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Leicester Schmeichel Morgan Focus

Tuvo suerte Mignolet de que Cambiasso no marcara su segundo gol en cuatro días después de que le pusiera una ocasión magnífica en bandeja. Pateó fatal el balón el guardameta belga y le puso la bandeja, el papel con dibujitos de árboles de Navidad y el lacito para que el argentino disparara con la portería vacía. Pero la prisa por disparar, la prisa siempre traicionera, hizo que Cambiasso armara la pierna demasiado rápido antes de que Mignolet recuperara su puesto entre palos y su tiro se marchó fuera. Sucesos desgraciados que les ocurren a los equipos en mala dinámica, como un Leicester que sólo ha sumado 2 de los últimos 24 puntos disputados.

Leicester Focus

Los aficionados del Leicester no sonríen desde que derrotaron al Manchester United en septiembre. Foto: Focus Images Ltd.

Sin embargo, lo que no sabía Mignolet era que menos de dos minutos después encajaría ese tanto que no le marcó Cambiasso. De hecho, se lo hizo él mismo. Tuvo la suerte Skrtel de sacar bajo palos un tiro de Vardy, habilitado por un brillante pase de Mahrez a la espalda de Kolo Touré. Pero Ulloa recogió ese balón, disparó al poste y, traicionero rebote, el esférico pegó en la espalda del guardameta belga. Como no podía ser de otra forma, la pelota terminó dentro de su portería. Esta vez no estaba Skrtel bajo la línea para salvar a su portero, del mismo modo que no apareció ningún ángel de la guarda bajo la portería de Schmeichel para evitar el empate de Lallana, en una acción a balón parado que Morgan no acertó a despejar, apenas unos minutos después.

Tampoco sabía Morgan que volvería a aparecer en la fotografía del gol que culminaba la remontada del Liverpool, en una acción similar. Centro de Sterling desde la izquierda, balón desviado por el central local y esférico envuelto en papel de regalo para que Gerrard anotara el segundo tanto de la noche. De este modo sonreía Rodgers, pues situar al capitán de mediapunta al menos se tradujo en un gol de Steven. El destino, no obstante, tenía un último capricho para Morgan, que falló en una cesión a Schmeichel, permitió que Lambert le robara la cartera y le hizo falta, de forma torpe, lo que provocó su expulsión. Con 10, el Leicester se expuso y terminó encajando el tercer tanto que sepultó sus opciones de puntuar. No estuvo nada bien Kasper Schmeichel, que permitió que Sterling le ganara un balón en el área pequeña y asistiera de tacón a Henderson. Al término de los 96 minutos, ya nadie se acordaba de ese pase de Mignolet a Cambiasso.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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