardy no fuese notable: ganó múltiples duelos ante los centrales rivales (Demichelis y Otamendi) e hizo mucho daño tanto con su velocidad como con sus desmarques. Solo le faltó ese gol para completar un partido redondo.

Robert Huth, un central con gol

Es alemán, pero nunca ha jugado en la Bundesliga. Es central, pero marca goles y en ocasiones ha actuado como ‘9’. No se le esperaba en el Etihad como el gran goleador del partido a Robert Huth, un experimentado zaguero central de 31 años. Huth, poderoso como pocos a balón parado, ya había firmado el gol de la victoria recientemente en un 0-1 en el campo del Tottenham. Es el mismo central al que una década antes utilizaba Jose Mourinho con cierta frecuencia como delantero centro cuando un partido se complicaba, el Chelsea necesitaba goles y el alemán salía desde el banquillo a por ellos. En Manchester los encontró dos veces y algún día podrían ser recordados como dos de los momentos que definieron una Premier en la que, independientemente de su desenlace, el Leicester City ya es actor principal.

Jamie Vardy estaba hace no demasiado tiempo (en la campaña 2011/12) en la quinta categoría del fútbol inglés. A Riyad Mahrez lo firmaron cuando militaba en el Le Havre de la Ligue 2 francesa. Y Claudio Ranieri fue destituido del cargo de seleccionador griego hace poco más de un año, siendo su último encuentro una derrota en casa frente a Islas Feroe. La vida ha cambiado mucho para ellos. Y están cambiando la liga inglesa.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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6 comments

Yo resaltaría la fragilidad del City en la fase defensiva, con un Demichelis horrible y un Yaya Toure y Fernandinho totalmente descolocados en el doble pivote. Con las lesiones de KDB, Silva, Navas y Nasri y la poca profundidad de banquillo el City tiene ante sí otro año en blanco.

Mucho hablar de Jamie Vardy -que tiene su mérito, obviamente- pero el jugador diferencial de este Leicester City se llama RIYAD MAHREZ.

Si Leicester gana la liga seria una injusticia si Ranieri no gana el balon de Oro, es un merito enorme, mas que ganar una champions con Barcelona, Madrid, Bayern.

El balón de Oro no creo, lo veo mayor para jugar xd, pero el premio al mejor entrenador lo ganará seguro si gana la liga, salvo que otro equipo gane liga y champions o un triplete. de todos modos aun quedan 11 meses para eso.ya sabemos que lo que mas cuenta son los meses antes de la votación

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